Definen protocolo para sacrificar perros con enfermedad mortal

Junto a veterinarios y médicos elaboran el procedimiento a aplicar
"La Leishmaniasis tarde o temprano iba a llegar a Uruguay y lamentablemente llegó", aseguró Luis Calegari, especialista en enfermedades infecciosas y parasitarias de la Facultad de Medicina. Los primeros casos de Leishmaniasis autóctonos del país se registraron en febrero del año pasado, y para diciembre ya se habían detectado tres nuevos focos, con al menos 60 perros afectados.

Es una enfermedad altamente mortal en los caninos, porque no existe una vacuna que lo prevenga ni un tratamiento que los cure. Y el mayor temor de las autoridades aparece porque la enfermedad en los humanos puede ser mortal en 90% de los casos si no se accede a un tratamiento con medicamentos. Los perros funcionan como principal depósito de la enfermedad, por lo que el Ministerio de Salud Pública recomienda su sacrificio como principal medida para limitar su expansión.

"Estamos viendo cómo se va a hacer operativa la recomendación. Si no hay voluntad de aplicarla, en algunos casos va a ser obligatoria", aseguró Calegari a El Observador.

En la tarde de ayer, se reunieron en el Ministerio de Salud Pública delegados de diferentes instituciones como la Organización Panamericana de la Salud, Facultad de Veterinaria, Facultad de Medicina y Sistema Nacional de Emergencias, para definir el protocolo de acción frente al desarrollo de la enfermedad altamente contagiosa y mortal para perros y humanos que se extendió en el departamento de Salto.

Las personas pueden ser tratadas pero es un procedimiento muy costoso que tiene altas probabilidades de ser inefectivo, además de tener graves efectos colaterales.

Transmisor "invisible"

La Leishmaniasis es contagiada por un flebótomo que acciona como vector, la "mosca de la arena" de dos milímetros de longitud, que si pica a un perro infectado luego está apta para transmitirla a otro perro o persona. Hasta el momento solo ha sido identificada en Artigas, Salto y Paysandú.
De todas maneras, la directora del departamento de Zoonosis del MSP, Gabriela Willat, aseguró a El Observador que proyectan realizar un "mapa de riesgo" de la presencia del vector y de la enfermedad, a partir de un análisis en todo el país para poder afirmar que no se encuentra en otras zonas.
Perros en la calle
Uno de los problemas, según Calegari, es que "ahora los perros se venden por internet", aseguró.
Es que los especialistas tienen la "certeza" de que la enfermedad se transmite también de madre a hijo canino y a través de relaciones sexuales. Y esta es una preocupación real que identificaron, porque la cría de un perro de Salto puede llegar a vivir en otro departamento. "Esto ha ocurrido", dijo Calegari. En ese sentido alertaron a los veterinarios y criadores de perros de la zona que antes de cruzar dos caninos les realicen la prueba para descartar que padezcan la enfermedad y así evitar la expansión de la Leishmaniasis.

En el estudio de diagnóstico realizado por el MSP, la Facultad de Medicina y Veterinaria los especialistas determinaron que en Salto hay gran cantidad de perros sueltos en las calles, pero que tienen dueño. Por esa razón, comenzaron a identificar con un chip debajo de la piel a todos los caninos que fueron analizados, para confirmar o descartar la presencia de la enfermedad, para tener conocimiento de quién es el dueño y así asegurarse de que no les repiten el estudio.

Medidas de prevención

La utilización de repelente, mosquiteros y collares repelentes en los perros, así como alejarlos de la cama de las personas, son las principales medidas de protección que recomienda el MSP para evitar la dispersión de la enfermedad por el país, al igual que el diagnóstico precoz. Los síntomas son fiebres prolongadas, agrandamiento de bazo, de hígado y de ganglios.
Tanto las personas como los perros pueden no padecer síntomas, pero un "perro sin síntomas o con síntomas es transmisor de la enfermedad", aseguró Calegari. Hasta ahora los 17 sacrificios han sido voluntarios.