Diez años después, caen los ajustes salariales cada dos meses en ALUR

El convenio salarial que repetía la fórmula de ajustes anteriores fue rechazado esta vez por el directorio de ANCAP, que además removió al gerente general de ALUR
Hasta ahora y desde hace 10 años, todos los acuerdos salariales en Alcoholes del Uruguay (ALUR) ofrecieron ajustes salariales cada dos meses y por el total de la inflación, según el gremio de la empresa. Eso siempre estuvo por fuera de las pautas oficiales y los distintos directorios de ANCAP lo avalaron sin chistar.

Eso se terminó ayer, luego de que El Observador informara el sábado pasado los términos del acuerdo salarial que históricamente negoció ALUR con sus trabajadores, con el visto bueno de ANCAP, el Ministerio de Industria y el gobierno en su conjunto.

Después de que el lunes el presidente Tabaré Vázquez indicara en el Consejo de Ministros su desaprobación al acuerdo salarial firmado por la empresa de agronegocios –colateral de ANCAP, de derecho privado–, las horas de vida de ese acuerdo estaban contadas.

El convenio estableció beneficios que superaban las pautas de negociación que estableció el gobierno para los Consejos de Salarios.

El acuerdo se firmó cuando el Poder Ejecutivo lleva adelante un ajuste fiscal plasmado en la ley de Rendición de Cuentas que vota el Parlamento, y tras la capitalización de US$ 622 millones que debió recibir ANCAP por la acumulación de varios períodos en rojo.

Avalado

Una asamblea de trabajadores de ALUR había ratificado de inmediato y por unanimidad el acuerdo firmado.

El paso que faltaba era la ratificación del directorio de ANCAP que finalmente ayer –con poco margen de maniobra luego de la posición presidencial– hizo caer el acuerdo que beneficiaría a 520 empleados de ALUR.

Otro que cayó por decisión de ANCAP fue el gerente general de ALUR, Manuel González, que fue removido de su cargo por suscribir un convenio que no se apartaba de anteriores –también fuera de los lineamientos oficiales– y que, a diferencia del actual, contaron con el aval del directorio de la petrolera.

El jerarca fue uno de los tres gerentes que firmó el convenio salarial.

Será sustituido en forma interina por la ingeniera Victoria Hernández, según se informó oficialmente.

El contenido de lo que se negociaba en Bella Unión, según fuentes de ALUR, era informado al directorio de ANCAP.

Sin embargo, desde el ente se dijo que los gerentes tenían libertad para negociar, pero ellos desconocían el contenido de lo que finalmente se firmó.

No va más

Lo cierto es que el acuerdo con ajustes bimestrales trascendió los años y los directorios de ANCAP.

Esta vez, la cúpula encabezado por Marta Jara entendió que el convenio salarial firmado el 10 de agosto "no se adecua a la situación del grupo ANCAP, ni del país en general y no tiene en consideración las pautas salariales establecidas por el Poder Ejecutivo".

Por esas razones cayó el acuerdo, informó ayer el ente en un comunicado.

ANCAP anunció que hará cambios en la estructura de la empresa subsidiaria "con el espíritu de buscar un relacionamiento más fluido con todas las partes vinculadas o interesadas en ALUR".

Además se reafirmó "el compromiso de la petrolera de adecuar la gestión integral del grupo bajo lineamientos comunes, priorizando la optimización de costos, la implementación de los controles internos y las inversiones en materia de seguridad industrial y medio ambiente".

El caso ALUR terminará ahora en el Ministerio de Trabajo. Antes de la sesión de ANCAP, desde la petrolera se consultó al ministro Ernesto Murro sobre la posibilidad de pasar a un régimen de negociación tripartita, y la respuesta fue que sí, dijo el secretario de Estado a El Observador.

Consultado Murro sobre lo que podrá hacer el Ministerio para un convenio que estableció, por ejemplo ajustes bimestrales, acotó que "se buscará un nuevo acuerdo con una nueva redacción".

El Ministerio de Trabajo parte de la base de que lo negociado en ALUR "es legal" porque la ley de negociación colectiva prevé la bilateralidad para alcanzar acuerdos sin la participación del Poder Ejecutivo.

El ministro dijo ayer a El Observador TV que el gobierno "quiere más y mejor negociación colectiva". En algunas intendencias, recordó, se firmaron convenios bipartitos sin participación del gobierno. Esos acuerdos son parecidos al de ALUR. "A mi me preocupa todo", comentó Murro.

Enfrentados

El PIT CNT anunció esta semana que respaldará lo que decidan los trabajadores de ALUR, que seguramente "desatarán un conflicto" informó a El Observador

Ricardo Cajigas, dirigente de la central sindical que el miércoles fue a Bella Unión a reunirse con los trabajadores de la caña de azúcar.Mientras Cajigas estaba reunido con dirigentes del sindicato, en la sede del gremio sonó el teléfono. Era la secretaria de la ministra Carolina Cosse (Industria) para agendar una reunión urgente en Montevideo.

Cajigas se mostró "sorprendido" por las críticas surgidas desde el Poder Ejecutivo y la oposición a un convenio que "no prevé ni un peso de aumento", sino que propone conservar el salario. "Los que se oponen, ¿qué quieren? Una rebaja salarial", disparó el dirigente sindical.

El PIT-CNT defiende los convenios que mantienen o mejoran el salario, afirmó Cajigas.

Las claves

Firman. Tres gerentes de ALUR en nombre de la empresa y el gremio de obreros firmaron en agosto un acuerdo laboral que, para entrar en vigencia, lo debía ratificar la asamblea de trabajadores y el directorio de ANCAP.

Ajustes. El convenio estableció ajustes salariales cada dos meses y por el total de la inflación. El acuerdo beneficiaría a 520 empleados, la mayoría de Bella Unión.

Freno Una asamblea de trabajadores de ALUR ratificó el acuerdo por unanimidad, pero ANCAP lo rechazó.

Negocian El Ministerio de Trabajo intervendrá para buscar un nuevo acuerdo.

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