Despenalización del aborto: Legal, 78 años después

La promulgación de la norma durante la presidencia de José Mujica, supuso un largo debate en Uruguay, dentro y fuera del parlamento

Alguien lo escuchó de mi propia boca?". Con esa pregunta el presidente Tabaré Vázquez echó por tierra la alarma que se había creado en marzo de 2006, cuando comenzó a circular la versión de que él había amenazado con disolver las cámaras parlamentarias si los legisladores levantaban el veto anunciado sobre la ley de despenalización del aborto. La última disolución de cámaras no estaba tan lejos en el tiempo y los fantasmas no tardaron en aparecer. Pero horas después del revuelo la cosa quedó en la nada.

En lo que Vázquez no dudó ni un segundo, sin embargo, fue en cumplir con la promesa del veto.

Imaginar que durante un gobierno suyo se aprobaría una ley que legalizara el aborto era imposible. Pero, a pesar de todas sus advertencias y sus durísimos choques internos, los legisladores del Frente Amplio (FA) desoyeron las pretensiones del presidente, impulsaron el proyecto y lo aprobaron. Y el hecho se convirtió en el enfrentamiento más duro que el dos veces presidente uruguayo protagonizó con la interna de su partido.

Las interminables sesiones parlamentarias fueron batallas. Allí aparecieron videos con ecografías de bebés de 12 semanas de gestación, anécdotas tristes, acusaciones de promover homicidios. Todo servía para defender dos posturas irreconciliables. Los argumentos se repitieron, de uno y de otro lado, en cada una de las discusiones dentro y fuera del Parlamento. Y las organizaciones "pro" y "anti" aborto jugaron un papel preponderante. Cada vez que tuvieron oportunidad aparecieron en manifestaciones multitudinarias e intentaron convencer a los que no hubieran tomado postura.

Cuando en 2007 el Senado rechazó el proyecto (el FA no contaba con el apoyo de todos sus integrantes), legisladores frenteamplistas advirtieron que lo volverían a impulsar en Diputados.

A pesar de la primera negativa, a fines de ese año el Senado dio el sí al proyecto y logró los votos necesarios gracias a la presencia en sala del colorado Julio María Sanguinetti y el blanco Julio Lara. Luego fue el turno de Diputados, donde tras intensísimas discusiones internas se logró alinear a quienes en principio se oponían en el FA y el proyecto se convirtió en ley. A Vázquez no le alcanzaron los ruegos de varios de sus compañeros. Una semana después, en noviembre de 2008, vetó la ley.

"La legislación no puede desconocer la realidad de la existencia de vida humana en su etapa de gestación. (...) Desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva", advirtió el presidente en su comunicación a la Asamblea General.

Pero como era previsible, la cosa no quedó ahí. Un año después, cuando José Mujica fue electo como el nuevo presidente, los legisladores comenzaron a preparar el terreno para poner una vez más el tema sobre la mesa. Era en ese momento o ya no sería.

A fines de diciembre de 2011 el Senado aprobó el proyecto. En Diputados no resultó tan fácil y fue necesario negociar algunos cambios. Tanto que cuando fue a votarse no terminaba convenciendo del todo a nadie. Pero para quienes lo impulsaban era mejor eso que nada. La propuesta aprobada en el Senado establecía la legalización del aborto dentro de las primeras 12 semanas de gestación y dejaba la decisión en manos de las mujeres. Pero el frenteamplista Andrés Lima anunció que no lo votaría, y el diputado del Partido Independiente Iván Posada comenzó a tener un rol preponderante. Posada y el FA acordaron un texto que agregaba que las mujeres debían comparecer ante una comisión integrada por médicos y asistentes sociales, que explicarían los alcances de la decisión, y luego de cumplir con un plazo de cinco días para pensarlo, la mujer podría decidir.

El texto volvió al Senado y el 17 de octubre de 2012 se convirtió en ley. El aborto ya era legal en Uruguay. Y cuando todos pensaron que el problema terminaba, se dio la disputa por parte de los ginecólogos que interpusieron la objeción de conciencia en distintos puntos del país, lo que dificultó la aplicación de la ley.

Las últimas cifras difundidas por el Ministerio de Salud Pública señalan que hubo 8.499 abortos en un año, entre 2013 y 2014. Según los datos, en marzo de 2015, si bien cada vez más mujeres inician el trámite para abortar, luego de las consultas previas deciden continuar con su embarazo.

Uruguay ya había tenido aborto legal. La ley n.o 9.155, aprobada en 1933, habilitaba a interrumpir el embarazo en hospitales por voluntad de la mujer y si la gestación no era mayor a tres meses. Sin embargo, en 1935 un decreto presidencial de Gabriel Terra lo prohibió. Luego, en 1938 el Parlamento aprobó la ley n.o 9.763 y el aborto volvió a ser delito, hasta fines de 2012.

Esta nota forma parte de la publicación especial de El Observador por sus 25 años.


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