Del fracaso al éxito, una semana macondiana para Colombia

Los últimos días parecieron salidos de la novela Cien años de soledad
Una semana macondiana, digna del realismo mágico del Nobel Gabriel García Márquez, vive Colombia, que pasó en pocos días de la ilusión por el acuerdo con las FARC a la decepción por la derrota en el plebiscito y al entusiasmo por el Premio Nobel de Paz.

Lo que era el peor fracaso de su carrera política acabó convertido para Santos en un triunfo histórico cuando el Comité Nobel de Noruega anunció el premio, inesperado para los colombianos a la luz de los acontecimientos de los últimos días, que puede rescatar un proceso que tras estar casi consumado empezó a hacer agua por decisión popular en un plebiscito convocado por el propio presidente, que creyó ciegamente en que sería aprobado.

Es así como la historia de la paz de Colombia y el premio a su presidente toman ribetes macondianos que los lectores de la obra del primer Nobel del país, García Márquez, ganador del de Literatura en 1982, se han encargado de recordar en las redes sociales citando un fragmento de Cien años de soledad.
"Era como si Dios hubiera resuelto poner a prueba toda capacidad de asombro, y mantuviera a los habitantes de Macondo en un permanente vaivén entre el alborozo y el desencanto, la duda y la revelación, hasta el extremo de que ya nadie podía saber a ciencia cierta dónde estaban los límites de la realidad", dice el fragmento que se volvió viral.

En la mezcla de ficción y realidad en la que parece moverse por momentos la política nacional, los colombianos asistieron en los últimos días a escenas que antes del plebiscito eran impensables.
Vieron, por ejemplo, al expresidente Álvaro Uribe, enemigo de Santos, regresar a la sede del gobierno, y darse la mano en el inicio de la búsqueda de un consenso para evitar que el anhelo del país y el acuerdo forjado en cuatro años de negociaciones en Cuba se pierdan en "pantanos desmesurados" de la política, como los que estaban detrás de la sierra de Macondo.

También vieron una "marcha del silencio", alumbrada por antorchas y velas, como hizo en 1948, dos meses antes de su asesinato, el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, crimen que está en la génesis del conflicto armado con las FARC.

Habrá que esperar si el país es capaz de pasar de la guerra a la paz o si como "las estirpes condenadas a cien años de soledad", deja escapar esta oportunidad.


Fuente: EFE

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