Debate en la OEA finalizó sin adoptar una decisión sobre Venezuela

La decisión de implementar o no la Carta Democrática en el país caribeño quedó en el aire y sin fechas previstas para su votación

La Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó hoy la sesión extraordinaria de su Consejo Permanente sobre la crisis en Venezuela sin adoptar una decisión sobre la aplicación de la Carta Democrática al país sudamericano.

Tras cuatro horas de discusiones, el embajador de Argentina, Juan José Alcurri, quien ocupa la presidencia rotatoria del Consejo, cerró la sesión sin que los países hubieran decidido adoptar algún tipo de medida para atender la situación venezolana.

Durante toda la sesión, las delegaciones tomaron la palabra sobre el informe presentado por el secretario general Luis Almagro, entre apoyos y pedidos de renuncia.

Bolivia fue uno de los que pidieron la renuncia de Almagro como secretario general por estar "arrastrando" al organismo "a su oscuro pasado de intervenciones golpistas" contra los países miembros. "La OEA se ha convertido en un espacio inquisitorio contra los Gobiernos de los Estados miembros. Las acciones del secretario general vulneran toda norma de la OEA y llevan a la OEA a ser un organismo golpista contra los Estados miembros", afirmó el embajador de Bolivia, Diego Pary.

"Exigimos su renuncia como secretario general", agregó el diplomático, cuyo Gobierno se opone frontalmente a que la OEA aplique su Carta Democrática aVenezuela, como propone Almagro y que se debate hoy en una sesión extraordinaria.

En la misma línea, aunque sin exigir la renuncia de Almagro, se pronunció el representante de Nicaragua, Luís Exequiel Alvarado Ramírez. "Hoy se escribe una página más de la historia injerencista de la organización. Equivale a dar un golpe de Estado y repudiamos por tanto esta sesión", manifestó el diplomático.

Por su parte, el embajador de Ecuador, Marco Vinicio Albuja, acusó a Almagro de "boicotear" con esta sesión la mediación de diálogo que promueven en Venezuela tres expresidentes de España, Panamá y República Dominicana, con el apoyo de la Unasur, así como la reactivación del diálogo bilateral entre Washington y Caracas.

Así, Ecuador, Bolivia y Nicaragua evidenciaron una vez más su apoyo férreo a Venezuela, su socio de la Alianza Bolivaria (ALBA).

La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, pidió al inicio del Consejo su cancelación por considerarlo "un golpe de Estado" contra su gobierno. "Con esta sesión se está dando un golpe de Estado en esta organización para favorecer el derrocamiento del Gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro. A dónde hemos llegado. Qué puertas estamos abriendo. Qué precedentes estamos sentado", afirmó Rodríguez nada más abrirse la reunión.



Fuente: AFP y EFE

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