Directorio de ANCAP revisa contrato por jardineros que se hizo sin su aval

La reincorporación de 16 trabajadores para el mantenimiento de espacios verdes en la planta de Minas generó polémica en la cúpula del ente
La recontratación de 16 jardineros para que trabajen durante tres meses en la planta de cemento de Minas a través de la empresa DESA Limitada, contratada sin licitación por unos US$ 200 mil, tomó por sorpresa al directorio de ANCAP. La resolución de esa compra directa nunca pasó por las manos de los jerarcas máximos del organismo, afirman desde el directorio. Algunos, incluso, se enteraron de la decisión cuando ayer jueves por la mañana vieron la noticia en la tapa de El Observador.

El tema fue comentado en la sesión ordinaria del directorio, que intentará buscar una solución ya que considera que no es conveniente seguir adelante con lo aprobado el 28 de abril por la gerencia de Abastecimiento del área de Servicios Compartidos. Para los jerarcas, la contratación dispuesta por esa gerencia se contradice a la línea que quiere seguir el organismo, que se propuso llevar adelante una reestructura de las plantas cementeras de Minas y Paysandú para mejorar los número rojos de ese negocio que perdió unos US$ 200 millones en la última década. "Es una decisión que no pasó por el directorio. Hubo una decisión administrativa que la estamos mirando, pero la idea es seguir adelante con la reestructura", dijo a El Observador el director Diego Labat, representante de la oposición en ANCAP.

Por su parte, la presidenta del ente, Marta Jara, indicó que por el monto del que se trató "no interviene el directorio", que la empresa contratada realizará "tareas de desmalezamiento, retiro de basura, movimiento de pallets, etc. porque el anterior proveedor optó por no continuar prestando el servicio". "El cambio de proveedor involucra costos fijos como uniforme, elementos de seguridad, herramientas, entre otros, y por eso se busca contratar por un tiempo mínimo para poder amortizarlos", respondió ante consultas realizadas por El Observador por correo electrónico.

Luego de negociaciones con el sindicato de la construcción (Sunca) por el despido de los 16 trabajadores de otra empresa que prestaba servicios de mantenimiento de espacios verdes como tercerizada, ANCAP arregló con la firma DESA Limitada para que retomara a ese personal por un trimestre. La solución llegó en medio de la reestructura planteada por el organismo, que puede implicar el despido de unos 200 trabajadores, la mayoría afiliados al sindicato de la construcción.

"Esto surgió como parte de las negociaciones, pero no fue una decisión del directorio. El directorio no lo avaló, pero tampoco lo rechazó" Diego Labat, director de ANCAP en representación de la oposición

En ese sentido, Jara indicó que "los planes de reducción de costos para equilibrar el negocio del cemento en ANCAP se están implementando y, sin perjuicio de ello, se mantienen todos los espacios de diálogo, incluyendo el ámbito en el Ministerio de Trabajo con la Federación de ANCAP y con el Sunca".
Labat dijo que el contrato con DESA " surgió como parte de las negociaciones, pero no fue una decisión del directorio". "El directorio no lo avaló, pero tampoco lo rechazó. Creo que esto no fue una contratación que se debiera haber hecho, por más que se está negociando tampoco tenía sentido. Entiendo que no se debió hacer", sostuvo.


El diálogo con los trabajadores continúa, dado que el cambio de rumbo en Minas y Paysandú implica poner en juego puestos de trabajo. Ayer, por ejemplo, hubo una nueva instancia en la Dirección Nacional de Trabajo. El directorio de ANCAP es consciente de que en esas negociaciones puede haber variaciones en la reestructura, pero más allá de que se pueda resolver que algunos puestos se conserven, no quieren "ir hacia atrás".

"Reafirmamos que seguimos con esto. No quiero hablar por los demás, pero está claro que vamos a seguir para adelante. Yo no me opongo al diálogo y es posible que haya que ceder, pero no en la cuestión de fondo", insistió Labat.

"Los planes de reducción de costos para equilibrar el negocio del cemento en ANCAP se están implementando" - Marta Jara, presidenta de ANCAP

Con respecto a ese punto, Jara respondió que "un elemento crítico del plan es la adecuación de los
contratos de servicio que involucran mano de obra". Y agregó: "Se ha culminado el relevamiento conjunto de los servicios contratados en cada planta, discutiendo caso por caso la conveniencia de las reducciones y realizando ajustes fruto del diálogo. También se está considerando la situación de los trabajadores (si cuentan con jubilación o causal jubilatoria, otra actividad o núcleo familiar) para manejar alternativas que mitiguen el impacto social".

Añadió que una situación similar a la de Minas se da en Paysandú con el contrato de la empresa de vigilancia. "El contrato continúa porque el servicio no desaparece totalmente, se redimensiona porque se requiere un servicio mínimo en los distintos turnos", dijo.

Reacción inicial

Apenas enterados de la compra directa del servicio de jardinería, los miembros del directorio miraron el expediente y confirmaron que había sido aprobada sin que llegara a sus manos. Si bien no se convocó a una sesión extraordinaria por el tema, en la jornada de ayer analizaron qué medidas podían tomar.
Una fuente de ANCAP indicó a El Observador que dentro de las posibilidades que se manejan es proponer que el convenio caiga, pero todavía se está analizando.

Otra posibilidad es renegociar los términos para que el monto del contrato sea menor. A su vez, existe la posibilidad de que el directorio de ANCAP cite a los responsables de aprobar la compra directa para que den explicaciones. Actualmente, el gerente de Abastecimiento es un suplente, según figura en la página web del organismo.

Jardineros sí o no

El martes 25 de abril, cuando se anunció la reestructura, Jara se refirió al tema de la jardinería e hizo referencia al trabajo que realizan en esa área en Paysandú: "Cuarenta personas que cortan el pasto no se necesitan. Es un desafío reconvertirlas y mitigar el impacto social, pero el negocio no admite 40 jardineros".

La cifra destinada para la contratación directa de la empresa DESA fue cuestionada por integrantes de la oposición. Para el senador y líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, "es una nueva prueba de la incapacidad del gobierno de llevar adelante cualquier reforma".

"Ante la menor reacción del movimiento sindical frena cualquier transformación", dijo, haciendo referencia a que la contratación surgió a raíz de la presión del Sunca. "Otro escándalo es el monto. Si esos montos son ciertos estamos hablando de sueldos exorbitantes. Entonces, me parece que esto ya no tiene ningún límite y se siguen cometiendo los mismos atropellos", dijo a El Observador.

Por su parte, el senador nacionalista Álvaro Delgado afirmó que con la reestructura anunciada "el directorio de ANCAP va en un camino correcto", pero el resultado de la negociación con el Sunca implicó ir "dos pasos para adelante y uno para atrás".

(Producción: Andrés Oyhenard)

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