¿Duro de Matar anticipó la era Trump?

Directores y críticos de cine afirman que la tercera película de la saga fue una profecía política

¿La saga Duro de Matar predijo la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos? Eso cree el director de cine español Nacho Vigalondo, quien afirma que Hollywood fue capaz de lanzar una profecía política en la tercera parte de la franquicia de acción.

"Más que intuir el ascenso de Trump, las películas de Duro de Matar son una anticipación de los antagonismos en los que se ha apoyado la campaña de Trump. El protagonista, John McLane, se burla de tecnócratas con traje inmaculado y dobles intenciones, mientras se codea con inmediata complicidad con todo miembro de la clase trabajadora que se cruza en su camino, ya sean taxistas, azafatas u obreros de la construcción. Es la celebración maniquea del trabajador contra el encorbatado", resume en entrevista con el diario español El Confidencial.

Más que la elección directa de Trump, el director de cine habla de que las películas muestran que el "populismo de derechas" ya estaba en el aire.

Vigalondo agregó que en la saga hay chistes sobre Donald Trump y Hillary Clinton, incluso apuestas sobre si ella será la presidenta número 42 o 43 del país. En Duro de Matar 3, una película de 1995, el guión presenta los estereotipos que fueron la columna vertebral de la campaña del magnate: mexicanos inmigrantes, homexuales y ejecutivos adictos a la cocaína, entre otros, y la resistencia social hacia ellos por parte de un determinado sector de la sociedad estadounidense.

La misma teoría desarrolla el crítico de cine Jake Cole en su blog, titulado 'Not Just Movies', donde articula la siguiente teoría: "Si Duro de Matar despliega alguna sustancia política es la siguiente: que las élites urbanas no tienen ni puta idea de cómo hacer las cosas y que se dedican a estrangular los esfuerzos de la clase trabajadora para que el país salga adelante".


Populares de la sección