Docente argentino mostró que es clave el buen uso de recursos

Enrique Rudi explicó cómo alcanzar los mejores resultados económicos en las empresas

Considerando que el precio de los productos agropecuarios no lo maneja el productor, el buen uso de los recursos se convierte en un herramienta clave para alcanzar los mejores resultados económicos en las empresas rurales, afirmó a El Observador Agropecuario el profesor argentino Enrique Rudi.

El especialista, docente de la Universidad Tecnológica Nacional de Argentina en carreras de grado y de 12 universidades en carreras de postgrado, llegó a Uruguay como profesor invitado en los cursos de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República (Udelar).

Rudi explicó que los productores, al ser tomadores de precios, tanto en la ganadería como en la agricultura, no tienen otra alternativa que "pelear por el lado de la rentabilidad" a través del control de costos. Por esta razón el uso eficiente de los recursos se hace imprescindible.

El catedratico explicó que el uso eficiente de los recursos es utilizar las dosis justas y óptimas de insumos por cada unidad de producción: en la agricultura será por hectárea y en la ganadería por animal. Y será poco lo que se pueda hacer por los precios de los insumos, porque habrá que tener mucha escala para influir en una baja, dijo.

Uso eficiente de recursos


Rudi opinó que es fundamental el uso eficiente de los recursos, utilizando paquetes de tecnologías y usando los insumos en las cantidades apropiadas que se requieran para determinados cultivos. El resto depende de la estructura que se disponga en la organización empresarial.

Consideró que cuando se genera un margen bruto entre el precio de venta y el costo de producción, tiene que cubrir el resto de la infraestructura de la empresa, es decir, los gastos administrativos, el traslado al campo, las amortizaciones de las instalaciones, los impuestos y el costo financiero. Son todos puntos que hay que atender con el margen que queda después de restar los costos de producción a los ingresos.

Por lo tanto, el eficiente uso de los recursos se convierte en un aspecto tan importante como los precios que obtiene el productor, si bien existen algunos instrumentos de cobertura de precios, más usados en la agricultura que en la ganadería, que pueden ser una alternativa.

Rudi hizo una reflexión importante: el productor compra una camioneta y sale corriendo a asegurarla, pero no asegura los precios de la cosecha que vale 100 camionetas. Es una cuestión de cultura, que de a poco se debe convertir en una herramienta más de las empresas rurales. En Argentina alrededor de 60% de las cosechas se cubre asegurando un precio, sostuvo.

Ganadería desplazada

Por otra parte, Rudi opinó que Argentina ha desplazado a las explotaciones ganaderas a las zonas marginales, que no son buenas para la agricultura, con muchos montes y problemas que han aparecido en los últimos, como el manejo de personal, por ejemplo. "Este es un problema que, si Uruguay no lo tiene, lo tendrá a corto plazo", remarcó.

Y explicó que el gran problema para muchas empresas es el recambio de personal, porque la gente joven no se queda en el ámbito rural. Es una situación distinta a la de 30 años atrás. Hay que darle al medio rural vías de acceso, posibilidades de escuelas públicas cercanas, energía eléctrica, "y aún así la gente joven no se queda en el medio rural", acotó.

Rudi explicó que "se han buscado formas innovadoras para incentivar" que los jóvenes se queden en el campo. Por ejemplo, un porcentaje de participación sobre los niveles de productividad.

Se facilita un porcentaje sobre los kilos obtenidos al final de campaña y en el tema de la cría en función de los porcentajes de parición.

El salario atado a la producción


Si bien hay cuestiones naturales que hacen que no sean constantes los ritmos de producción, es una forma de atar el salario en parte a lo que la empresa produce a los efectos de lograr ese incentivo. Pero ese incentivo económico tiene un límite, porque tiene otros ingredientes socioculturales que hacen que el trabajo rural sea distinto a lo que era antes, explicó el docente. "Hay que brindarle a los jóvenes mejor infraestructura y mejor calidad de vida; el problema no pasa tanto por la remuneración", agregó.

Preguntado específicamente por la incidencia de los costos en una empresa y los reclamos de que ese factor es demasiado pesado para generar márgenes económicos aceptables, señaló que se tiene la sensación de estar con costos altos cuando los precios se limitan.

O sea que la diferencia entre el ingreso y los costos se achican. Igualmente en la agricultura, cuando hay una disminución de precios, los insumos que están dolarizados -fertilizantes y agroquímicos-, no tienden a la baja en la misma proporción. Por lo tanto, ese escalón se hace mucho más notorio cuando ocurren esas variaciones de precios y ello repercute en el margen bruto que queda por hectárea producida a las empresas.


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