Dady Brieva: "Lo más probable es que vuelvan los Midachi"

El cómico argentino Dady Brieva, quien en 2016 mostró una faceta más dramática en cine, se presentó en Punta del Este y conversó sobre el retorno del trío humorístico este año
Dady Brieva recuerda varios de los teatros uruguayos, de Montevideo y del interior, en los que se ha presentado. El cómico y actor argentino ha llevado sus especiales de comedia en vivo a diferentes rincones del país y en 2017 decidió comenzar su visita en Punta del Este con su obra Dadyman.

Si bien el cómico ya presentó el espectáculo hace unos meses en Montevideo, la puesta en escena ayer en el hotel Conrad tuvo un significado personal para él, debido a la presencia entre el público de sus colegas Miguel del Sel y Darío "Chino" Volpato, con quienes integró el grupo humorístico Midachi por más de dos décadas.

Los comediantes ya manejan la posibilidad de volver a las tablas próximamente, pese a que quedan detalles por ajustar. Mientras que diarios argentinos como Clarín y Perfil indicaron en noviembre que Miguel del Sel dejará en marzo su cargo como embajador de Argentina en Panamá, Brieva adelantó a El Observador, previo a su show en el Conrad, que el trío cómico estará a fines de febrero en el programa televisivo de Mirtha Legrand, un espacio indicado para anunciar oficialmente el regreso del grupo.

¿Vuelven los Midachi?

Sí, lo más probable. Estamos organizando. Pero es una pregunta muy simple para algo que es más complejo. ¿Viste cuando te juntás con una pareja que amás y ella ya es casada y separada y tiene hijos; y yo soy casado, separado y tengo hijos? Las ganas están, pero hay que acomodarlo. Somos los tres separados y tenemos hijos así que es mucho más que tener ganas. ¿Vuelven los Midachi? Sí, vuelven, pero no es meterse y arrancar, hay que hacer un montón de cosas, entre ellas, armar una sociedad que contrate gente.

¿Habrá alguna sorpresa en su show del Conrad en ese sentido?

(Del Sel y Volpato) vienen a verme y me emociona mucho. Es la primera vez que van a verme los dos juntos. Estoy contento de que van a estar los dos con sus mujeres y será un momento muy grato.

¿Qué involucra para usted compartir al menos un momento en el escenario con ellos?

Es mucho. Para mí y para la gente. Mi hijo tiene 28 años y voy a ser abuelo. Empezamos Midachi seis años antes que él apareciera. (Midachi) ha sido parte de la historia de un pueblo. Ha formado parte como grupo humorístico popular. Cuando subís al escenario se produce esta magia por más que no hagas nada. La gente celebra que los grupos que han hecho reír y que hicieron feliz a los pueblos y a las personas estén juntos.

¿Cómo influyó el grupo en su posterior trabajo en solitario?

Soy un Midachi. Besé a Andrea del Boca (en El sodero de mi vida) siendo Midachi, hablé con los chicos en Agrandadytos siendo Midachi. Todo lo que construyo artísticamente lo hago con la base de lo que soy. Es como el chivito. Le ponés huevo, panceta, yogur de frutilla, pero la base es el chivito.

En Dadyman visita cosas de su pasado. ¿Es difícil volver atrás?

No, son recuerdos que tengo muy frescos. Fui un chico muy feliz. Es muy difícil encontrar alguien de sesenta años que te hable mal de la época que vivió. Fue una época de carencia total, pero de una felicidad enorme. Hemos tenido violencia familiar, hipocresía, guardar la mugre debajo de la alfombra, mucho de esto de que "el hombre no debe llorar", y no obstante hay pocos tipos que te digan que no tuvieron infancia feliz. Yo tuve una pese a que no tuve nada y por eso me es fácil recordarlo.

En esa instancia, ¿cómo hace para encontrar la broma?

Es la manera que usamos para sanar. Únicamente cuando podés reírte de esas cosas es cuando lo hacés. Si no, se te convierte en tumor. Te queda adentro como veneno. Tengo un chiste en el que digo: "Mi papá me pegaba tres veces por día. La vez que me pegaba dos yo decía '¿qué pasó, papi no me quiere?'" La gente se caga de risa. Voy al psicólogo por otra cosa, no porque mi papá me pegaba. Tengo quilombos más grandes en la cabeza. Si no te reís de esas cosas te morís. Papá decía: "El velatorio de mamá fue un éxito. Había mucha gente". En los momentos dramáticos la gente necesita reírse para que cicatrice rápido.

¿Arrancar el año con Dadyman significa que continuará en 2017 o se está despidiendo de él?

Me despido el 29 de enero. El 28 estoy en (el programa de) Mirtha Legrand con los Midachi. Y después tengo proyectos de películas para hacer.

¿Volverá a la radio?

La radio en mi país está sufriendo la debacle de ciertas cosas que han pasado en el gobierno anterior. La veo muy difícil porque a estas empresas en las cuales podía trabajar les está costando acomodarse.

¿Qué tiene que darse para que pueda hacer lo que quiere?

Que estas empresas no se fundan, puedan pagarle a sus empleados y yo pueda trabajar ahí.

El costado de actor dramático y el interés por seguir en esa línea

En 2016 se estrenó El ciudadano ilustre, una de la películas argentinas más relevantes del año pasado y en la que Dady Brieva participó con un rol atípico para su historial laboral: el drama. "Me gusta tirarme sin red y esa cosa de vértigo que tiene el explorar los personajes y no saber a dónde voy que me gusta y por ahí me sale", dijo el actor. Su personaje, Antonio, parece humorístico pero luego va mostrando facetas más oscuras, y a Brieva le interesa seguir explorando ese costado en el cine. "Esta película desnudó cosas que pueden pasar en Uruguay. Ese mito de que el canario y el tipo del interior es afable, de mano y corazón abierto, y el montevideano es cajetilla y omnipotente. Uno se crió con que el porteño es un sorete y el tipo de la provincia no. Y no es tan así. En los pueblos también hay mucha maldad y se esconde mucha hipocresía, mucha violencia, bastardeo, violencia de género. Hay homofobia, todo contra las minorías, mucho bullying y todo eso se tapa", afirmó.

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