Diez tintos para ganarle al frío

Opciones para acompañar platos contundentes y hacerle frente a lo que queda del invierno

Cuando aún queda invierno por delante, Sacacorchos propone opciones para hacerle frente al frío. Diez vinos que van bien con comidas de olla, como una cazuela de lentejas, o para compartir en sobremesas frente a la estufa a leña.

Los criterios, como siempre, parten del criterio limitado y subjetivo de quien firma esta nota. Se buscaron tintos uruguayos con cuerpo, de gran volumen en boca y que generen sensaciones cálidas. La mayoría son tannat, pero también hay cabernet franc, un petit verdot y un marselán. Cierra la lista un licor de tannat que se elabora con uvas pasificadas, con grandes cantidades de azúcar, y luego se encabeza con alcohol vínico antes de culminar su fermentación. Por eso el dulce lo aportan los azúcares propios de la uva, y la crianza en roble termina de redondear un producto que merece ser degustado. El elegido en este caso es el de Familia Deicas, uno de los primeros en aparecer en el mercado local, y que se mantiene entre los mejores por su calidad.

Hay dos de Salto, un departamento donde las temperaturas son más altas en verano, cuando la uva madura. Eso permite a los racimos avanzar en concentración de azúcar y otros compuestos, lo cual se transfiere en el vino en el gran cuerpo y calidez que da el alcohol. El primero sugerido, de hecho, fue ganador de la última edición del concurso Tannat al Mundo. Se trata del Senza Crianza tannat, de bodega Bertolini & Broglio. Un tinto muy oscuro de gran cuerpo y largo final. El segundo del norte lo elabora una pequeña bodega llamada Salto Chico, y si lo comparamos con el anterior es quizá más intenso y graso aun. Es un tinto muy concentrado para tomar con tiempo y acompañar con los postres.

Los otro cuatro tannat seleccionados son de Canelones, el departamento que concentra más del 60% de los viñedos del país. La línea Alta Reserva de bodega Giménez Méndez es muy pareja en su calidad. Está compuesta de varietales tradicionales para Uruguay como tannat, pero incluye otras poco comunes como touriga y arinarnoa. Los de Marichal y Carrau, cada uno con su marca propia, son tannat de manual, donde la madera se conjuga de una manera justa y da lugar a la potencia de la fruta. Y el Varela Zarranz crianza es quizá el tinto con más perfil de guarda de los elegidos, con la fruta viva y un cuerpo que llena la boca.

El marselán de Garzón es un tinto que sorprende a la vista. Es oscuro y los tonos violetas casi negros manchan la copa al moverse. En boca es muy concentrado y refleja todo lo que puede dar esta variedad que crece año a año en Uruguay, y se perfila para ser una buena alternativa al tannat en la industria local.

Antigua Bodega Stagnari elabora en su línea Prima Donna vinos finos de gran calidad, a un precio muy adecuado. El cabernet franc es el más atractivo y la cosecha 2015, como fue la 2011, merece ser probada con ganas.

Finalmente se recomienda el exquisito petit verdot de Pisano, una bodega de Progreso con un estilo particular, donde la fruta domina y la madera es el soporte de los taninos rudos como sus enólogos.


Recomendados
Bertolini. Sensa tannat, de bodega Bertolini & Broglio: $ 495.
Pisano. Petit verdot de bodega Pisano (línea RPF): $ 515.
Garzón. Marselán de bodega Garzón (línea reserva): $ 495.
Giménez. Tannat de bodega Giménez Méndez (línea Alta Reserva): $ 329.
Marichal. Tannat reserva de la bodega Marichal: $ 385.
Salto. Tannat reserva de la bodega Salto Chico: $ 699.
Antigua. Cabernet franc de Antigua Bodega Stagnari (línea Prima Donna): $ 390.
Carrau. Tannat reserva de bodega Carrau: $ 399.
Varela. Tannat crianza de bodega Varela Zarranz: $ 630.
Deicas. Licor de tannat de Familia Deicas: $ 679.


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