Ecuador va a las urnas: una prueba de fuego

Este domingo 19 se celebran elecciones en Ecuador y lo más probable es que el sucesor de Rafael Correa se defina en segunda vuelta

Una preocupación política central del presidente de Ecuador, Rafael Correa, desde hace por lo menos casi tres años, es el avance electoral de los partidos de derecha o de centro en América Latina. Y está en lo cierto, porque el huracán electoral del socialismo en versión latinoamericana, desde la arrolladora victoria de Hugo Chávez en Venezuela, a partir de 1998, ha perdido tanto impulso que dejó de tener la fuerza de una tormenta tropical.

Cayó el poderoso Partido de los Trabajadores en Brasil; dejó la Casa Rosada la opción peronista del kirchnerismo; en Bolivia, Evo Morales perdió un referéndum por el que buscaba perpetuarse en el poder; el chavismo sucumbió en la Asamblea Nacional de Venezuela en donde hace algo más de un año domina la oposición en un contexto de una crisis histórica nacional.

Este domingo 19, es en el país de Correa donde se pondrá a prueba si en América Latina sigue avanzando la "restauración conservadora", como denominó el primer mandatario ecuatoriano el giro electoral de la región, o la izquierda bolivariana mantiene algunos de sus signos vitales.

"Los ojos de Latinoamérica están puestos en la elección de Ecuador. Sí ha habido avances en la derecha y (estas elecciones) pueden ser un punto de quiebre para acabar con esta restauración conservadora y que retomen impulso los movimientos de izquierda", declaró Correa en estos días, esperanzado de que los votantes premien en las urnas su plan de desarrollo de infraestructura, sobre todo de carreteras, los programas sociales que contribuyeron a que la pobreza bajara más de 11 puntos porcentuales durante su gestión y una economía cuyo PIB se duplicó en dólares mientras ha sido el inquilino del Palacio de Carondelet.

Esta vez la carrera electoral en Ecuador no tiene en la pista al propio Correa que después de 10 años en el poder, en tres períodos consecutivos, y un fuerte y controvertido liderazgo político, decidió dar un paso al costado, dejando un vacío enorme en el oficialista Alianza País, una coalición de partidos y movimientos de izquierda que reivindica la interpretación chavista del socialismo del siglo XXI.

Según las últimas encuestas, difundidas el miércoles 8, el próximo presidente de Ecuador se definiría en segunda vuelta porque ninguno de los ocho contendientes obtendría una mayoría absoluta de votos válidos o el 40% de los sufragios y 10 puntos porcentuales de diferencia sobre el segundo aspirante, como establecen las leyes electorales.

El candidato favorito, registran los últimos sondeos difundidos, es el oficialista Lenín Moreno, exvicepresidente de Correa entre 2007 y 2013, y luego enviado especial del ex secretario general de ONU Ban Ki-moon, sobre Discapacidad y Accesibilidad, una especialidad que abrazó después de perder la movilidad de sus piernas en 1998 por un balazo por la espalda durante un atraco.

Sin embargo, los expertos en opinión pública advierten que el postulante oficialista ha sufrido una pérdida electoral en los últimos meses, golpeado por denuncias de corrupción en la petrolera estatal Petroecuador y el pago de millonarios sobornos a funcionarios por parte de la constructora brasileña Odebrecht –que se estima en más de US$ 33 millones–, dos casos que investiga la Justicia. Al descrédito político se suma la caída de la economía por la baja del precio del petróleo, un desempleo creciente y un preocupante endeudamiento externo –alrededor del 40% del PIB– en el marco general de un país muy caro y poco competitivo.

Pese al deterioro económico —se estima que en 2016 el país entró en recesión luego de continuos crecimientos del nivel de actividad— y las denuncias de corrupción, el postulante oficialista obtuvo a principios de febrero un respaldo de 32,3%, según la empresa Cedatos.
Moreno enfrentaría en segunda vuelta, el 2 de abril próximo, al opositor Guillermo Lasso, un banquero y exministro de Economía, que recibiría el 21% de los sufragios, con una intención de voto "que se vuelve estable", de acuerdo a la encuestadora que estima en 35,4% los electores indecisos.

"Tal como aparecen las cifras, habría segunda vuelta y los participantes en esta segunda vuelta serían Lenín Moreno y Guillermo Lasso", aseguró Polibio Córdoba, director de Cedatos, al presentar los resultados del último sondeo de la firma encuestadora.

Analistas creen que Lasso podría conseguir el apoyo de otros candidatos opositores, como la exdiputada Cynthia Viteri, que se ubica en tercer lugar en intención de votos en los sondeos, y el exalcalde de Quito Paco Moncayo, que ocupa el cuarto puesto en las preferencias electorales.

El oficialista Moreno confía en que los electores reconozcan lo que el presidente Correa repite como una muletilla en los medios de comunicación: "Compañeros, Ecuador ya cambió"; los candidatos opositores, en especial Lasso, esperan tumbar al correísmo, y moverse rápido para mejorar la política y las difíciles perspectivas económicas que inquietan a los bancos de inversión, consultoras de riesgo político y administradores de activos.

La cifra

33
millones de dólares es lo estimado por las denuncias de corrupción en la petrolera estatal Petroecuador y el pago de millonarios sobornos a funcionarios por parte de la constructora brasileña Odebrecht .

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