¿Dónde estás, Papá Noel?

Para averiguar en qué parte del mundo se encuentra en este momento entregando regalos, existen cálculos matemáticos, teorías físicas y una aplicación

“Querido Papá Noel, para Navidad realmente me gustaría un regalo. ¿Cómo hacen los renos para cambiar el valor de la constante de Planck?”. Este extraño pedido de obsequio culmina un cuento de Robert Billing publicado en diciembre de 2008 en la prestigiosa revista Nature, donde un profesor de física descubre el secreto del vuelo de Papá Noel, basándose en la física y la cosmología.

Para algunos, particularmente para quienes se dedican a la ciencia, la explicación de que Papá Noel o los Reyes Magos son “mágicos”, no es suficiente. Si existen estos individuos capaces de dejar regalos en las casas de todos los niños del mundo que creen en ellos y se portaron bien en solo un día, entonces tiene que haber una teoría que lo sustente.

“Una pregunta, por más sencilla que sea, puede ser el disparador de una cantidad de cuestiones científicas”, dice el físico Ernesto Blanco. De hecho, el programa que presenta y guiona en Televisión Nacional, Superhéroes de la física, parte de la premisa de que la capacidad de volar como Superman, de correr a gran velocidad como Flash o de adherirse a cualquier superficie al igual que Spiderman, son posibles. Luego, intenta explicarlas de forma científica.

La mecánica cuántica, la existencia de infinitos mundo paralelos y la teoría de la relatividad de Einstein son algunas de las argumentaciones que Blanco ensaya sobre el superpoder de Papá Noel y los Reyes Magos. Pero termina por concluir: “Ni Superman ni Flash podrían hacer una tarea así”.

El juicio de Blanco no es exagerado si se hacen las cuentas, algo que el columnista de la revista estadounidense The Atlantic, Philip Bump, se tomó la molestia de hacer.

El itinerario de Papá Noel
“Hay más de 526 mil millones de niños cristianos menores de 14 años en el mundo que celebran la Navidad el 25 de diciembre”, indica Bump en el artículo La carga de trabajo de Papá Noel en la víspera de Navidad.

Y continúa: “En otras palabras, Papá Noel tiene que entregarle regalos a casi 22 millones de niños por hora, cada hora, en la noche previa a Navidad. Eso son unos 365 mil niños por minuto, unos 6.100 por segundo. Totalmente realizable”.

El cálculo de Bump surge de la combinación de las medidas de edad y religión de la base de datos de la CIA, dividas en sus respectivas zonas horarias, explica el diseñador que, según indica en su web personal, fue catalogado por el New York Times como “bueno en matemáticas”.

Según sus cuentas, en la zona horaria de Uruguay, que por el verano es -2 GMT (Tiempo Medio de Greenwich), Papá Noel demora 20 minutos y visita 7.128.859 niños.

Sin embargo, este cálculo no incorpora una cantidad de excepciones. Por ejemplo, no todos los cristianos festejan la Navidad (como los Testigos de Jehová), al tiempo que algunas personas que no creen en Jesús sí lo celebran. Es que, ¿cómo se le explica a un niño judío uruguayo que muchos de sus amigos recibirán regalos esta noche y él no?

Bump encontró otras particularidades en el itinerario de Santa Claus, como se lo conoce en los países anglosajones. Por ejemplo, en Rusia, Georgia y Ucrania, la Navidad se celebra el 5 de enero, lo que deja afuera a 11,5 millones de niños del trabajo que tiene hoy. De igual forma, ese día de enero, Papá Noel deberá entregar apenas 800.000 regalos por hora. Un jornal ligero de trabajo para su privilegiada capacidad de entrega.

Para verlo en vivo
Por fuera de los cálculos matemáticos y las hipótesis físicas, el NORAD (Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial) ha elaborado una explicación tan técnica como ambigua sobre su rastreo anual de Papá Noel.

En 1955, la famosa cadena estadounidense de tiendas Sears lanzó una publicidad donde incitaba a llamar por teléfono a Papá Noel. Pero se equivocaron de número y las llamadas de los niños comenzaron a llegar al NORAD. El entonces comandante de este organismo militar de Estados Unidos y Canadá responsable del control aeroespacial, decidió proporcionarle a los pequeños la ubicación de Santa y convertirlo en una tradición de cada 24 de diciembre.

“Somos la única organización con la tecnología, las calificaciones y el personal para poder llevarlo a cabo. ¡Y nos encanta! Para NORAD es un honor ser el seguidor oficial de Papá Noel”, indican en su web específica para esta tarea, www.noradsanta.org.

Este año en particular, el organismo binacional lanzó una aplicación llamada NORAD Tracks Santa, disponible gratis en la App Store y Android Market. Durante todo el día, quienes tengan aparatos con el sistema operativo iOS o Android podrán ver el minuto a minuto del recorrido mundial de Papá Noel.

“NORAD utiliza sistemas de alta tecnología para seguir a Papá Noel: radares, satélites, cámaras fotográficas y aviones de combate”, se detalla en la web, siempre con un cuidado lenguaje que dice sin decir.

Un ejemplo de ello es la descripción sobre el sistema de detección que usan: “Los satélites en órbita geosincrónica a 35.888 kilómetros de distancia de la superficie de la Tierra tienen sensores infrarrojos que les permiten detectar el calor. Sorprendentemente, la brillante nariz del reno Rudolf tiene su propia señal infrarroja, lo que permite que nuestros satélites detecten a Rudolf y a Papá Noel”.

De hecho, dan una sencilla explicación sobre los 6.100 regalos por segundo que debe entregar Papá Noel según Bump: “Los informes de inteligencia de NORAD indican que Papá Noel no experimenta el tiempo como lo hacemos nosotros. Para nosotros, su viaje parece demorar 24 horas, pero para él podría demorar días, semanas o hasta meses”.

Pero quizás su más habilidosa respuesta es la que desarrollan ante la pregunta: ¿es real? “Según datos históricos y más de 50 años de información de seguimiento de NORAD, nosotros creemos que Papá Noel vive y muy bien en el corazón de los niños de todo el mundo”, dicen.

En esta misma línea argumentativa, el matemático uruguayo Omar Gil opina que tanto Papá Noel como los Reyes Magos existen por fuera de la exactitud de los cálculos científicos. “Es un acuerdo social de mantener una ilusión”, afirma.

Los regalos solo aparecen en los zapatos los 24 de diciembre y 6 de enero, continúa, por lo que alguien es lo suficientemente real como para depositarlos allí en esas fechas.

En el cuento de Billing, el profesor de física que logra develar el secreto de Papá Noel cada Navidad recibe, lejos de una respuesta, una foto de la familia de Rudolf.


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