Ranking de tapas olímpicas
A continuación presentamos las que, para nosotros, fueron nuestra mejores portadas durante los juegos de Londres
1) Está que vuela. Ni siquiera el histórico baño de oro de Michael Phelps pudo opacar a la gran estrella de estos juegos: Usain Bolt. Con carisma y espíritu de showman, el jamaiquino hizo olvidar al estadio olímpico y al mundo que no rompió su propia marca mundial. Eso se lo guardó para otra ocasión, pero en lo que no escatimó fue en espíritu festivo. La idea de la tapa era decir que 20 segundos no es tan poco tiempo como parece, en lo que Bolt corre los 200 metros en el mundo pasan un montón de cosas. Para eso nos basamos en información estadística del mundo y Uruguay. De cualquier forma, suponemos, que en el momento de la carrera el mundo no estaba haciendo otra cosa que ver correr a Bolt.
2) Punk. Fue la tapa olímpica más punk de El Observador. Por esos días estábamos seguros que todos los silbidos e insultos de los británicos despertarían a Luis Suárez y al resto de los celestes. El sueño consistía en eliminar a los locales y los antecedentes estaba a favor de la selección uruguaya, ya que se hacía tres torneos que le venía arruinado la fiesta a los dueños de casa. Se nos ocurrió poner a Suárez pateando el tablero (de ahí la corona volando por los aires). La arenga no le cayó bien a todos, una lectora nos llamó el día que la tapa llegó a los quioscos, manifestando su desagrado por ver a la corona británica por los aires y remató diciendo: “¿A ver si se animan a poner a un inglés pateando la bandera uruguaya si quedan eliminados?
3) Gol de mujer. La celeste ni Suárez se despertaron contra el combinado británico y, como es sabido, quedamos fuera de los Juegos Olímpicos. Ahí se fue nuestra única esperanza concreta de medalla. Como suele suceder, cuando se juega contra el locatario la mayoría de las cámaras apuntaron al festejo de los ingleses y muy pocas tuvieron como protagonistas a los uruguayos. No había ninguna foto que nos terminara de conformar, y fue entonces cuando nos acordamos de la llamada de esa mañana. Y sí, la tapa se la debemos a la lectora ofendida. Fue así como una bota británica nos aventó fuera de Londres. Admitimos que la bota resultó ser un poco fashion de más.
4) El héroe. Con la celeste fuera de carrera quedó en manos de Alejandro Foglia sacar la cara por el deporte de este país. Consiguió un diploma olímpico que considerando los esfuerzos que debió hacer para conseguirlo, para nosotros equivale a oro. Pero el gran día tuvimos un problema. Si bien el uruguayo llegó segundo en la medal race estaba fuera del podio, por lo tanto no conseguimos fotos de agencia a la llegada. Una vez más nos salvaron las redes sociales. Terminamos usando una foto que el propio Foglia subió a su página de Facebook.
5) Fiesta. Después de los grandiosos juegos de Beijing era difícil evitar ser opacado, pero Londres aceptó el reto y le regaló al mundo una verdadera fiesta popular. Sobraron los motivos para tararear frente a la tele porque a la ceremonia de apertura y sobre todo a la de cierre, le sobró buena música. Los Juegos Olímpicos terminaron con el mejor festival musical del año. Después de Paul McCartney en el centenario, claro.

















