Denuncian que maternidad del Canzani cerró sin planificación

Trabajadores afirman que los médicos y las parteras siguen con guardias
El 25 de noviembre de 2015 era la fecha pautada por el Banco de Previsión Social (BPS) para el cierre de la maternidad del Sanatorio Canzani. El objetivo era que el histórico centro de salud se centrara en una función: la de potenciar el Centro de Referencia Nacional de Defectos Congénitos y Enfermedades Raras (Crenadecer). Sin embargo, luego de negociaciones con los trabajadores, el directorio del BPS acordó aplazar su cierre. "Lo logramos", escribió la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS) en esa oportunidad.

Más de seis meses después, el BPS resolvió que a partir del 1º de junio la maternidad del Canzani cerrara definitivamente y que sus usuarias pasaran a atenderse en el Pereira Rossell, lo que provocó nuevos reclamos del gremio. El martes, la ATSS junto a representantes de la comisión interna del Canzani, concurrieron a la Comisión de Legislación y Trabajo de Diputados para denunciar que no ha habido una "planificación" del cierre, lo que llevó a que los ginecólogos y parteras que trabajan allí sigan haciendo guardias aunque ya no ingresan más pacientes, según dijo a El Observador Natalia Argencio, licenciada en enfermería del centro y delegada de los trabajadores.

Durante su comparecencia ante los diputados, Argencio indicó que "el colectivo de trabajadores desconoce hacia dónde se va" con el Canzani. "No pueden ingresar pacientes porque cerró maternidad, pero mantienen las guardias. Entonces, ¿de qué estamos hablando? Por respeto, deben permitirles visualizar el camino hacia donde se va", sostuvo, según consta en la versión taquigráfica.

Por su parte, la vicepresidenta de la ATSS, Verónica Miranda, dijo a El Observador que "el directorio del BPS no ha diligenciado niguna acción tendiente a su cierre". "Se cierra la maternidad y sigue cubierto por personas que no son las apropiadas para los pacientes que están ahí", sostuvo, haciendo referencia a que trabajan especialistas como ginecólogos, que no tienen por qué saber cómo tratar a un niño que va al Crenadecer porque nace con una malformación. Según los trabajadores, no están dadas las garantías de atención a los pacientes en la situación actual en la que el Canzani se encuentra. "No queremos ser cómplices de la falta de garantías para atender y asistir la vida o la muerte de nuestros niños, de nuestras personas con malformaciones congénitas", dijo Miranda a los diputados.

El 1º de junio, el mismo día que se definió el cierre de la maternidad y que los trabajadores fueron recibidos por algunos diputados, el directorio del BPS envió un comunicado en el que destaca que "la internación del Crenadecer será en el local del Sanatorio Canzani y el desarrollo de la Policlínica de Alto Riesgo Social, entre otros servicios", y agrega que el Canzani "deja de desempeñarse como maternidad". Además, destaca que el objetivo sigue siendo que el Crenadecer se potencie como un centro para atender enfermedades raras y defectos congénitos.

A raíz de las declaraciones de los trabajadores ante la Comisión de Legislación y Trabajo, los diputados resolvieron citar al directorio del BPS y luego al Ministerio de Salud Pública.

Complementación de servicios
Uno de los objetivos del MSP es que los servicios entre centros de salud públicos y privados se complementen. En esa línea, la semana pasada el Círculo Católico y el hospital de Juan Lacaze firmaron un convenio por el que pasan a compartir la maternidad. "Se dedebe trabajar con el centro puesto en los usuarios y, en función de eso, se ven las fortalezas de dos prestadores", dijo en la firma del convenio la subsecretaria Cristina Lustemberg, informó Presidencia.

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