Edimburgo: la casa de las letras

La capital escocesa tiene varios recorridos atractivos para amantes de la historia y la literatura; además es una ciudad repleta de paisajes y vistas impactantes
Edimburgo no es una ciudad grande, pero ostenta varias facetas que la convierten en un destino atractivo. No solo es la capital de Escocia, sino que también tiene un gran vínculo con mundos como la literatura, la historia y hasta el mundo del terror y el ocultismo. Además, cuenta con paisajes y vistas increíbles en plena ciudad.

Prólogo

El centro de Edimburgo se divide en dos partes: la ciudad vieja (Old Town) y la ciudad nueva (la New Town, que en realidad tiene varios siglos de antigüedad).Al momento de elegir un hospedaje lo recomendable es acotarse a alguna de esas dos zonas. Si bien no es una gran urbe, permancer en esa área permite estar a no más de media hora a pie de todos los sitios relevantes que vale la pena visitar.
Su mejor aliado en la visita será Google Maps. No solo presenta opciones de cómo llegar, sino que se transforma en una herramienta vital en una ciudad medieval donde las calles se tuercen, cambian de nivel y se conectan a través de escaleras y callejones; es fácil equivocarse y perderse y allí los mapas de Google pueden salvarle la vida

Recorrido literario

Edimburgo puede jactarse de que en sus casas de piedra marrón se crearon las aventuras de Sherlock Holmes, Harry Potter, Ivanhoe y hasta se pergeniaron los roles de Trainspotting.

En un corto recorrido a pie, y con las gaitas de fondo puede verse la estatua que homenajea al detective creado por Arthur Conan Doyle, pasar bajo el puente en el que Renton realiza su discurso "choose life" al comienzo de Trainspotting, ver la torre negra que homenajea a Walter Scott y pasar por la cafetería The Elephant House donde J.K. Rowling escribió La piedra filosofal. Si bien es divertido ver el baño del local repleto de mensajes de los fanáticos, los precios son caros y siempre está llena, por lo que no vale la pena para más que una foto.

A tres cuadras, en Victoria Street, puede visitar el local Oink y probar los típicos refuerzos de
cerdo asado que allí sirven , recomendados por los locales. No piense en las calorías; es rico y barato (tres libras).

edimburgo

No deje de ir.

Los lugares turísticos inevitables, como el Castillo, los principales museos – gratuitos – y atracciones como la recomendable Camera Obscura se encuentran en la Ciudad Vieja, todos a una distancia a pie. Sin embargo, prepárese para recorrer calles de piedra y subir varios repechos, dada la forma en la que está construida la ciudad, sobre un volcán inactivo y con pendiente hacia dos lados.

A la sombra del castillo, hacia el lado de la New Town, se encuentran los hermosos jardines de Princes Street, bordeados por esa avenida, una de las más completas para hacer compras. Tirarse en el pasto y ver el castillo encima es de las mejores postales de una ciudad muy fotogénica.

Paisajes destacados

A los que no les importen los ascensos, Edimburgo cuenta con espacios verdes con las vistas más hermosas de la ciudad. En pleno centro se encuentra Calton Hill, una colina coronada por "las tres vergüenzas de Escocia": una colección de inútiles monumentos inacabados o imprácticos. A 15 minutos a pie se encuentra el parque de Holyrood, hogar de uno los palacios reales y del cerro Arthur's Seat (el Trono de Arturo), desde donde se puede ver toda la ciudad, si el clima ayuda.

Las claves

¿Cuándo? El clima es lluvioso y fresco casi todo el año, por lo que hay que ir preparado. Los meses más cálidos son julio y agosto, que coinciden con el evento cultural más importante de la capital escocesa: el Festival de Edimburgo, consagrado principalmente a la música y el teatro.

Transporte. Aunque es una ciudad amigable para caminar, hay medios de transporte eficaces –y baratos–, sobre todo ómnibus y tranvías que conectan el centro con las zonas más alejadas, como los barrios costeros de Leith y Portobello.

Lugares. Por fuera de los sitios céntricos tradicionales, la zona de Dean Village es de las más pintorescas y agradables. Por allí transcurre el arroyo Water of Leith, con un hermoso camino que lo bordea, conformando un atractivo paisaje. Para los que gusten de los museos, el Museo Nacional es una recomendable propuesta, que abarca la historia y la cultura escocesa, desde los clanes de las Highlands hasta el videojuego GTA, creado en Edimburgo.

Acerca del autor