Datos de Dicose confirman que existe desmotivación a producir más terneros

Lo demuestra la baja en rodeos de cría y aumento de vacas de invernada.
Las cifras de la última Declaración Jurada de Dicose están dentro de lo esperado, pero demuestran que el rodeo de cría baja y aumentan las vacas para invernada, lo que confirma la desmotivación a retener vientres para producir más terneros.

El tema fue destacado a El Observador Agropecuario por el ex presidente de la Federación Rural, Carlos María Uriarte. Consideró que el stock vacuno prácticamente se mantiene estable en el entorno de 12 millones de cabezas, a pesar del retorno de áreas agrícolas a áreas de pastoreo. "Sin este hecho quizás otro pudiese haber sido el cantar", sostuvo.

Disminuye el rodeo de cría y aumentan las vacas de invernar con respecto a 2015, lo que refleja una desmotivación en la cría, y la necesidad de hacer caja por parte de los ganaderos.

La cantidad de novillos de más de 3 años y de 2 a 3 años es superior al ejercicio anterior, lo que le asegura a la industria una buena oferta por los próximos dos años. Los novillos de 1 a 2 años disminuyen con respecto a 2015 (casi 10 mil cabezas menos), reflejo de la buena exportación de ganado en pie de 2015. Por esta razón, sería esperable que en dos años se mejore el poder negociador de los productores. Por ende, se hace imperioso mantener fuertemente activa a la exportación en pie, sostuvo.

Uriarte: Cada vez estamos más lejos de la meta de 3 millones de terneros

Los terneros/as vuelven a disminuir (casi 80 mil menos que en 2015), y cada vez está más lejos la meta de los 3 millones. Esto puede ser perfectamente atribuible a la postura adoptada por la industria en 2013, cuando se vislumbró en el horizonte su posibilidad.

La escalera de hembras se mantiene superior a 2015, lo que asegura una buena reposición si se consolida un aumento en la faena de vacas. Mantiene viva la posibilidad de incrementar el rodeo de cría si las condiciones lo ameritan. Confirma el potencial de instrumentar una corriente exportadora de terneras en pie, tal cual la de terneros enteros.

Ovinos

En ovinos, contrariamente a lo esperado, el stock lanar nuevamente se reduce. "Pero la tasa de esta reducción es menor a las anteriores, lo que fortalece la percepción de que estamos próximos a un punto de inflexión", acotó.
Uriarte opinó que para ello es fundamental darle confianza a los productores con el control de los daños de las jaurías de perros sueltos, deteniendo el abigeato y asegurando la colocación de los corderos cuando estén prontos.

Por otro lado, la máquina de producción se mantiene pero ya no crece, ya muestra síntomas para un futuro decrecimiento. Los productores obtienen cada año peores resultados, como consecuencia de la estrategia industrial, baja de precios internacionales y aumentos en los costos, como en los impuestos fijos a la tierra, las tarifas públicas, los altos precios de los combustibles y, sobre todo, por la persistente política monetaria, basada en el nefasto atraso cambiario, que mantiene un valor del dólar americano más bajo, del que fehacientemente reflejaría su debilidad en el escenario internacional, acotó.

Desintensificación

En este contexto los productores ganaderos se han visto obligados a ir adoptando medidas de subsistencia. Así, el rodeo de cría baja y aumentan las vacas destinadas a invernada, lo que confirma la desmotivación a retener vientres para producir más terneros, consideró Uriarte.

Agregó que las categorías de recría, tanto en machos como en hembras, aumentan con respecto al año anterior. Lo que significa una desintensificación de los sistemas productivos. l

Menos terneros son pérdidas para el país


La cantidad de terneros vuelve a descender, lejos del pico de 2,84 millones de 2014, si bien se trata de una decisión racional ante el escenario que enfrenta la ganadería. La misma es contraria a los intereses generales del país, pues significa la pérdida por ingresos no logrados en exportaciones de no menos de US$ 1.000 millones por año. Un lujo que el país no puede darse, afirmó el ex titular de la Federación Rural, Carlos María Uriarte. En su opinión, el mercado de las carnes rojas aún se mantiene firme y presenta buenas expectativas.

"Sería una pena que no podamos aprovechar eficientemente este momento y que sus beneficios fueran justamente repartidos entre todos los uruguayos". Por eso entendió que el Estado no puede mantenerse ajeno a esta realidad y debería promover condiciones para que el rodeo nacional pueda demostrar todo su potencial. Condiciones que la cadena en su conjunto venía desarrollando hasta 2013, cuando la industria (a través de la coordinación de la faena para deprimir el precio de las haciendas gordas) y el Estado (a través del aumento de las cargas financieras al sector) truncaron ese proyecto. Los ganaderos necesitan volver a creer, para apostar nuevamente al crecimiento. Los uruguayos lo precisan hoy, mucho más que antes, afirmó el productor.

Señal negativa

Según el productor y ex dirigente rural, Carlos María Uriarte, la nueva declaración de existencias de Dicose da señales negativas por segundo año consecutivo, lo "que nos hace pensar con preocupación hacia dónde va la ganadería nacional". Consideró que por un lado la industria mantiene un buen nivel de actividad y tiene asegurada una oferta como para seguro mantenerla por dos años más. Sus empresas se muestran prósperas y a pesar del descenso de 10% en los precios, los ingresos por las exportaciones de este año pueden llegar a aumentar con respecto al año pasado, dijo.




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