Demorar el combate a las malezas resistentes significa elevar gastos

Ese fue uno de los mensajes dados en el 2° Seminario de Malezas Resistentes que organizó Syngenta, en cuyo marco se presentó Acuron Uno, un nuevo herbicida, probado y con muy buenos resultados en Uruguay
No adoptar ya las decisiones adecuadas para un eficiente combate al problema de las malezas resistentes en Uruguay derivará en la necesidad, a corto plazo, de efectuar una inversión mucho mayor a la que se hace actualmente, reflexionó Raúl Moreno, gerente de investigación en herbicidas de Syngenta Latinoamérica Sur.

Ese concepto fue expuesto en el marco del 2º Seminario de Malezas Resistentes, organizado por la empresa Syngenta, actividad que se desarrolló el jueves 23 de junio en instalaciones del hotel Nirvana, en Nueva Helvecia (Colonia), donde el profesional fue uno de los expositores ante un auditorio de 120 productores agrícolas y técnicos.

"Como siempre, las soluciones son más caras que lo que cuesta lo que habitualmente venimos haciendo, pero justamente, por hacer las cosas del modo en el que las estamos haciendo es que tenemos estos problemas, por no rotar, por usar los mismos herbicidas siempre", indicó.

Añadió que "es fundamental este tipo de actividades, para transferir el conocimiento al profesional y así al productor, a quienes toman la decisión en una historia que no es nueva, que ha sido así en Australia, en Estados Unidos y en Argentina y que está siendo así en Uruguay".

"Es fundamental ajustar cada una de las medidas, estamos ante una limitante mayor en la producción"

Moreno comentó que en su exposición trasladó al auditorio lo que ha sucedido y sucede en Argentina en relación a la problemática de las malezas resistentes, "que no es algo muy diferente a lo que está pasando y pasará en Uruguay dentro de cuatro o cinco años".

En Argentina, destacó, en 2005 detectamos la primera maleza resistente a glifosato, que fue el Sorgo de Alepo, luego en 2008 y 2009 empezaron las malezas tolerantes, difíciles de controlar, les contamos cómo fueron creciendo así las distintas especies con una en particular, la Conyza (yerba carnicera), que también está en Uruguay, que ha crecido en forma exponencial, siendo la principal maleza que tenemos en barbecho en Argentina. También existe otra con una fuerte presencia allá que es el Amaranthus. En Uruguay ya saben cómo manejar la yerba carnicera y están comenzando a conocer la Amaranthus, donde el producto que Syngenta está lanzando en Uruguay, Acuron Uno, tiene una excelente respuesta, y también lo tiene en carnicera".

Moreno admitió que los investigadores, por ejemplo los de Syngenta, están cada vez más exigidos de aportar soluciones diferenciales, "por eso el año pasado Syngenta invirtió US$ 1.400 millones exclusivamente en sus programas de investigación, a nivel mundial, y seguirá apostando al conocimiento porque es lo único que permitirá manejar este tipo de problemas que tanto inciden en la producción, en su cantidad y en su calidad".

Acuron Uno, a la cancha

Una instancia especial en este seminario, como mencionó Moreno, fue la presentación de Acuron Uno, el nuevo herbicida de Syngenta.

Nicolás Faggi, investigador de Syngenta Uruguay, explicó que "el primer aspecto importante a destacar es que estamos hablando de una nueva molécula, un nuevo principio; en una época en la que es frecuente volver al uso de muchos productos viejos, que no se estaban usando, reflotando viejas moléculas, acá estamos presentando una nueva, totalmente distinta".

También es trascendente, subrayó, "que el de Acuron Uno es un lanzamiento que se hace al mismo tiempo en Argentina, en Estados Unidos y acá".

"En nuestras situaciones, vimos funcionar muy bien al Acuron Uno como herbicida preemergente para maíz"

En tercer lugar, destacó, "es importante resaltar que en nuestras situaciones, en Uruguay, vimos funcionar muy bien al Acuron Uno como herbicida pre emergente para maíz, concretamente en gramíneas, que tenemos dos, la Digitaria y la Echinocloa, funcionó realmente muy bien y también está funcionando muy bien a nivel de hojas anchas y dentro de las hojas anchas podemos decir que es un especialista en yuyo colorado (Amaranthus) y en Conyza".

Por lo tanto, concluyó y a propósito del impacto creciente de dos malezas muy adversas y presentes, como el Amaranthus y la Conyza, "tenemos ahora el Acuron Uno, una molécula nueva para el cultivo de maíz, que anda muy bien en esos casos".

Acuron Uno pertenece a la familia herbicida de las triquetonas, y se mostró durante el Seminario de Syngenta que es una familia donde a nivel mundial la generación de resistencia es muy baja.

Una limitante mayor

Grisel Fernández, investigadora en manejo de malezas y herbicidas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, fue otra de las disertantes. Dado que estuvo en el primer seminario de Syngenta sobre esta temática, pudo realizar una comparación sobre la situación de entonces y la actual: "hablamos de las malezas más problemáticas y en el caso del verano citamos carnicera, Echinocloa, Eleucine, Richardia y Amaranthus y dijimos que pasado un año nos encontramos en una situación un poco más agravada".

Explicó que, por un lado, "hay algo natural, porque las poblaciones de malezas crecen", pero a la vez "hubo algunos descuidos, y no es para penalizar a nadie, porque es un tema complejo, pero sí es cierto que cualquiera de esas malezas requieren una atención mayor, una atención especial, y no nos queda otra que hacerlo y hay que hacerlo ya, es fundamental ajustar cada una de las medidas, estamos ante una limitante mayor en la producción".

Precisó que "conocimiento hay, investigación, capaz que en algunos casos falta generar algo, o ver cómo adaptamos la solución a la realidad del país, por eso me parece fundamental este tipo de jornadas, con buenos aportes, para generar mayor difusión y llegar a todos los rincones para solucionar un problema que se pasa de vecino a vecino, que se contagia, los problemas de resistencia avanzan y es necesario actuar".

Diversificar, sí o sí

Otro de los expositores, Alejandro García, investigador adjunto del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en el área de malezas, señaló que es trascendente "insistir en algo que hace tiempo lo venimos trabajando en el tema de las resistencias, hoy dependemos mucho de los herbicidas para el manejo de los cultivos, en la mayoría de las situaciones no tenemos laboreo, entonces muchas veces el abuso, el mal uso, lleva a situaciones que se van complicando cada vez más, con impactos muy negativos en la producción, eso ha pasado en muchos lados, en Argentina y en Brasil, y está pasando en Uruguay".

Agregó que "hay medidas que pueden contribuir a conocer y a mitigar estos problemas, medidas que giran en general a la diversificación de las herramientas y de los métodos de control".

"Hay que no acostumbrar a las especies de malezas a un mismo ambiente y eso se puede lograr de diversas maneras"

Explicó que "hay que diversificar todo lo más que se pueda dentro de la producción. Eso implica que, si entra el laboreo, es una manera más de controlar malezas, pero si no entra, hay que rotar cultivos y si en eso hay menos cintura hay que rotar productos, eso es básico. Hay que no acostumbrar a las especies de malezas a un mismo ambiente y eso se puede lograr de diversas maneras, también, por ejemplo, espaciando las distancias entre hileras del cultivo, las fechas de siembra, el manejo de la fertilización... son todas maneras de cambiarle el ambiente a las plantas año tras año y que no una o dos especies muy adaptadas a determinado ambiente prosperen y se salgan de control".

"Esto se sabe hace muchos años, pasa hace mucho, sabíamos que nos iba a tocar transitar por este camino en el que podemos darnos contra una pared, pero también estamos a tiempo de evitarlo, podemos evitarlo, lo bueno es que hay forma, los conocimientos los tenemos", concluyó.

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