Cuatro vidas en manos del juego

Jugadores, póker de ases se presenta este viernes en El Galpón a las 20.30
Son cuatro hombres a los que no les va bien en la vida. Sus empleos van mal, sus relaciones de pareja tampoco son como para celebrar y encima son ludópatas, adictos a todo tipo de juegos y apuestas. Sin embargo son amigos, quieren lo mejor para cada uno y buscarán la manera de salir adelante y lograr un objetivo en común: conseguir más dinero para sus juegos. Ellos son los Jugadores, póker de ases, que se presentan este viernes en una única función en el Teatro El Galpón, directamente desde Argentina.

La obra vuelve al país luego de un exitoso pasaje a principios de año, con el mismo elenco y con una historia cómica y a la vez crítica que buscará conquistar otra vez al público teatral del país. El espectáculo está protagonizado por Daniel Fanego, Luis Machín, Osmar Nuñez y Jorge Suárez, cuatro actores argentinos que han trascendido las fronteras de la actuación, y que en esta ocasión funcionan como carta principal al llevar sobre sus hombros el peso de cada una de sus historias y mantenerlas en permanente diálogo, algo que ha constituido gran parte del éxito de Jugadores en la vecina orilla.

Machín, que interpreta a un sepulturero que tiene una particular historia con una prostituta ucraniana, explicó a El Observador que estos cuatro hombres están unidos principalmente por su afición al juego, que los lleva a tomar decisiones equivocadas, pero que están dispuestos a ayudar a un amigo en problemas en cuanto se presenta la ocasión. En ese sentido, ninguna de las cuatro historias se coloca por encima de las demás, sino que todas corren en paralelo al servicio de la trama, que según el actor confluye en un "vertiginoso final".

A pesar del tono melancólico o amargo de las historias presentadas, Machín recordó que es esencialmente una comedia, y que ese carácter más triste es muchas veces símbolo de que el espectáculo se desarrolla de buena manera dentro del género, explorando más allá de la superficie y ahondando en temas universales.

"Cuando las obras están bien plantadas, los temas que toca son universales. El bien, el mal, el amor, la muerte, son siempre algunos de los ejes del arte en general. Son las obsesiones del ser humano. La cuestión es cómo están tratados, como están valorizados. Esta obra no escapa a ellos, como ninguna manifestación artística lo hace en realidad", contó Machín.

"Como toda comedia bien hecha, bien escrita y contundente en la construcción de su adaptación escénica, desenmascara un costado triste que la sostiene. De todas formas, no cae de manera redundante en eso y vamos viendo que los inconvenientes están claramente resueltos en tono cómico. Muchas veces con la comedia tenemos la posibilidad de que se nos revele una verdad mucho más profunda que en el lenguaje trágico", explicó el actor.

La idiosincrasia rioplatense

Jugadores es originalmente una obra catalana, y su adaptación a las tablas bonaerenses incluía acomodar su contexto español al argentino, con todo lo que ello incluía: lenguaje, modismos y cultura. Además, la tradición teatral de los países es diferente, se enfoca en otros aspectos de la interpretación, en cómo se escenifican las historias. "La obra está muy referida a cómo esos cuerpos laten en escena y a cuáles son los puntos de contacto más sobresalientes de lo que sería una conducta rioplatense".

Para la mayoría de los actores argentinos venir a Uruguay es recordar que la permeabilidad de las orillas del Río de la Plata es, a pesar de las diferencias, mucho más grande de lo que parece, y Luis Machín no es una excepción, ya que siente el país casi como propio. "Uno sigue estando en casa en Uruguay, y muchas veces es una casa mucho más amable que la propia, mucho más amigable, más gentil, menos apurada, menos frenética (...) Tenemos tantas cosas en común que las pocas o muchas diferencias que hay no difieren de las que se puedan tener de los propios coterráneos".

Además, Machín no solo pasará por el país para encarnar a ese sepulturero adicto al juego, sino que también lo hará para grabar parte de la segunda temporada de El hipnotizador, coproducción brasileña, argentina y uruguaya de HBO.

A pesar de su versatilidad para adaptarse a las distintas plataformas y dimensiones de la interpretación, Machín sabe que siempre volverá al teatro, que siempre será su matriz y el lugar donde se siente más a gusto. "No puedo pasar mucho tiempo sin hacer teatro. Los tiempos creativos son distintos, la comunión es distinta al cine o a la televisión. Tiene otro carácter, es como la madre de todo (...) Hay algo en él que es más íntimo, por más que uno se esté exponiendo todo el tiempo".

Jugadores, póker de ases presenta su única función este viernes 7 a las 20.30 en la Sala César Campodónico. Está escrita por el catalán Pau Miró y dirigida por el argentino Nelson Valente. Las entradas están a la venta en boletrías del teatro y en Tickantel desde $ 990.

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