Detector de mentiras será una prueba clave para el caso Gelman

El exmilitar Jorge Silveria se sometió a esa técnica en 2013 y ahora la jueza la estudiará para la sentencia

La sala especial para interrogatorios ubicada en el juzgado de la calle Bartolomé Mitre estaba pronta. De forma silenciosa, sin que casi nadie se percatara de su presencia, Jorge Silveira descendió del vehículo que había ido a buscarlo a la cárcel de Domingo Arena y lo había llevado a Ciudad Vieja.

Vestido de traje y acompañado por varios familiares y militares, saludó de manera correcta al equipo de especialistas que estaba a pocos minutos de interrogarlo por el caso Gelman.

El viernes 22 de marzo de 2013 el exmilitar se jugaba una parada importante. Dos años antes, el juez penal Pedro Salazar lo había procesado con prisión – junto a los también exmilitares José Gavazzo, Ricardo Arab, Gilberto Vázquez y al expolicía Ricardo Medina– por el secuestro y la muerte de María Claudia García Irureta de Gelman.

Como parte de su estrategia de defensa, Silveira solicitó al juez Salazar someterse a un detector de mentiras, una técnica válida en el sistema penal uruguayo, aunque utilizada únicamente en un puñado de casos. El magistrado accedió y tiempo después el exmilitar, acusado de ser uno de los principales responsables de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura (1973–1985), estaba listo para contestar el interrogatorio.

Lucía nervioso. Frente a él, había un equipo conformado por tres personas: un psiquiatra, encargado de analizar si Silveira estaba apto para someterse a una prueba como el polígrafo; quien haría las preguntas cuya respuesta debían ser sí o no; y un semiólogo, responsable de analizar la gestualidad del entrevistado al estilo de las series televisivas como Lie to me.

Estos cuestionarios siempre comienzan con preguntas de respuesta evidente, por ejemplo, acerca de si está lloviendo o no, con el objetivo de chequear que el detector de mentiras esté funcionando correctamente. En la jerga, a eso se le llama "calibrar" el software.

Luego de esa rutina, llegaron las preguntas claves. "¿Usted conocía a María Claudia García de Gelman?", preguntó el polígrafo. "No", contestó Silveira. "¿Usted participó en su desaparición?", insistió el técnico. "No", dijo el exmilitar, según narraron a El Observador fuentes judiciales.

Pasaron casi cuatro años desde aquella entrevista pero ahora el hecho, que pasó desapercibido en su momento, cobra valor ya que el juicio está a punto de finalizar y esa es una más de las pruebas que se tendrán en cuenta.

La Justicia deberá dictar la sentencia que condenará o absolverá a los exmilitares procesados por este caso, lo que ha generado grandes expectativas de las partes involucradas.

La defensa de Silveira está convencida de que el interrogatorio ante el detector de mentiras tuvo un resultado muy favorable a sus intereses. "Se le hizo una serie de preguntas aplicadas al caso Gelman para ver si él había estado en Argentina o si la vio. Él contestó como tenía que contestar y se dijo por parte del técnico que eran respuestas fidedignas (...) Contestó que no estuvo en Argentina, que no la conocía y que nunca la había visto. El técnico dijo que no mentía cuando contestaba eso", dijo a El Observador Graciela Figueredo, abogada de Silveira.

A pesar de que era su defensora, Figueredo no pudo presenciar el interrogatorio. "El juez no permitió que nadie estuviera presente: solo él, la actuaria, los técnicos y Silveira. Nadie más estuvo presente en esa audiencia", sostuvo.

En aquel momento, el juez actuante era Salazar, pero luego dejó el caso debido a que fue ascendido en la carrera judicial. Ahora, quien dictará sentencia será la jueza Marcela Vargas.

Ante el cambio de juez, la defensa de Silveira tiene una gran incertidumbre respecto a qué pasará. Puntualmente, tienen dudas acerca de qué importancia le dará Vargas al informe del detector de mentiras. "No sé qué es lo que va a pasar con esta jueza. Salazar nunca tomó en cuenta lo que decía el polígrafo, pero la sentencia ahora la va a hacer otra jueza", sostuvo la abogada. El Observador intentó sin éxito contactarse con la jueza.

"La pericia no altera nada"

Cuando Silveira fue sometido al interrogatorio, el fiscal del caso era Ariel Cancela (hoy es la fiscal Mariela Luzi). Él fue quien pidió el procesamiento con prisión del exmilitar y luego, en abril de 2015, pidió la condena por 30 años de prisión para Silveira y los otros exmilitares. Consultado por El Observador, opinó que la prueba de detector de mentiras no altera para nada los elementos reunidos para solicitar el procesamiento con prisión de Silveira. "Esa es una prueba que va a valorar la jueza en la sentencia. Todavía ni la ha aceptado ni la ha rechazado", dijo.

Cancela, quien recuerda perfectamente la existencia del interrogatorio, dijo que hay otros aspectos que confirman la línea de la culpabilidad del acusado.

"Yo usé como prueba de cargo todos los elementos que había que lo incriminan. Considero que la pericia no alteraba para nada (esa situación)", dijo.

"Esas pericias pueden descartar algunas cosas pero nunca van a decir que hizo o que no hizo tal cosa. Es más complejo", explicó el fiscal. Las partes aguardan ansiosas el resultado de uno de los casos emblemáticos de la dictadura.

La desaparición y muerte de García

María Claudia García de Gelman tenía 19 años cuando fue secuestrada en Buenos Aires, el 26 de agosto de 1976. Estaba embarazada de ocho meses. Fue trasladada a Montevideo en el "segundo vuelo", en el marco del Plan Cóndor, mediante el cual las dictaduras del Cono Sur coordinaban acciones de represión. Tuvo a su hija en el Hospital Militar y luego fue llevada a un sitio de detención clandestino en el que fue asesinada. La niña fue entregada a la familia de un policía y se crió sin saber quién era realmente. El padre de la niña, Marcelo Gelman, hijo del prestigioso poeta Juan Gelman, había sido asesinado en Argentina. Su cuerpo apareció en el delta del Tigre. En 2000, Macarena Gelman conoció su verdadera identidad, luego de una intensa búsqueda protagonizada por su abuelo. Gelman fue electa diputada por el Frente Amplio en 2014.


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