Cuando el miedo viene de adentro

Los peligros de fumar en la cama, de Mariana Enríquez, reúne 12 relatos de terror
Nunca se sabe qué va a asustar a la gente. Esa dificultad es el principal talón de Aquiles de un género como el terror, que tiene millones de seguidores en todo el mundo pero más errores que aciertos si se analiza toda la producción literaria y cinematográfica en la que se asienta. Además, los tiempos han cambiado y cada vez cuesta más que el público tiemble ante una obra de ficción. Asustan más el vecino, el barrio complicado, el no llegar a fin de mes, el cáncer, la vejez o la soledad, que un bicho lleno de malas intenciones que ataca aleatoriamente a los seres humanos.

El primero en comprenderlo fue Stephen King, que eliminó a los monstruos de su literatura para meterse dentro de la psiquis de sus personajes, donde descubrió terrores mucho más tangibles y los explotó con gran talento. Atrás quedaron los vampiros, hombres lobo, brujas y demonios. El miedo no viene de afuera, viene de adentro.

Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973) admite que le debe todo a King, que le mostró el camino correcto para poder tocar esa cuerda tenebrosa que existe en todos los corazones. Ese miedo inherente a la condición humana, de origen biológico, que paradójicamente funciona como un mecanismo de defensa.

Los cuentos reunidos en Los peligros de fumar en la cama demuestran que Enríquez es una alumna aventajada, con una voz propia inconfundible que se traduce en una prosa exquisita, que evita el exceso como norma, que en dos párrafos atrapa al lector y no para de vapulearlo hasta el punto final.

No hay metáforas, aproximaciones o palabras escritas porque sí. Siempre es directa y si logra momentos que rozan lo poético es a través de las situaciones que viven sus personajes, nunca por un cambio en el lenguaje.

Al "¡Qué bien que escribe!", le siguen el estupor y el desconcierto ante la redondez perfecta de muchos de los cuentos que reúne el libro, ante la evidente capacidad literaria de una mujer que crea historias interesantes con una capacidad asombrosa. Ninguno de los cuentos se olvida.

El relato que más asusta es El aljibe, que apenas tiene elementos sobrenaturales. El tema es el miedo transmitido de generación en generación, de abuelos a padres y de padres a hijos. Es magnífica la descripción del tormento de la niña protagonista ante los exagerados cuidados a los que la someten su abuela y su madre. Un miedo a todo que hace que no la dejen jugar, ni correr, ni tener amigos. Cuando se descubre que ese miedo está siendo inculcado adrede, el relato resulta escalofriante y soberbio.

Lo mismo sucede en La virgen de la tosquera, una maravilla sobre los celos adolescentes y el despertar de la sexualidad, que deslumbra por la composición de lugar, la profundidad psicológica de los personajes y un crimen memorable. Un cuento a lo Alice Munro, hermoso al principio, inocente, pero con una gran marea negra de sentimientos malignos que circulan bajo tierra.

El carrito es una muestra más de como Enríquez busca en lo cotidiano la raíz del horror. La historia es simple: un villero abandona su carro de basura después de recibir una paliza en un barrio y al poco tiempo el lugar comienza a hundirse en la desgracia. Ya es suficiente para un relato, pero la autora es ambiciosa y agrega una familia que es inmune al maleficio. Como no caen en la miseria como el resto, deben cocinar a escondidas, disimulando olores, para que los vecinos no sepan que pueden comprar carne y que nada malo les pasa a ellos.

Hay que destacar también Carne, un cuento en el que dos adolescentes deciden exhumar el cadáver de su ídolo musical recientemente muerto y comérselo. Enseguida el lector piensa en el Indio Solari y su legión de fanáticos incondicionales, en esa exageración de difícil comprensión sociológica.

Siempre con protagonistas femeninas, siempre buscando elevar el relato a su máxima expresión, siempre hablando de algo más que los hechos que narra, Mariana Enríquez es ya una realidad significativa dentro de las letras argentinas. Y sus cuentos de terror, una seña de identidad única.


Los peligros de fumar en la cama Editorial: Anagrama Páginas: 199 Precio: $ 590

Acerca del autor

Andrés Ricciardulli