Damiani se defendió: "Vínculo con Figueredo eran tareas menores"

Dijo que su estudio sigue trabajando con Mossack Fonseca
Juan Pedro Damiani, presidente de Peñarol y dueño del estudio JP Damiani & Asociados, dio su versión ayer sobre los vínculos que tuvo con Eugenio Figueredo, procesado con prisión por estafa y lavado de dinero, con Hugo y Mariano Jinkis, acusados por Estados Unidos de pagar coimas a dirigentes del fútbol, y con la ruta del dinero K. Mails y documentos internos del estudio panameño Mossack Fonseca (MF), revelados por medios internacionales y fundamentalmente por Búsqueda en Uruguay en el marco de los Panamá Papers, aportaron nuevos elementos sobre los supuestos vínculos del estudio de Damiani con estos tres casos. El presidente de Peñarol se defendió ayer de cada una de las acusaciones en una entrevista en el programa En La Mira de VTV. "Seguimos trabajando como hasta ahora con MF y con un montón de estudios en el mundo de gran nivel", aseguró.

Damiani también llevó al programa varios documentos para defenderse. Al justificar por qué su nombre aparece en el marco de denuncias sobre la "ruta del dinero K", explicó que el argentino Marcelo Ramos -a quién se señala como uno de los posibles testaferros del empresario kirchnerista Lázaro Báez- le vendió servicios a él. Entre los documentos que llevó al programa, incluyó cartas de recomendación de distintos bancos internacionales sobre Ramos.

Otro de los documentos presentados es una carta de Ramos, en la que firma como administrador de Helvetic. Allí asegura: "El Estudio Damiani así como cualquiera de sus miembros o asociados, ya sean personas físicas y/o jurídicas, accionistas, empleados y/o directores, no tienen ni han tenido control en la gestión de nuestra empresa". Ese documento tiene fecha del 2014, cuando Damiani y Ramos ya estaban desvinculados y luego de las primeras denuncias.

Mails y documentos de los Panamá Papers, divulgados por los diarios Perfil de Argentina, El Observador y el semanario Búsqueda, revelan que sociedades gestionadas por el estudio de Damiani participaron de la compraventa de un terreno en Punta del Este por US$ 16,5 millones que fueron girados a una cuenta en el Principado de Litchestein de Helvetic Service Gruop, una sociedad anónima presidida por Marcelo Ramos, a quien el fiscal argentino José María Campagnoli señaló como "el enigmático testaferro de Lázaro Báez". El presidente de Peñarol respondió ayer que esto es una "falacia" y explicó que sus clientes son "gente de primera" que no tiene nada que ver con la ruta del dinero k. Dijo que Ramos, que dio servicios al estudio de Damiani, esté vinculado a Báez no significa que él o sus clientes lo estén.


Caso Figueredo


"Simplemente a Figueredo le hacía cuestiones menores", dijo el presidente de Peñarol. "Yo manejaba una compañía en la cual se pagaban los impuestos y los gastos de funcionamiento", explicó. En cuanto a las "tareas menores" que realizó para Figueredo hasta 2015, Damiani dijo que pagaba impuestos y que manejaba "compañías para tener el inmueble donde él vivía y en el que hacía las notas, el departamento de Punta del Este, que también era público y notorio que vivía él ahí, y los apartamentos que él compraba en el Hyatt, que él era la cara visible".

Todos estos bienes, que estaban a nombre de sociedades anónimas con domicilio en el estudio de Damiani, fueron embargados por la jueza de Crimen Organizado Adriana de los Santos luego de que procesara con prisión a Figueredo por estafa y lavado de dinero.

La denuncia contra Figueredo que dio inicio a la investigación judicial en Uruguay fue presentada por Peñarol, otros seis clubes del fútbol uruguayo y la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales en diciembre de 2013. En esa denuncia, los clubes y la mutual acusaban a Figueredo y a Julio Grondona, dirigente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), de lavado de dinero, estafa y apropiación indebida. Sin embargo, Damiani reiteró ayer que "hasta 2015 no había ningún tipo de irregularidad que involucrara a Figueredo". De esa manera, justificó haber mantenido el vínculo con el dirigente procesado hasta que fue detenido en Suiza en mayo de 2015 por orden de Estados Unidos.
También dio su versión por qué si manejaba compañías de Figueredo no presentó un Reporte de
Operación Sospechosa (ROS) en el Banco Central, como exige la ley antilavado, hasta junio de 2015, un año y medio después de haberlo denunciado por lavado de dinero, estafa y apropiación indebida en la Justicia. "Ganaba más que un presidente de la República y de Estados Unidos; no me llamaba la atención" que tuviera esas propiedades, respondió Damiani.

"Ni la Justicia ni el FBI alertaron a nadie hasta mayo de 2015", agregó. Sin embargo, la jueza De Los Santos resolvió indagar a Figueredo por supuesto lavado de dinero en 2014. De hecho, el dirigente se presentó en agosto de ese año en el juzgado para designar abogado.


Los Jinkis

El FBI acusó a los Jinkis, padre e hijo, de pagar coimas a los dirigentes de la Conmebol para quedarse con los derechos televisivos de la Copas Américas de 2015 a 2023. Una de las sociedades anónimas con las cuales, según el FBI, se pagaron esas coimas es Cross Traiding, creada por el estudio JP Damiani & Asociados.

El presidente de Peñarol relató ayer cómo comenzó el vínculo con estos empresarios y cómo terminó. "Hugo Jinkis estuvo a punto de traer a Maradona a Peñarol (...) Entabla una relación con mi viejo (José Pedro Damiani, presidente de Peñarol entre 1993 y 2007) y le encarga la constitución de una compañía en Nueva Zelanda en el 97 para comprar derechos televisivos", contó el actual presidente de Peñarol. "Nunca tuvimos el control, ni fuimos apoderados ni directores ni abrimos una cuenta ni nada" para los Jinkis, aclaró Damiani, quien insistió en que "en el 2011 ellos piden que se liquide la compañía Cross Trading".

"En el 2011 dejaron de ser clientes del estudio. Nunca hicimos ningún negocio con los Jinkis", reiteró. Por el vínculo con Figueredo y los Jinkis, Damiani renunció al Comité de Ética de FIFA.

"Jinkis eran socios de Directv, de Fox Sports, firmaron contratos con la UEFA (Unión de Federaciones de Fútbol Europeas), la FIFA y la AUF (Asociación Uruguaya de Fútbol). Hasta hace muy poco tiempo parecía que venían vientos frescos porque venían Hugo y Mariano Jinkis. Fue uno de los logros que la prensa le indilgó al ejecutivo de (Sebastián) Bauzá", expresidente de la AUF, explicó. En ese sentido, dijo que fueron presentados como "los dueños de la televisión" por quienes "siempre le dan a Paco", Francisco Casal, fundador de Tenfield, la empresa que conserva los derechos televisivos del fútbol uruguayo.



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