Datos positivos en empleo y precios alivian tensiones macro

El MEF toma los resultados con mesura; la inflación se descolgó del 9% en los 12 meses

Las autoridades del equipo económico recibieron ayer un combo de buenas noticias por la evolución positiva de algunos indicadores macro, como el cuarto descenso consecutivo de la inflación, la caída del desempleo en agosto tras una fuerte salto en julio y el mantenimiento de la nota por parte de la calificadora Fitch.

En diálogo con El Observador el subsecretario de Economía y Finanzas (MEF), Pablo Ferreri, dijo que esos datos "fueron todas buenas noticias", a las que agregó el crecimiento de casi 7% en el movimiento de contenedores en el puerto de Montevideo en el acumulado de los primeros ocho meses del año.
"Son indicios que configuran una buena noticia, hay que tomarlos con satisfacción pero con mesura. Es una reafirmación de que se está trabajando por la senda correcta", resaltó.

Los economistas privados también rescatan la mejora de esos indicadores aunque están atentos a qué comportamiento pueda tomar el tipo de cambio a futuro, ya que si bien una estancamiento puede favorecer la desaceleración de los precios, puede agravar la coyuntura del sector exportador. En setiembre, la inflación volvió a moderarse por cuarto mes consecutivo y se descolgó del 9% para alcanzar el menor valor desde junio del año pasado. El ritmo de aumento de los precios volvió a perder impulso y disminuyó cinco décimas en los 12 meses finalizados a setiembre a 8,9%, tras el registro interanual de 9,4% de agosto, según los datos que ayer publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, registró el menor nivel desde junio del año pasado cuando el incremento fue de 8,5% interanual.

La expansión inflacionaria fue menor a lo que proyectaba la mediana de los analistas consultados en la Encuesta de Expectativas Económicas de El Observador del mes, que esperaban un incremento de precios de 9,1% respecto a setiembre de 2015.

La menor evolución de los precios se debió tanto al componente subyacente –o tendencial, que excluye los precios más volátiles o administrados– como al residual, que desaceleraron su dinamismo en el período considerado. La inflación subyacente, que no considera a los alimentos no procesados y los servicios públicos de la canasta general, volvió a amortiguar la suba y pasó de 9,3% a 9,1% en el período considerado, siendo el menor registro desde marzo del año pasado cuando se posicionó en 8,55%.

La moderación del componente subyacente fue consecuencia tanto de la desaceleración de los bienes y servicios transables –aquellos que se adquieren en el exterior o que se producen en el mercado local y a la vez se exportan– como de los no transables (ver aparte). En ese último caso, los precios se incrementaron 9,65% tras el dato de agosto de 9,87%.

El componente doméstico lo integran en su mayoría el rubro de la educación, vivienda y restaurantes y hoteles –que contienen el grueso de los bienes y servicios que componen los elementos no transables–. La vivienda fue el único de los tres rubros que moderó la suba y pasó de 8,87% a 8,69%. En tanto, los precios del rubro educación se incrementaron 11,9% luego de la suba previa de 11,6%. Restaurantes y hoteles fue el conjunto que más aumentó. Los precios pasaron de 9,83% a 10,34% en el período relevado.

A su vez, el ritmo de aumento de los precios del componente residual, compuesto por alimentos sin procesar y servicios públicos, se desaceleró por cuarto mes consecutivo y tuvo un aumento de 8,29% en el año móvil a setiembre tras la suba anterior de 9,63%. Los alimentos no elaborados pasaron de encarecerse 12,8% interanual en agosto a 10,32% el mes pasado, y se ubicaron por debajo del incremento de precios de un año atrás cuando subieron 11,13%. En tanto, los precios de los servicios públicos aumentaron 5,99% tras la suba de agosto de 6,14% interanual.

Los privados

La economista senior de la consultora Deloitte, Florencia Carriquiry, comentó que el dato de IPC de setiembre no mostró "grandes sorpresas" en la evolución de los componentes. La analista resaltó el impacto por la caída del dólar con una evolución de los bienes transables de apenas 6% en los últimos 12 meses, que contrasta con una suba de más de 10% de los no transables que no muestran grandes señales de moderación. Deloitte espera una inflación por debajo del 9% para fines de año y un guarismo similar para 2017, siempre y cuando el dólar presente una suba moderada. Precisamente, Carriquiry indicó que genera un poco de incertidumbre la "política un poco errática" del Banco Central.

Dijo que hace unas semanas atrás se veía cómo las tasas de las licitaciones estaban en baja –algo que podría interpretarse que se intentaba poner el foco en la competitividad–, pero en los últimos días las tasas volvieron a repuntar. "La inflación podría seguir cayendo más rápido a futuro, pero habría más riesgo de afectar la actividad", advirtió.

A su turno, el economista Alejandro Cavallo de Equipos Consultores rescató la evolución de la inflación subyacente por debajo del 9% por segundo mes consecutivo, lo que confirma que la reducción de los precios es "más genuina" y "con fundamentos" ya que no tiene la incidencia de variables transitorias como rebajas de tarifas públicas o acuerdos de precios. De todas formas, se mostró preocupado por el "fuerte apalancamiento" que hoy tiene la moderación del IPC con la depreciación del tipo de cambio.
En esa línea, Marcelo Sibille de KPMG consideró que "no debería adoptarse aún un discurso triunfalista" de que se están combatiendo la inflación porque si se revierte la evolución del tipo de cambio, los precios pueden volver a subir como lo hicieron al arranque de este año.
"La política monetaria debería mantener su sesgo contractivo", consideró.

Cayó el desempleo

Unos minutos después que se divulgara el dato de inflación, el INE también publicó el resultado de la encuesta del mercado laboral en agosto que era aguardada con expectativa tras la fuerte suba que tuvo la desocupación en julio. La tasa de desempleo se ubicó en el octavo mes del año en 7,7% del total de la población en edad de trabajar, casi un punto porcentual bajo el dato de julio de 8,6%.
La caída de agosto revirtió casi en su totalidad la suba de 1,1% del mes anterior, aunque el descenso del desempleo no se explicó por un incremento de puestos de trabajo sino por el retiro del mercado laboral de parte de la población desocupada. Así, mientras que la tasa de empleo pasó de 57,8% a 57,9% en el mes, la de actividad disminuyó a 62,7% desde el dato de 63,2% del mes anterior.
De todas formas, hay que tener en cuenta que la comparación de los datos del mercado de trabajo de un mes a otro puede estar condicionado por factores estacionales. Si se compara con iguales períodos, el dato de desempleo del mes se elevó una décima de punto porcentual frente a agosto del año pasado, cuando la desocupación ascendió al 7,6% del total de la población mayor de 14 años.

De este modo, en la comparación interanual, la cantidad de desempleados se incrementó aproximadamente en 2 mil personas que totalizaron unos 136.500 uruguayos que buscaron trabajo sin éxito, según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, en base a los datos del INE. Desde una mirada más tendencial, en el promedio del año móvil a agosto el mercado de trabajo continúa con un lento deterioro que comenzó a registrarse desde finales del año 2014.

La tasa media de desocupación entre setiembre del año pasado y agosto de este año se ubicó en 8%, su máximo valor desde setiembre de 2008 cuando el desempleo medio alcanzó igual nivel.
Para Carriquiry, si se analiza en una perspectiva de ciclo-tendencia, el mercado laboral parece haber ya consolidado este año el empeoramiento que procesó en 2015. Destacó como positivo que la caídas del empleo y aumento del desempleo "no se profundizaron", aunque hoy el mercado laboral se muestran "menos firme" que hace cinco o seis años atrás.

En tanto, Cavallo de Equipos destacó que el Índice de Confianza del Consumidor mostró que la máxima preocupación de la familias por el desempleo registró su punto más alto durante el segundo trimestre de año, ya que en el período siguiente se confirmó una reducción de esa variable. En tanto, el índice de seguridad de empleo también se fortaleció en el último trimestre. "Las familias hoy no ven que sea un momento terrible para perder su empleo", resumió el economista.

La incidencia positiva del afloje del dólar

La inflación importada fue de 7,8% en los 12 meses a setiembre y se desaceleró levemente tras la expansión previa de 7,95%. Así, la ralentización del componente transable sucedió por sexto mes consecutivo. En igual período del año pasado el componente transable tuvo un incremento de 9,7%. La moderación de los precios de esos bienes y servicios se debió a que la cotización del dólar comenzó a desandar su apreciación medida de forma interanual desde marzo de este año. En setiembre el valor del billete se mantuvo sin cambios en el promedio interanual del mes, mientras que en agosto y julio cu cotización fue de 1,4% y 8,5% superior a la de un año atrás, respectivamente. En el acumulado del año, el dólar se depreció 5,7% respecto a la última operación de 2015. Ayer el dólar mayorista bajó 0,5% a $ 28,17.