Desapareció un avión y Francia está otra vez en alerta terrorista

Parlamento francés extendió el estado de emergencia decretado tras atentados yihadistas de 2015
El avión de EgyptAir que ayer jueves iba de París a El Cairo y se estrelló cerca de una isla griega con 66 personas a bordo encendió otra vez la alarma entre las autoridades francesas, el país europeo más golpeado en el último tiempo por los atentados del Estado Islámico. La posibilidad de un nuevo ataque terrorista abre otro flanco a la deteriorada imagen del presidente francés, François Hollande, que además enfrenta una crisis interna al impulsar una reforma laboral para la que no tiene apoyo parlamentario ni de los trabajadores.

Todas las hipótesis están abiertas en la desaparición del avión egipcio pero los primeros elementos y el contexto geopolítico apuntan a un atentado.

Además, mientras las autoridades no descartan un posible acto terrorista en torno al avión de EgyptAir, el parlamento francés aprobó ayer la tercera prolongación del estado de emergencia decretado tras los atentados del 13 de noviembre, hasta el final de julio, para que abarque la Eurocopa de Fútbol y el Tour de Francia.

"La amenaza terrorista sigue siendo elevada y Francia representa (...) un blanco", justificó el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, antes de la votación, que se resolvió con 46 votos a favor, 20 en contra y dos abstenciones.

Desde la entrada en vigor del estado de emergencia, los partidos de izquierda y asociaciones de defensa de los derechos humanos y las libertades públicas se inquietan por el riesgo de que esta disposición se perpetúe en el tiempo.

El presidente francés, el socialista Hollande, propuso inscribir la reforma en la Constitución pero tuvo que renunciar a falta de consenso político.

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Marc Ayrault, dijo ayer que Francia utilizará "todas sus fuerzas" para mantener la seguridad durante la EuroCopa.

En cuanto a los aeropuertos, recordó que "las medidas de seguridad fueron fuertemente reforzadas en Francia" tras los atentados yihadistas del 13 de noviembre en París, y son "constantemente" evaluadas con respecto "al nivel de la amenaza" terrorista.

Hipótesis
El vuelo MS804 desapareció de repente de los radares en la madrugada del jueves sin que el piloto indicara "ningún problema" y cuando las condiciones del vuelo, que se acercaba a las costas egipcias, eran excelentes. La tarde de ayer fueron localizados cerca de la isla griega de Creta restos que podrían pertenecer al Airbus A320, aunque luego fueron desestimados por las fuerzas armadas griegas.

Hollande afirmó ayer que el vuelo de EgyptAir "se estrelló". "Tenemos el deber de saberlo todo, de conocer las causas de lo que ha ocurrido y no se descarta ni se privilegia ninguna hipótesis", declaró a los periodistas. Además convocó una reunión interministerial para analizar el tema.

Hollande también mantuvo ayer una conversación telefónica con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sissi, en la que ambos decidieron "cooperar estrechamente para establecer cuanto antes las circunstancias de esta desaparición".

Por nacionalidades, en el vuelo había 30 egipcios, 15 franceses, dos iraquíes, un británico, un canadiense, un belga, un portugués, un argelino, un sudanés, un chadiano, un saudí y un kuwaití.
"La posibilidad de una acción a bordo, de un atentado terrorista, es mayor que la de un fallo técnico", declaró el ministro egipcio de Aviación Civil, Sherif Fathy, en una conferencia de prensa, al precisar que aún se ignoraba lo ocurrido con el aparato.

Sin mensaje de emergencia
La tripulación del Airbus A320 no envió ningún mensaje de emergencia, según las fuerzas armadas egipcias y la aviación civil griega, lo que sugeriría que se produjo algo repentino.

Para el experto en aeronáutica Gérard Feldzer, "un problema técnico grave (...) parece poco probable". Interrogado por la AFP, destacó que el A320 "era relativamente reciente", de 2003, y que se lo considera un aparato fiable. "Es el avión de medio alcance más vendido en el mundo; cada 30 segundos un A320 aterriza o despega", precisó.

La desaparición se produjo además en condiciones de vuelo "absolutamente estables", señaló explicó Jean-Paul Troadec, exdirector de la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA), en declaraciones a la radio francesa Europe 1. El hecho de que no se enviara un mensaje de emergencia da a entender que hubo un "acontecimiento brutal", que podría ser un "atentado", según Troadec.

Una interna sin respiro para Hollande
Frente a un gobierno inflexible, los opositores a la reforma laboral francesa no ceden, con nuevas huelgas y manifestaciones realizadas ayer en un clima cargado por la violencia contra la Policía. El gobierno francés reaccionó ayer ante la sucesión de manifestaciones y aseguró que "no hay ninguna consigna que impida detener a los violentos", sostuvo el primer ministro galo, el socialista Manuel Valls.

El jerarca reclamó "sanciones implacables" contra los manifestantes violentos que incendiaron un coche de policía el miércoles en París y dijo estar dispuesto a eliminar por la fuerza los bloqueos de puertos, refinerías y aeropuertos, teniendo como objetivo no recibir a los principales dirigentes sindicales para poner fin al movimiento, que encadena una violencia en aumento desde marzo.

En ese sentido, el gobierno francés presionó a los sindicatos, llamados a "cuestionarse la pertinencia" de algunas de las manifestaciones.

Los episodios de violencia de las últimas semanas avivaron la polémica sobre la gestión del gobierno en el mantenimiento del orden, al que la oposición de derecha y extrema derecha acusa de laxismo o al que algunos de la izquierda acusan de querer desacreditar al movimiento social.

El presidente francés, François Hollande, cuya popularidad está en mínimos a solo un año de las presidenciales, cuenta con la reforma laboral para desbloquear el mercado de trabajo en un país con un paro endémico del 10%.

Después de un respiro a finales de abril, la movilización contra el texto, que movilizó a decenas de miles de personas a la calle desde hace dos meses, recobró fuerza esta semana con huelgas ferroviarias y de carreteras.

Bloqueos en puntos estratégicos, como zonas industriales, refinerías y depósitos de petróleo, se registraron este jueves cerca de Marsella, Havre, Rennes y Nantes. El acceso al aeropuerto de Toulouse también estaba cerrado.

El tráfico ferroviario fue fuertemente perturbado a nivel nacional en el segundo día de huelga. La llamada a la huelga de los controladores aéreos afectó también, aunque algo menos, al tráfico aéreo

Fuente: Agencias

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