Ducsa mantuvo utilidades pese a que su margen bruto bajó 11%

Subsidiaria de ANCAP ganó US$ 6,4 millones en el primer trimestre

Cuando el Ministerio de Industria y ANCAP anunciaron sobre fines del año pasado un ajuste de cinturón en el negocio de distribución y comercialización de combustibles surgieron voces de rechazo que encabezaron los estacioneros y también las distribuidoras privadas –Axion (Esso) y Petrobras– que se negaban a firmar un nuevo contrato con el ente petrolero para seguir atendiendo ese negocio. Las autoridades se fijaron como meta bajar este año 10% los costos de esa cadena (unos US$ 36 millones) de los US$ 362 millones que se pagaron en 2016.

"El negocio de la distribución tiene 'grasa' como para soportar un ajuste", había dicho a El Observador en su momento un gerente de ANCAP. Los números que mostró el balance del primer trimestre de la distribuidora de combustibles del ente petrolero, Ducsa, parecen darle la razón. La colateral de ANCAP –tiene el 60% del mercado de distribución de combustibles con 286 estaciones– cerró el período enero-marzo con una ganancia bruta de $ 214 millones antes de impuestos (US$ 7,5 millones) y de $ 182 millones (US$ 6,4 millones) luego de descontado el impuesto a la renta. En igual período del año pasado, Ducsa había cerrado con una ganancia bruta de $ 239 (US$ 7,6 millones) y neta de $ 195 millones (US$ 6,2 millones) al tipo de cambio promedio de ese trimestre.

Si bien una baja del tipo de cambio jugó a favor del desempeño de este año –en 2016 estuvo a $ 31,58 en promedio y este año bajó $ 28,65–, y un aumento en la comercialización de naftas y gasoil del 6% jugaron a favor, no fueron los únicos factores que explicaron los números positivos.

Hay que tener en cuenta que la bonificación que ANCAP pagó a las distribuidoras en el trimestre enero-marzo fue de $ 1,03 por litro de combustible, una caída en términos nominales –sin descontar la inflación– de 11,2% respecto al $ 1,16 de igual período de 2016.

El desempeño de la subsidiaria de ANCAP –la única unidad de negocios del ente que vuelca utilidades su accionista– estuvo "por encima de lo proyectado" inicialmente, reconocieron a El Observador el director ejecutivo, Daniel Porrini, y su gerente general Osvaldo Giraudo.

Según los ejecutivos, la empresa apeló a una reducción de costos, mejora de eficiencia y postergación de inversiones que no eran necesarias en lo inmediato. Giraudo aseguró que los márgenes de ganancia vigentes para las distribuidoras son "razonables" y están "alineados" con la región (Argentina, Brasil y Paraguay).

"La cultura de esta empresa fue siempre la de cuidar mucho lo que tenemos y lo que gastamos, sin descuidar el mañana", aseguró Porrini.

Giraudo comentó que la empresa sigue apostando la "eficiencia en su gestión". De hecho, su plantilla de trabajadores bajó de 186 a 182 trabajadores en los últimos cinco años, pese a que el volumen de negocios sigue en ascenso y se están incorporando nuevas tareas. En particular, Ducsa está decidida a aplicar las prácticas que promueve e incentiva la ley de Inclusión Financiera. En ese rubro se apunta a la eliminación de los cheques para converger hacia transferencias bancarias electrónicas.

Corte de horas extras

El nuevo régimen de bonificación –que rige para las estaciones desde el 1° de enero redujo el margen de ganancia en un 10% para la gran mayoría de las estaciones de servicio del país– también tuvo su impacto en Ducsa.

La distribuidora opera actualmente dos estaciones. En esos negocios, se optimizaron los costos con el recorte de horas extras y no se repuso personal cuando se produjeron ausencias. "La utilidad se resintió, pero tampoco se está pensando en ir a un sistema de autodespacho de combustibles", precisó Porrini.

Además, Ducsa es propietaria –bajo régimen de concesión con privados– de otras 20 estaciones donde el canon mensual está atado al margen de bonificación, por lo que acá también se redujeron los ingresos para Ducsa.