Cuando se apagan las luces, la protegida del rey del terror

El estreno cinematográfico de hoy llega con el respaldo de James Wan, director destacado del género
El director malayo-australiano James Wan es uno de los nombres más importantes del cine de terror actual. Su última como director, El conjuro 2, contó con excelentes reseñas, acompañadas por una respetable recaudación de US$ 300 millones a nivel mundial.

De hecho, en Uruguay superó la nada despreciable cifra de 93 mil espectadores (según datos del ICAU hasta el 6 de julio), confirmando más que un reconocimiento de su identidad que el terror es un género popular entre el público local, lo que confirman los periódicos estrenos de estos filmes.

Así es que estas dos tendencias coinciden ahora con la llegada a las pantallas locales del filme Cuando las luces se apagan, película que cuenta con la bendición de Wan, quien aquí oficia como productor.
Este es un rol que ha desempeñado a la par de los de director y guionista, tanto en las franquicias de su creación –como El juego del miedo o Insidious– como en proyectos como este estreno de hoy, que representa el debut como director de David F. Sandberg.

La historia de este filme comenzó con un cortometraje de tres minutos que se hizo viral. Creado por Sandberg, el corto llamó la atención de Wan, y con la expansión del material por parte del guionista Eric Heisserer se convirtió en largometraje.

Cuando las luces se apagan corto

Cuando las luces se apagan presenta como protagonista a Rebecca (Teresa Palmer), una joven que vivió toda su infancia aterrorizada por la oscuridad y la sensación de no poder distinguir lo real de la ficción cuando la luz se iba.

Una vez que Rebecca abandona su casa, cree haber dejado el terror atrás, pero pronto descubre que su hermano menor, Martin, está enfrentándose a los mismos pánicos y sintiendo lo mismo que ella padeció. Es así que Rebecca descubre que su casa oculta un misterioso secreto.

Se trata del espíritu de Diana, una vieja amiga de su madre que luego de un espantoso suceso se ve convertida en un ente maligno que ama la oscuridad y siente el impulso de atacar a los vivos y causar el caos, aunque desaparece cada vez que se encienden las luces o se hace de día.

Rebecca intentará entonces salvar a su hermano de este espíritu, en lo que en la previa se ve como una película cargada de sustos repentinos y un juego con atmósferas oscuras.

Pero la película no parece ser el filme genérico de terror de los cuales se producen decenas por año, al menos en cuanto a lo que manejan las críticas preliminares que han elogiado sus efectos especiales, el manejo de sus personajes y lo genuino de los sustos.

Wan, en su rol como magnate del cine de terror, realiza una firme apuesta al trabajo de Sandberg al figurar como productor y como uno de los principales llamadores del filme, como muestra el material promocional y los adelantos publicados, lo que a priori también puede ser una marca de garantía.

Con una trama que conscientemente reconoce que toma como inspiración y apela al habitual miedo a la oscuridad que cualquiera puede sentir, Cuando las luces se apagan puede ser el punto de partida de una nueva franquicia de terror o al menos el inicio de la carrera de este protegido de Wan, quien ya lo reclutó para dirigir la secuela de otra de sus creaciones Annabelle 2.

Populares de la sección

Acerca del autor