De eso no se habla

Altivan,la palabra mas buscada en internet el pasado viernes, a partir de las declaraciones de la esposa de Chris Cornell, fallecido la semana pasada
El viernes pasado, una de las palabras más buscadas en internet fue Altivan. La razón del interés colectivo había sido generada horas antes por la declaración de Vicky Cornell, quien refiriéndose a la muerte de su marido, el cantante de rock Chris Cornell, había dicho: "Cuando hablamos después del concierto noté que balbuceaba.

Estaba diferente. Me dijo que tal vez se había tomado un Ativan o dos de más". La viuda, quien dijo que su marido "amaba a nuestros hijos y que nunca se hubiera quitado la vida conscientemente por el daño que les haría", cree que Cornell, de 52 años de edad, se excedió en el uso del medicamento y que perdió el juicio.

Altivan, fabricado por el laboratorio Pfizer (que aún no hizo declaraciones sobre el caso) es uno de los nombres comerciales de lorazepam, fármaco que se prescribe para problemas de ansiedad y "alivio a corto o largo plazo de sus síntomas".

Asimismo se utiliza para tratar insomnio, epilepsia y síndrome del colon irritable. Entre la larga lista de contraindicaciones figuran episodios depresivos severos.

Aunque el uso de este tipo de medicamento es cada vez más común, según destacan las ganancias en aumento de los laboratorios que lo fabrican, la depresión y los problemas mentales siguen siendo tópicos vedados, de los cuales casi no se habla, incluso más, los usuarios del fármaco, tal vez por temor a tener consecuencias laborales, lo usan en secreto, como si los trastornos mentales estuvieran tan o más estigmatizados que una enfermedad venérea o cualquier otra enfermedad contagiosa.

Más de uno se sorprendió que un cantante famoso, en la plenitud de sus condiciones creativas, que venía llenando estadios, y con vida familiar estable, sufriera de severas depresiones y que, de confirmarse el dictamen del médico forense, se suicidara en el baño del hotel donde se estaba hospedando, en un acto de soledad y desesperación extremas.

Tal vez el caso, del cual se seguirá hablando a la espera de los resultados de los análisis toxicológicos, ayude a liberar de su carga negativa a la discusión sobre las enfermedades mentales y la depresión, tema de cada vez mayor actualidad, pero del cual la opinión colectiva parece estar diciendo "de eso, mejor no se habla".

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