Docentes del liceo 23 acusan de "hostilidad" al sindicato

Consejero del Codicen dijo que muchos centros educativos "están viendo afectado su funcionamiento" por este tipo de situaciones
El pasado viernes, el sindicato docente del liceo 23 de Sayago decidió ocupar el edificio educativo en reclamo a la sanción impuesta a una adscripta por no contabilizar las inasistencias a los alumnos.

Aunque la medida sindical aparenta ser en defensa del cuerpo educativo, lo cierto es que esta medida no contó con el respaldo de la mayoría del cuerpo docente que, en las semanas anteriores, difundió una carta en "repudio" al núcleo sindical.

La carta, a la que tuvo acceso El Observador, fue redactada por el conjunto de docentes del liceo 23 que no están agremiados al sindicato.

En la carta, los docentes denuncian al sindicato por promover "un clima hostil" en la institución al impulsar contantes denuncian sobre "hostigamiento y hostilidad" del equipo directivo, que no comprenden a la mayoría de los profesores y no se condicen con la realidad.

Según expresan en la carta, estos reclamos "no son representativos en los hechos y mucho menos en el sentir colectivo" ya que de los más de 100 docentes que trabajan en el liceo solo "un pequeño grupo participa del núcleo sindical".

"El clima hostil lo están generando unos pocos integrantes afiliados al sindicato, que participan activamente en el núcleo gremial y en la toma de estas decisiones ya que en la redacción de las denuncias publicas quedamos todos los docentes involucrados y reiteramos que no es el sentir de la mayoría", sostiene la carta.

Asimismo, los docentes acusan al sindicato por utilizar argumentos que "no son ciertos" para impulsar reclamos, como la acusación de que varios alumnos estuvieron perjudicados en su evaluación porque se contabilizaron inasistencias durante la huelga docente del 2015. "Ningún estudiante perdió el curso por faltas vinculadas al conflicto sindical", señalaron.

En ese sentido, el colectivo docente manifestó su "repudio" a la "actitud intransigente del núcleo sindical que insiste en llevar adelante un conflicto que para la mayoría no existe" y a la "reiterada amenaza de ocupación" que promueve "la 'hostitlidad' de la cual acusan al equipo de dirección y perjudica "sobre todo" a los estudiantes.

Reiterados casos

Consultado por El Observador, el consejero representante de los docentes en el CODICEN, Robert Silva, dijo que esta es una situación que se repite en varios centros educativos y que requieren la participación del Consejo de Educación Secundaria (CES) como forma de "preservar la institucionalidad".

"En muchos centros educativos se está viendo afectada la funcionalidad de los mismos por diversas acciones que se están desarrollando en donde hay una hostigamiento hacia los equipos de dirección y en general hacia los centros educativos", expresó el consejero.

En ese sentido, Silva dijo que el CES debe intervenir respaldando a los equipos de dirección y comunidades educativas de los centros, preservando los ámbitos técnicos de relación con las gremiales.

"Como representante del Codicen voy a trabajar para que estas situaciones que se están denunciando no sigan pasando porque nos hacen muchísimo mal y afectan sobre todo al normal desarrollo de los cursos y a miles de alumnos que ven interrumpido sus servicio educativo por cuestiones como esta", dijo.

Sobre el caso concreto de la adscripta sancionada, Silva dijo que existe un "estatuto docente" y "un debido proceso" que la funcionaria puede seguir para "defenderse", sin necesidad de medidas sindicales. "No porque haya sido sancionado y esté afiliado a un sindicato hay que ocupar un centro. Estoy absolutamente en contra de eso", agregó.


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