EasyTaxi suma autos particulares y competirá con servicio de Uber

La app realiza una prueba piloto en Montevideo para decidir si agrega esa modalidad
Desde hace dos semanas, puede que cuando solicite un taxi a través de la aplicación Easy Taxi, no llegue a su ubicación el característico vehículo amarillo y blanco, sino un auto particular. Es que la aplicación realiza en Montevideo una prueba piloto para probar ese servicio y decidir si, como ya hizo en otros países, lo incorpora como una forma de traslado más.

De agregar ese servicio, la aplicación brasilera pasará a competir directamente con el servicio que brinda Uber, con choferes en modalidad de "acuerdo de cooperación".

Según dijo a El Observador el gerente de Nuevos Negocios de Easy Taxi, Felipe Vargas, ese plan piloto intenta responder a la evolución que ha tenido la movilidad a través de los teléfonos inteligentes y a las exigencias que presentan los usuarios. "Nosotros también tenemos que estar un poco a la vanguardia y entender cómo funciona el mercado", explicó Vargas.

La modalidad de transporte con autos particulares, solicitados a través de la aplicación ya funciona en otros países bajo el nombre EasyGo. En donde esta habilitado ese servicio, cuando el usuario se conecta puede elegir qué tipo de transporte prefiere, si desea un auto privado -al seleccionar EasyGo- o un taxi regulado -al seleccionar EasyTaxi-.

Por tanto, pese a incorporar un servicio de autos no rotulados, la app continuará operando con taxistas. "No quiere decir que vayamos a dejar al taxi de lado porque es nuestro principal foco, ni tampoco quiere decir que no vayamos a trabajar con autos privados de aquí en un mediano o largo plazo", agregó Vargas.

"No lo estamos viendo como una competencia de Uber sino más bien aprovechar las condiciones y hacer crecer el negocio".

El gerente de Nuevos Negocios de la empresa brasileña explicó a El Observador que no ve ese nuevo servicio como una competencia de Uber sino que se trata "más bien de aprovechar las condiciones que se están dando al día de hoy y hacer crecer el negocio". Algo que ya han comprobado en los mercados de México, Perú o Ecuador, donde esa modalidad ya está activa, agregó Vargas.

El plan piloto, que puso a rodar una pequeña flota de autos en la ciudad, se extenderá por otras dos semanas, luego de las cuales se realizará una evaluación. Se trata de "ver la impresión del usuario y cómo se comporta el automóvil, entendiendo que tiene características distintas con las que hoy trabajamos", explicó el gerente de Easy Taxi.

Para desarrollar la prueba la empresa se contactó con conductores a través de un acuerdo de cooperación. Los taxistas que ya trabajan con la app fueron quienes recomendaron choferes para ello.

Entre los requisitos para poder conducir para Easy Taxi, la empresa pide los documentos al día, no tener antecedentes penales y contar con las pólizas de seguro requeridas.

Uno de los requerimientos principales, explicó además Vargas, es que estén dados de alta frente a DGI. De esa manera, se diferencian de Uber, que ha sido catalogada en diferentes oportunidades por el gobierno de brindar un servicio irregular y de no realizar los aportes tributarios que sí deben hacer quienes brindan un servicio de traslado de pasajeros regulado.

"Tenemos un proceso riguroso para asegurar que damos una buena experiencia al usuario y, no menor, una experiencia segura", agregó. Además, la empresa emite una factura por el concepto del servicio que otorgan los conductores.

Vargas aclaró que ofrecer el nuevo servicio aún no es algo que esté presupuestado y que "todo está sujeto a evaluación".

La guerra de los taxistas


Previo a la llegada de Uber, Easy Taxi fue el foco de las críticas de la Gremial Única del Taxi, que acusaba a la aplicación de competir con los llamados por radio y de aplicar precios "predatorios".
Como forma de evitar que los taxistas se sumaran al uso de esa app, la gremial suspendió a 30 conductores por aceptar viajes a través de la aplicación y creó su propia versión tecnológica, Voy en taxi, para competir con la app extranjera.

Sin embargo, esa actitud le valió el ser acusado de llevar adelante una conducta ilegal por parte de la Comuisión de Defensa de la Competencia, y a pagar una multa de 100.000 UI, unos $346.740 a valores actuales.

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