Dinama responsabiliza al agro de contaminación del agua

Dinama asegura que hay una "alerta amarilla" y apuntará a más controles
Si bien son varios los factores que alteran la calidad del agua, en Uruguay la actividad agropecuaria es la principal enemiga ya que es responsable del 80% de la contaminación que tienen en la actualidad los cursos de agua, aseguró a El Observador el director de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), Alejandro Nario.

"Los cursos están contaminados con nutrientes, que es lo que básicamente le está pasando al Uruguay. Nosotros no tenemos problemas ni de metales pesados ni de contaminantes químicos peligrosos en nuestras aguas. Nuestro problema es que tenemos exceso de fertilizantes que genera que se desarrollen las algas más de lo que deberían hacerlo", expresó.

En los días previos, El Observador informó que de 60 ambientes acuáticos monitoreados, 34 superan de manera significativa los niveles de fósforo aceptados por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), de acuerdo con un reciente estudio de Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar) y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). La preocupación por el exceso de nutrientes que tienen las aguas está en que favorece el desarrollo de cianobacterias.

Nario dijo que esta situación determina un estado de "alerta amarilla" que, si bien no es "caótico", requiere una especial atención por parte de las autoridades y la población.

Sostuvo que la situación es producto del "cambio de la realidad de Uruguay, fruto del desarrollo económico", que desestabilizó una situación que "históricamente OSE venía tratando con cierta homogeneidad". Sin embargo, ahora el agua empieza a tener "distintos niveles de concentración" que obligan a la empresa a generar cambios en sus sistemas de tratamiento, por lo general costosos.

"Más allá que OSE pueda potabilizar, a los uruguayos nos está saliendo millones de dólares. La planta de la Laguna del Sauce son US$ 12 millones y la de Santa Lucía son US$ 80 millones. Eso lo pagamos todos los uruguayos", sostuvo.

Más controles
Con este panorama, Nario dijo que la Dinama apuntará a impulsar "determinadas limitaciones" a las actividades agropecuarias que perjudiquen los cursos de agua, monitoreando, multando y prohibiendo la continuidad de las actividades en un área, incluso solo a partir de una "duda razonable" porque se prioriza la protección del ambiente.

"(La soja) tiene un peso importante pero en las áreas prioritarias para el agua no lo van a poder hacer", dijo. "Si vos tenés una actividad comercial que te da un rédito económico, asumí la responsabilidad que tenés en la generación de la contaminación", agregó. "(La soja) tiene un peso importante pero en las áreas prioritarias para el agua no lo van a poder hacer", dijo. "Si vos tenés una actividad comercial que te da un rédito económico, asumí la responsabilidad que tenés en la generación de la contaminación", agregó.

Aun así, reconce que las medidas despiertan "tensiones" en los productores que ven afectada su actividad. "Nos ha pasado de entrar a campos y que nos digan: 'El campo es mío, así que no me digan qué hacer'. No. El campo no es solo tuyo y te vamos a poner limitaciones porque hay un interés general en proteger el agua", dijo Nario.

Nuevas propuestas
Consultado sobre el tema, el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo de Izaguirre, dijo a El Observador que la producción lechera aumentó 7% anual en los últimos años debido a una mayor producción y una mayor cantidad de animales por hectárea. En ese sentido, reconoció que "toda intensificación lleva a la generación de problemas ecológicos" pero aseguró que el sector está tomando medidas para la protección del agua y suelo y que "no hay prácticamente predios que no estén intentando algún tipo de control especifico".

Asimismo, informó que el instituto trabaja junto con el Ministerio de Ganadería (MGAP) en un proyecto para gestionar el uso de efluentes y rotación de cultivos en predios cercanos a cursos de agua, como forma de evitar la erosión y contaminación del agua. Asimismo, informó que el instituto trabaja junto con el Ministerio de Ganadería (MGAP) en un proyecto para gestionar el uso de efluentes y rotación de cultivos en predios cercanos a cursos de agua, como forma de evitar la erosión y contaminación del agua.

La primera etapa de esta iniciativa se realizará en la zona de Lago Severino, considerada de "alto riesgo", donde hay 240 productores. Una vez culminada esta etapa, prevén seguir en toda la cuenca de Santa Lucía donde se estima que hay 1.700 productores, dijo de Izaguirre. Según Nario, entre el 70% y 80% de la contaminación del agua en la cuenca de Santa Lucía se debe a estas actividades. Mientras tanto, la actividad industrial representa entre el 5% y 6% del aporte de fósforo al agua. l

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