Diálogo entre chavismo y oposición pende de un hilo

El número dos del oficialismo, Diosdado Cabello, criticó duramente al Vaticano, mediador de las conversaciones
El diálogo para superar la crisis política venezolana está al borde de la ruptura ante la escasa posibilidad de que el gobierno acepte las exigencias de la oposición para no abandonar la mesa.

Aunque pautada para hoy, la realización de la tercera ronda de conversaciones es incierta por el ultimátum de la coalición de partidos Mesa de la Unidad Democrática (MUD) al presidente Nicolás Maduro. "La reunión se realizará si el gobierno cumple", reiteró ayer el negociador de la MUD, Carlos Ocariz.

El diálogo iniciado el 30 de octubre cuenta con el acompañamiento del Vaticano y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cuyos delegados no han confirmado si habrá encuentro hoy tras las acusaciones mutuas de incumplimiento de los acuerdos.

El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, dio por hecho ayer que la oposición no acudirá. En Caracas ya se encuentra el expresidente de Panamá Martín Torrijos, delegado de la Unasur, y se espera la llegada del enviado del papa Francisco, Claudio María Celli, según fuentes de la MUD.

"Nosotros no nos vamos a levantar", sostuvo Cabello, quien añadió más tensión al fustigar en duros términos al secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, por una carta que el prelado le envió a Maduro sobre la negociación.

"Falta de respeto, irresponsable, creer que desde el Vaticano van a tutelar a Venezuela", afirmó en un acto público.

En una alusión velada a esa misiva, Maduro denunció el pasado viernes una trama para "implosionar" el diálogo por parte de la MUD y un "factor acompañante" del proceso.

"La única persona que está haciendo todo para implosionar la mesa es usted. No está cumpliendo nada de lo acordado", respondió ayer el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, también destinatario de la comunicación.

La oposición exige una salida electoral a la crisis, que pasaría por la reactivación de un referéndum revocatorio contra Maduro –suspendido el 20 de octubre– o un adelanto de las elecciones previstas para 2018 y la liberación de opositores presos, entre otros puntos.

El gobierno de Venezuela tiene además otro frente de batalla abierto aunque en el campo regional, luego de que sus socios en el Mercosur suspendieran al país como miembro pleno del bloque.

Aunque no trascendió el contenido de la carta de Parolin, Torrealba señaló que esta desmiente al gobierno pues confirma que en la agenda sí están planteadas la salida electoral y la liberación de presos.

Fuente: AFP

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