Desinterés y falta de listas marcaron elecciones del BPS

Candidatos opositores analizan pedir impugnación a la Corte Electoral
Lily fue ayer al colegio Saint George en el barrio Buceo, teniendo bien claro a quién iba a votar para la representación de los trabajadores en el Banco de Previsión Social (BPS). Ingrata fue su sorpresa al entrar al cuarto secreto y ver que solamente estaba la lista del otro candidato. Primero se quejó ante los integrantes de la mesa. Luego, bastante más enojada, llamó al BPS y cuando no obtuvo una respuesta que la conformara, empezó a recorrer los circuitos de Malvín, hasta encontrar la lista que quería poner en el sobre.

La situación de Lily pareció ser la regla durante toda la jornada de ayer: trabajadores, empresarios y jubilados o pensionistas debían concurrir obligados por la ley a votar, so pena de multa, pero al entrar al cuarto secreto no encontraban listas.

Eso en un clima generalizado de desinformación y desinterés que pudo constatar El Observador, que contribuyó a que un elevado porcentaje de electores optara por votar en blanco o anulado, que llegaron a 49% en la votación de empresas, 35% en el caso de los trabajadoresy 22% para los pasivos, según datos de la Corte Electoral, que al cierre de esta edición llevaba escrutados más de la mitad de los votos.

En el orden de los trabajadores y de los jubilados, se imponían con los datos parciales, los candidatos oficialistas, Ramón Ruiz (respaldado por el PIT-CNT), con 40% y Sixto Amaro (de Onajpu), con 48%. Elvira Domínguez lo hacía como única candidata en el orden de los empresarios.

Las elecciones del BPS son obligatorias y, en caso de no votar, la multa puede ir de $ 800 a $ 8.000. A pesar de su obligatoriedad, en las elecciones pasadas, por ejemplo, el Poder Ejecutivo decretó que no se aplicara la multa.

Beatriz, de 71 años, quiso votar a uno de los dos candidatos de los pasivos, pero terminó cerrando un sobre vacío. Al ponerlo en la urna se lo transmitió, enojada, a los integrantes de la mesa de votación de la escuela Amanecer, en la avenida Millán: "Iba a votar a un candidato, pero ¿saben qué? Tuve que votar en blanco, porque no estaba la lista", relató a El Observador.

Los candidatos a la dirección en representación de los trabajadores y de los jubilados no solo fueron conscientes de la situación, sino que lo vieron como un problema, especialmente aquellos que se lanzaron como opositores e independientes.

Carlos Sarthou, que se postuló para el cargo de los pasivos por la lista 2 y se enfrentó a Sixto Amaro –actual representante–, no se explicó lo sucedido. "Este es un elemento que distorsiona los mecanismos (democráticos). Tendríamos que recitar de nuevo toda la Constitución", dijo a El Observador.

Si bien Sarthou no contaba con una cifra precisa de cuántos delegados estaban trabajando, sostuvo que en los días previos a las elecciones se aseguraron de que fuera un número suficiente para poder cubrir los 620 circuitos de pasivos que hay en todo el país. En su caso, no cuentan con delegados circuitales, sino generales. Esto implica que recorren los centros de votación que les asignaron, para cerciorarse de que todos tienen listas.

Algo similar dijo estar sintiendo Luis Lisboa, que se presenta por la lista 16 como candidato independiente para representar a los trabajadores, y se opone a Ruiz. Lisboa señaló que "asumen la responsabilidad" por la falta de listas, pero también responsabilizó a la Corte Electoral. Su principal cuestionamiento fue que se resolviera permitir 30 hojas de votación por lista en cada circuito, lo que obligaba a que se debieran reponer más rápido.

El actual representante de los trabajadores, Ramón Ruiz, que es respaldado por el PIT-CNT, también denunció públicamente falta de listas, especialmente en horas de la mañana. Ruiz dijo a El Observador que encontraron listas rotas pero que pudieron solucionarlo con los delegados, que solo en Montevideo son más de 200. Para Ruiz, el problema radicó en "no tener una organización por detrás".

Impugnación

La Corte Electoral emitió un comunicado ayer por la tarde en el que afirma haber "cumplido con el requisito establecido por ley de distribuir en todo el país hojas de votación de las agrupaciones", y agrega que la responsabilidad es de cada lista.

Lisboa esperará a los resultados finales para analizar si presentar una denuncia ante la Corte Electoral. Sarthou tomó la misma resolución, aunque ya entregó una carta al presidente de la Corte Electoral, José Arocena, en la que cuestiona que faltaran listas. El candidato para representar a los pasivos dijo que se maneja, incluso, pedir a la Corte que impugne las elecciones. La agrupación de Lisboa también tiene la medida en mente.




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