Desde mayo, 20 semáforos de la capital multarán con cámaras

Se controlará el tránsito con sensores inteligentes en lugares rotativos de la capital
Como uno de los primeros pasos para mejorar la circulación del tránsito en la ciudad, la Intendencia de Montevideo hará un cambio en la tecnología que controla los semáforos, los que funcionarán a partir del flujo vehicular y fiscalizarán infracciones de forma automática a quienes pasen con luz roja o excedan la velocidad mínima al pasar por ese punto.

De esa forma, luego de un proceso que comenzó en la administración de Ana Olivera (2010-2015) y llevó tres años, las demoras innecesarias en un cruce por semáforos que no se adecuan al flujo actual del tránsito comenzarán a ser corregidas. Desde la comuna se espera que la primera etapa de implementación del Centro de Gestión de Movilidad, que implica el control a distancia de 169 cruces de semáforos, esté finalizado y funcionando en mayo de 2016. La intención de la administración es que al terminar el período de gobierno de Daniel Martínez (en 2020) este sistema controle a 65% de los semáforos.

Para ello, según explicó a El Observador la directora de Movilidad, Beatriz Tabacco, no será necesario instalar nuevos semáforos, sino que se cambiará los controladores –la computadora o "inteligencia" del semáforo- en 128 cruces para que puedan ser coordinados desde el Centro de Movilidad. El sistema de control del tránsito incluye además la instalación de 165 puestos de video, 51 cámaras, 20 sensores inalámbricos de wifi y bluetooth, cuatro paneles de mensajería y 80 botones de demanda peatonal sonora para discapacitados.

Serán 20 los puestos destinados a ese control, ocho para el control de velocidad y 12 para el paso con luz roja

La incorporación de esos elementos comenzará por la rambla sur y abarcará toda su extensión además de los cruces anexos de las zonas Buceo, Pocitos y Punta Carretas. Luego se llevará también a avenida Rivera entre bulevar Artigas y Asturias; avenida Italia; bulevar Artigas entre Solano García y Luis A. de Herrera; a lo largo de la avenida 8 de Octubre; avenida Gral. Flores entre avenida de las Leyes y Luis A. de Herrera; y en avenida Luis A. de Herrera entre bulevar Artigas y Gral. Flores, incluyendo circunvalación al monumento a Batlle Berres (ver mapa). En total, se trabajará en 127 kilómetros de la red vial.

El propósito de la intendencia es poder mejorar entonces no solo la agilidad en el tránsito sino también la siniestralidad,que según la experiencia internacional reducen alrededor de 60% de los accidentes de tránsito y 80% de las muertes en los puntos donde están ubicados los equipos.

Fiscalización electrónica


Con la instalación del Centro de Gestión de Movilidad –para lo que la comuna invertirá más de US$ 8 millones– llegará también a Montevideo la fiscalización electrónica de los conductores que crucen con luz roja y de aquellos que circulen a una velocidad mayor a la permitida. Serán 20 los puestos destinados a ese control, ocho para el control de velocidad y 12 para el paso con luz roja, los que pueden medir una velocidad de hasta 150 kilómetros por hora, en dos carriles y funcionarán las 24 horas.

La directora de Movilidad de la IMM explicó además a El Observador que si bien no abarcan la totalidad de los cruces, esos puestos de fiscalización electrónica van a rotar en la ciudad.
Según se establece en el pliego de la licitación para instalar y gestionar el Centro de Gestión de Movilidad, en principio la rambla, avenida Italia y Batlle y Ordoñez tendrán dos controladores de velocidad cada uno; habrá además uno en avenida Rivera, y otro en Dámaso Antonio Larrañaga. En cuanto a los controladores de paso con luz roja se colocará uno en la rambla, otro en Ellauri, otro en General Flores; habrá dos en avenida Italia y otros dos en 8 de Octubre. Los tres restantes irán a bulevar Artigas, 18 de Julio y avenida Brasil.

Datos y control automático


A través de 165 puestos de "video detección", dijo Tabacco, se contará con distintos datos relativos al tránsito, como el conteo de los vehículos o cuán ocupados están los carriles. A través de ese conteo en tiempo real, el mismo software puede detectar problemas y dependiendo de la intensidad del tránsito regula los programas y tiempos de cambio de las luces del semáforo.

Por otra parte, los operadores recibirán datos a través de 20 sensores que detectarán los autos que pasen con el sistema de transmisión de datos bluetooth o wifi encendido. Si un conductor pasa frente a uno de esos sensores con el wifi del celular activado, el aparato lo detecta. Al llegar al siguiente sensor, este identifica que se trata del mismo celular , y es así que permite estimar la velocidad a la que circula el vehículo entre un tramo y otro. No identifica a la persona sino al celular, aclaró Tabacco, pero sirve para regular los tiempos. Además, si se cuenta con una cantidad suficiente, se podría establecer "una matriz origen-destino".

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