Demora en la habilitación pone en riesgo que Alas Uruguay vuele en la temporada

La aerolínea continúa en el proceso de certificación donde surgieron nuevos inconvenientes.
A tres años del cierre de Pluna, cuando bajó la cortina el 5 de julio de 2012, su presunta sucesora, Alas Uruguay, aún no puede despegar y surgieron problemas no previstos. Uno en los motores del Boeing recibido de Ucrania no tiene registro y no será aceptado por la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) hasta que se ubique su origen.

Según supo El Observador, a nivel de la novel aerolínea se piensa incluso en reemplazar ese motor con uno que se compró de backup a los efectos de adelantar la certificación oficial. Ese motor extra llegará en días.

Desde la desaparición de Pluna pasaron varias cosas.

Se formó la compañía Alas Uruguay a impulso de los extrabajadores de Pluna; lograron que el gobierno de José Mujica les aprobara un préstamo de US$ 15 millones provenientes del Fondo de Desarrollo (Fondes), que es el capital que tienen para arrancar; y el Parlamento, una y otra vez, les extendió el seguro de paro.

Ese beneficio que paga la sociedad vence el próximo mes y ya no sería renovado.

Los trabajadores lograron adquirir dos aviones –que fueron pintados en Brasil y ya están en Carrasco– y un tercero, que, según se informó a El Observador ayer realizó su vuelo de prueba en Arizona (EEUU) por lo que se espera que aterrice en Uruguay en días.

Los trabajadores también elaboraron un plan que apunta a destinos de la región para el transporte de pasajeros y prevén entrar en el negocio de la carga. Hasta ahí todo venía bastante bien. Pero el viento se puso, otra vez, de frente.

Los planes se retrasaron y prueba de ello es que Alas Uruguay aún no vuela y seguramente no lo hará en la próxima temporada de verano, según estimaron técnicos de la aviación consultados por El Observador.

Por el contrario, en la aerolínea aseguran que a más tardar en octubre harán vuelos charter y lanzarán campañas de venta de tickets.

A simple vista, aún hay dos puntos difíciles de superar. Uno es negociar con Argentina los permisos (rutas y horarios) que tenía Pluna y obviamente fueron tomados por la estatal Aerolíneas Argentinas que renovó su flota.

Lo otro, es pasar los controles de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia). Si no hubiese inconvenientes -y ya surgió el del motor- la certificación lleva entre siete meses y un año.

Según fuentes de aviación, el accidente de AirClass –de junio de 2012 cuando murieron dos pilotos al caer la nave al Río de la Plata– hizo que el organismo rector recibiera una serie de "observaciones" de la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI).

La Dinacia intensificó entonces los controles y sus inspectores tienen tolerancia cero, se informó.

Controles

Uno de los aviones de Alas Uruguay –un Boeing 737- 300 traído en abril de Ucrania– tiene demorado el permiso de Dinacia debido a diferencias sobre los registros de uno de sus motores. "No se conoce la historia del motor", explicó la fuente.

Desde la Dinacia, se informó a El Observador que lo que se hace ahora es buscar la "trazabilidad" del motor y eso demorará la autorización final.

Desde la aerolínea se insistió que los documentos del motor del Boeing están al día y de hecho el avión estaba operativo cuando Alas Uruguay cerró el negocio para traerlo.

Los informes técnicos de la Dinacia deberán luego ser enviados al destino donde la compañía estima llegar. Argentina –que tomó decisiones para favorecer a su compañía Aerolíneas–seguramente retrasará todo lo que pueda la autorización de Alas Uruguay.

Otro inconveniente surgido para los Boeing de Alas, se presentará más bien en el futuro y tiene que ver con el mantenimiento de piezas críticas de las aeronaves.

Según se explicó, uno de los mantenimientos, concretamente el referido al tren de aterrizaje, no se realiza en el país por lo que los dos aviones Boeing deberán ser llevados al exterior. Se mencionó a Brasil. El segundo de los Boeing ya tiene fecha para volar a Brasil: 31 de agosto.

Eso implicará más tiempo de trámites y más costos.

En la página web de Alas Uruguay se informa que "en paralelo al proceso de certificación de las aeronaves" se realiza un trabajo de apertura de bases en el exterior a donde se volará: Buenos Aires; Asunción, Santiago de Chile, San Pablo y Río de Janeiro, son los destinos a los que se apunta.

A todo esto, en el gobierno se ve con preocupación el futuro de la aerolínea que conducirán los extrabajadores de Pluna.

El ministro Victor Rossi (Transporte) comentó el 30 de julio en El Observador TV que la nueva compañía tiene "poco resto". "Va a entrar en un medio que es de competencia feroz, con grandes actores con poder económico, y con poco resto", afirmó. También destacó el "tesón y gran profesionalismo" de los trabajadores que decidieron asumir el reto.

Rossi informó que desde su cartera se "facilitará" todo lo que esté a su alcance pero admitió que "no sería sincero" si diría que la ve "fácil".

El presidente del directorio de la aerolínea, César Iroldi, comparte la preocupación del ministro pero le tiene fe al proyecto. El 2 de agosto, Iroldi dijo a El Observador que "están confiados en que les va a ir bien". "Todas las proyecciones y estudios técnicos así lo demuestran. La viabilidad del proyecto fue analizada y por eso se ha aprobado", afirmó Iroldi.

Esta semana, Nicolás de los Santos, vicepresidente de Alas Uruguay, comentó en canal 12 que el proyecto tiene "un riesgo muy alto" pero también es optimista en que la aerolínea volará este año, aunque no se aseguran fechas porque no depende de ellos, sino de la certificación.

La Dinacia, además, migró hacia una nueva reglamentación y trabaja por primera vez con parámetros de América Latina.

Por ahora, los dos aviones que tiene Alas Uruguay siguen en pista.

Diferencias sobre conectividad


Luego del cierre de Pluna en julio de 2012, uno de los problemas que enfrentó Uruguay fue el de la conectividad.

Con el tiempo, el lugar de Pluna fue ocupado por otras aerolíneas y el país, según las autoridades de Turismo y el Ministerio de Transporte, recuperó su conexión aérea con el exterior.

Ese aspecto era importante para el turismo y los negocios. Sin embargo, en opinión de Nicolás de los Santos, vicepresidente de Alas Uruguay, la conectividad hoy "no está resuelta", según lo informó a canal 12.

Actualmente, en el aeropuerto de Carrasco operan 13 aerolíneas: Iberia; Aeromás y AirClass; Air Europa; Air France; Amaszonas que utiliza los permisos de la exBQB; American Airlines; Austral; Avianca; Copa Airlines; Gol Linhas Aéreas; y el Grupo Latam formado por Lan y Tam.

Parking gratis


Los dos aviones de Alas Uruguay aparcados en el Aeropuerto de Carrasco no deben pagar por utilizar la plataforma, beneficio que únicamente tienen las aerolíneas de bandera, confirmaron a El Observador fuentes de la terminal aérea. Si se les cobrará los despegues y aterrizajes cuando vuelen



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