Dudas por futuro de regulación financiera tras movida de Trump

Expertos sugieren avanzar con cautela con bandera de transparencia que impulsa el gobierno
La movida del presidente estadounidense Donald Trump de rever la regulación del sistema financiero de su país y la posición de su partido político de abandonar los principales organismos internacionales –donde se fijan las reglas que toman muchos países, incluido Uruguay– generan un manto de incertidumbre por la dificultad para alcanzar consensos en esa área a futuro.

Expertos tributarios consultados por El Observador coinciden en que aún es prematuro sacar conclusiones sobre si el país ya debería replantearse su estrategia de ser uno de los países líderes en materia de transparencia fiscal y regulación financiera, aunque sugieren ser cautos en profundizar esa línea de acción en las actuales circunstancias.

Sobre fines del año pasado, el Poder Legislativo sancionó una ley para converger en transparencia fiscal internacional, prevención del lavado activo y financiación del terrorismo. La norma también alcanza la flexibilización del secreto bancario en línea con los estándares que marca la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Empero el viernes Trump asestó un golpe al arsenal de reglamentos financieros impuesto tras la crisis de 2008 al ordenar revisar normas que los bancos y Wall Street consideraban un corsé. El mandatario decretó reexaminar las normas financieras "Dodd-Frank" promulgadas en 2010 por su antecesor Barack Obama. Esa normativa estaban en la mira de los republicanos y del sector financiero que las consideraban un lastre para los bancos y los consumidores.

Para el socio de CPA Ferrere, Bruno Gili, el planteo de Trump es consistente con la visión que tiene el mandatario de sacar a EEUU del mundo y pensar solo en su desarrollo interno. Respecto a Uruguay, consideró que se debe "mirar en perspectiva" y comenzar a pensar cuál será la nueva arquitectura que el mundo va a tomar respecto a la integración de los mercados financieros y de las normas que los regulan. "Uno podría pensar que Inglaterra y Estados Unidos van a pretender volver a ser el centro del sistema financiero y capaz que tomar decisiones independientes del resto de Europa y del mundo. Si toman decisiones sobre regulación, transparencia y prácticas financieras, ¿cómo nos integramos?, ¿cómo lo vamos a ver?", se preguntó.

Para la tributarista Martha Roca, socia del departamento impositivo de EY, incluso antes que se conociera la determinación del presidente de la principal economía global, Uruguay "iba demasiado adelantado" en su política de avanzar en el proceso de regulación y transparencia. A modo de ejemplo, recordó que el último convenio que suscribió el país para el intercambio automático –para levantar el secreto bancario con los países de la OCDE– no incluía a EEUU porque no formó parte de ese pacto. En ese sentido, explicó que si un uruguayo tiene una cuenta en banco de EEUU, ese país no iba a brindar los datos de esas personas. A su vez, como consecuencia de los mayores controles, la mayoría de los bancos que operan en la plaza local no están en condiciones de abrir una cuenta a un ciudadano estadounidense.

Uruguay ratificó en junio del año pasado ante la OCDE su compromiso de avanzar para la aplicación de los acuerdos automáticos de información fiscal sin orden judicial previa con terceros países a partir de setiembre de 2018. "Si Estados Unidos va a seguir en la OCDE no lo sabemos. ¿A Estados Unidos le va a importar que Basilea siga siendo el emisor de normas regulatorias del sistema financiero internacional?, se preguntó Gili.

"¿Uruguay no estará demasiado acelerado y adelantado en ese proceso? Es un poco la interrogante que hoy me planteo", acotó Roca. Según la experta, Uruguay pasó de ser considerado un "paraíso fiscal" a ser uno de los "abanderados de la clase" en materia de transparencia.

Por su lado, Nicolás Herrera del estudio Jiménez de Aréchaga, Viana & Brause, considera que por ahora son "normas internas" las que la administración Trump pretende rever para el funcionamiento de su sistema financiero, por lo que es "muy prematuro" para que Uruguay se replantee un cambio de estrategia. Añadió que el país por sí solo no puede apartarse de la regulación que marca el comité de Basilea, el organismo que el Banco Central de Uruguay (BCU) toma como referencia para adecuar su normativa y exigencias sobre el sistema financiero.

"Cuando uno toma decisiones de este tipo tiene costos y beneficios. El gobierno (uruguayo) y las políticas públicas de estos años entendieron que tiene más beneficios que costos ser parte de un sistema financiero y fiscal internacional con determinadas lógicas y reglas. Ahora no sabemos", advirtió Gilli.

Dodd-Frank en la mira

"Tengo amigos que no pueden lanzar empresas debido a que los bancos no quieren prestarles dinero a causa de las reglas y controles de la ley Dodd-Frank", aseguró Trump cuando anunció la revisión de esa normativa. Esa ley creo la agencia de protección a los consumidores y fundamentalmente impuso a los bancos la obligación de fortalecer su capital y a demostrar anualmente su capacidad de salir airosos de crisis financieras. Con esas pruebas, la ley quiere evitar quiebras catastróficas como la de Lehman Brothers en 2008. (El Observador y agencias).

Las claves

*Revisión Trump dio órdenes ejecutivas para iniciar el proceso de revocación de parte de la "desastrosa" reforma financiera (Dodd-Frank) impulsada tras la crisis de 2008 por su predecesor Barack Obama.

*Objetivo Esa ley se creó para evitar quiebras catastróficas como la de Lehman Brothers en 2008.

*Rechazo El presidente de EEUU y otros críticos de la ley Dodd-Frank dicen que las regulaciones frenan el crédito.

*Congreso Toda modificación sustancial de esa ley necesita el aval del Congreso. Trump tiene a favor que su partido Republicano es mayoritario en las dos cámaras.

*Regulación El partido Republicano le ordenó a la presidenta de la Fed Janet Yellen retirarse de toda negociación de reglamentaciones que estén en curso, ya sea dentro de Estados Unidos como en el marco del comité de Basilea.

Inquietud por orden del sistema bancario

El diario español Cinco Días publicó la carta que envió el vicepresidente del Comité Financiero de la Cámara de Representantes de EEUU, el republicano Patrick McHenry, en la cual le exige al presidenta de la Reserva Federal (Fed), Janett Yellen, que deje de formar parte de las reuniones de los foros internacionales como el FSB (Consejo de Estabilidad Financiera) o el Comité de Basilea, donde la Unión Europea, EEUU y el resto de los países del G-20 acuerdan la regulación financiera. En la misiva, McHerry plantea romper con el modelo actual que incluso abarcaría a la revisión de los acuerdos ya suscritos por la normativa estadounidense. "Habrá que reevaluar las estructuras ocultas de estos organismos", o "los textos pactados son el resultado de un proceso opaco", son algunas de los argumentos que el legislador republicano hizo llegar a Yellen. El diario indicó que agentes financieros europeos están preocupados porque ven la "espantada de EEUU como una herida de muerte al marco regulador actual".