Defensa de Rousseff cierra la primera etapa del impeachment

La defensa alegó que el proceso carece de fundamentación jurídica
La última sesión de la defensa de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, culminó ayer ante la Comisión formada por diputados que analiza el proceso de impeachment (juicio político), en lo que significa una de las últimas oportunidades de Rousseff de presentar su mejores cartas antes de la votación en la Cámara de Diputados que decidirá si se hace efectiva la acusación ante el Senado brasileño.

Según publicó el medio brasileño Folha de S. Paulo, José Eduardo Cardozo, jefe de la Procuraduría General de la Unión (AGU, por sus siglas en portugués) alegó ante la comisión que falta fundamentación jurídica en el pedido de destitución a la mandataria y que fue tomado como una "venganza personal" del presidente de la Cámara de Diputados e impulsor del impeachment, Eduardo Cunha. "Este proceso de impeachment esta siendo realizado en disconformidad con la Constitución", expresó Cardozo. Más tarde, agregó que "aprobar el impeachment sería rasgar la Constitución de 1988. Sería un golpe".

La sesión terminó en medio de gritos de "¡No van a tener golpe!" y diputados con carteles donde se podía leer la frase "Impeachment ya"

Con esta última sesión, finaliza el período de diez sesiones plenarias para la defensa de Rousseff, y comienza la etapa en la que el relator de la cámara, Jovair Arantes, deberá presentar sus resoluciones ante la comisión, para luego comenzar la votación en Diputados. Según el medio, esa votación podría tener lugar el domingo 17 de abril, aunque remarcó que es una fecha tentativa.

"Este proceso de impeachment está siendo realizado en disconformidad con la Constitución", José Eduardo Cardozo, Procuraduría general

Si la Cámara de Diputados falla favorablemente al proceso de destitución por dos tercios del total (342 de 513), Rousseff deberá apartarse por 180 días de su cargo, mientras la Cámara de Senadores decide si destituirla definitivamente.

Que AGU se haga cargo de la defensa de Rousseff frente a la Comisión de la cámara ha generado polémica en el ambiente judicial brasileño.

"La Procuraduría pública no debe prestar servicios a los gobernantes como personas físicas. El impeachment es una tentativa de responsabilizar a la presidenta y no al gobierno", declaró Pedro Serrano, profesor de derecho constitucional en la Universidad Católica de San Pablo al medio paulista.

Rousseff sabe que los movimientos políticos de las semanas previas pueden ser fundamentales para su permanencia, por lo que su estrategia pasa, en parte, por una limpieza de cargos vinculados al Partido por el Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), entre ellos el del director general del Departamento Nacional de Obras contra la Sequía (Dnocs), el de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) y el de la Fundación Nacional de Salud (Funasa) (ver apunte). El PMDB, partido que preside el vicepresidente de Brasil Michel Temer, se escindió del gobierno hace algunas semanas, tras una votación histórica por su rapidez.

El PMDB cuenta aún con seis ministros en el gabinete de Dilma Rousseff, que expresaron su deseo de permanecer, en abierto desacato de la orden dada por la dirección partidaria.

Otra de las estrategias de la presidenta y también de su mentor, Lula da Silva, ha sido premiar, con ministerios y cargos públicos en su gobierno, a aliados capaces de garantizarle el apoyo en el proceso de destitución. Esto compensaría la pérdida del PMDB, que cuenta con 69 diputados.


"La procuraduría pública no debería prestar servicios a los gobernantes como personas físicas", Pedro Serrano, profesor de derecho constitucional de U. Católica de San Pablo

Para Rousseff la ayuda de Lula ha sido fundamental, ya que el expresidente es una figura de peso en el Partido de los Trabajadores y un hábil articulador de alianzas partidarias. Su implicación ha evitado, en parte, que los demás partidos aliados imiten las acciones del PMDB, en lo que representaría el golpe final para los intereses de la presidenta.

Rousseff destituyó a miembro del PMDB

En su cruzada por abrir espacios en el gabinete a eventuales aliados que la apoyen de cara al impeachment, la presidenta brasileña Dilma Rousseff destituyó a l presidente del Instituto Brasileño de Turismo, Vinícius Renê Lummertz Silva.

Ese funcionario había sido designado por el vicepresidente Michel Temer, presidente del PMDB, por lo que quedó en el centro de la "limpieza" de cargos que la mandataria comenzó esta semana.


Fuente: Basado en AFP

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