Descoordinación en el gobierno deja la supervisión de hogares de ancianos en zona gris

Se les dificulta coordinar trabajo y no están claras potestades de cada uno
Desde hace algunos años la competencia de qué ministerio es el responsable de controlar y fiscalizar el cumplimiento de los requisitos para la habilitación de hogares de ancianos ha oscilado entre el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el de Desarrollo Social (Mides). Desde febrero de 2014, pasaron a estar bajo la órbita del Mides, pero el MSP no se desentendió completamente, porque quedó encargado de la supervisión del área sanitaria de los hogares. Desde el 1º de enero de este año, la situación volvió a cambiar y, nuevamente, el MSP es el que tiene que poner la firma a la hora de habilitar un centro de ese tipo, pero Desarrollo Social sigue fiscalizando algunas de las prestaciones de los centros.

Ese traspaso llevó a que un decreto reglamentario de hace dos años cayera y no exista actualmente una normativa que los regule. Por esa razón, ambas carteras están trabajando en un reglamento que estipule de manera más precisa las competencias de cada uno, porque no está claro qué inspecciona cada uno y es un límite muy fino el que divide las responsabilidades.

Fuentes del MSP dijeron a El Observador que el hecho de que sean dos ministerios los que comparten potestades sobre los hogares de ancianos dificulta la coordinación del trabajo. De hecho, hay un equipo conformado por técnicos de ambas carteras que trabajan en la nueva reglamentación, pero al que fue difícil reunir.

El martes el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, dijo a diputados y senadores en la comisión de Salud del Senado que el objetivo de la reglamentación es "cristalizar" las responsabilidades de cada organismo. "El intercambio de información y el diálogo entre los propios sistemas de información son muy importantes. Es fundamental que quien vaya a visitar los locales identifique situaciones, las comunique y transversalice la información, de manera que se proceda en consecuencia", sostuvo.

Las dificultades en el trabajo conjunto se pusieron de manifiesto días atrás, cuando un incendio en un hogar de ancianos se cobró la vida de siete personas y una octava que murió ayer por las heridas luego de haber estado internada grave. En los días posteriores, El Observador intentó obtener en reiteradas ocasiones la lista de hogares de ancianos con habilitación definitiva y tanto el MSP como el Mides aseguraban que esos datos los tenía el otro ministerio.

Luego de la comisión de Salud del Senado, el director de la Secretaría Nacional de Cuidados, Julio Bango, señaló en conferencia de prensa que existe una "fiscalización conjunta", y que el objetivo de ambas carteras es cumplir con "metas de mejora". Las declaraciones de Bango fueron las primeras realizadas por un integrante del Mides luego del incendio.

El lunes por la tarde, el MSP dio una conferencia de prensa. Según pudo saber El Observador, que ninguna autoridad de la cartera de Desarrollo Social diera explicaciones de lo ocurrido causó malestar en el MSP, porque son los encargados de fiscalizar parte de las prestaciones de las casas de salud. La ministra Marina Arismendi dijo ayer en declaraciones que recogió Presidencia que "estaba ocupada en las personas". "Mi lugar no era con las cámaras sino con el equipo, que trabajó intensamente desde las 6 de la mañana del feriado", indicó.

Arismendi dijo sentirse "responsable como ser humano y ministra" de lo sucedido en el hogar por formar parte de este gobierno. "Me hago cargo de lo que hicimos y de lo que no hicimos", sostuvo y explicó que en 2014 el Mides tuvo competencia sobre los hogares, pero antes de esa fecha no.

Una preocupación de las autoridades radica en que Uruguay es uno de los países con más alto porcentaje de personas mayores de 65 años –14% de la población total del país es adulto mayor–, y sigue en aumento. Fuentes del MSP aseguraron a El Observador que no pueden cerrar los centros que no cumplen con todos los requisitos porque no tendrían lugar para la población adulta mayor, que quedaría totalmente vulnerable. Solo nueve centros fueron cerrados el año pasado y las personas realojadas.

Hasta que no obtengan la habilitación definitiva, lo que buscan las autoridades de ambos ministerios es que se cumplan las condiciones mínimas básicas que garanticen la buena atención de las personas en hogares registrados.

Hospitales sin habilitación
A partir del incendio en el centro, la discusión se centró en que el hogar de ancianos no tenía habilitación de Bomberos, por lo que tampoco hubiera podido adquirir la del Mides ni la del MSP.

Esa condición es compartida por la mayoría de los hogares de adultos mayores, porque menos de 100 de 1.112 registrados están habilitados. Lo mismo ocurre con los hospitales del país, porque –según aseguró Basso– la mayoría funcionan sin habilitación. Eso se suma a que las autoridades sanitarias tienen conocimiento de que existe un subregistro de la cantidad de residenciales de adultos mayores, ya que habría más que operan desde la clandestinidad. Hasta ahora solo el 9% funciona con todos los permisos.

El ministro calificó el tema de las habilitaciones de Bomberos de "complejo y difícil", porque "las obras con muchos años son muy difíciles de adecuar a la normativa actual", y aseguró que es un problema que no se reduce al sector salud. "Es un tema que tenemos en buena parte del Estado porque hay muchos establecimientos que están en proceso de habilitación por parte de Bomberos, pero todavía no han culminado", dijo.

El ministro agregó que en los hospitales de ASSE tiempo atrás se inició un proceso de regularización de infraestructura por lo que cada mejora edilicia se realiza para cumplir con la normativa "para su eventual habilitación" de Bomberos. Esto quiere decir que la mayoría de los hospitales funcionan sin una habilitación definitiva del MSP.



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