Eight days a week, una imprescindible película de los Beatles

El filme se exhibe en las salas locales únicamente hasta el miércoles
El periodista Malcolm Gladwell popularizó una regla en su libro Outliers que establece que para ser exitoso en cualquier tarea, hay que practicarla durante 10000 horas. Ese argumento, asegura, es el que llevó a los Beatles a ser la banda musical más popular de todos los tiempos, refiriendo a sus inicios, donde tocaron casi 300 veces en el Cavern Club de Liverpool, o en sus primeros viajes a la ciudad alemana de Hamburgo, donde tocaban ocho horas por día.

No es casualidad entonces que Gladwell sea uno de los entrevistados en el documental Eight days a week, dirigido por Ron Howard, y que analiza el período de cuatro años (entre 1962 y 1966) que los cuatro de Liverpool giraron por el mundo, imponiendo la beatlemanía allá donde iban.

Las giras, tan divertidas como agotadoras y delirantes son el eje de este imperdible documental. Ver como la banda sonaba a pesar de los gritos del público, los pésimos equipos y los sistemas de sonido de la época es impactante, y conocer a través de archivo y de entrevistas con los dos Beatles aún vivos su opinión al respecto, permite tener una visión interna de la situación.

La historia relatada por el filme es conocida para cualquier fanático de la banda. Cuatro años recorriendo el mundo parando solo para refugiarse en el estudio de grabación, el impacto en Estados Unidos luego de presentarse en el show de Ed Sullivan, el escándalo en Filipinas con Imelda Marcos, el caos de la frase "los Beatles son más importantes que Jesús" pronunciada por Lennon, y la decisión de retirarse de los escenarios por la complejidad de sus obras y el cansancio de no poder escucharse por encima de adolescentes enloquecidas.

Pero Howard arma la historia de forma que deja una sonrisa de felicidad durante la hora y media de documental. Además, se salpica con situaciones no tan conocidas, como la de Larry Kane, un periodista estadounidense que acompañó a la banda en una de sus giras estadounidenses sin conocerlos demasiado y que no solo se convirtió en su amigo, sino que también se dio cuenta en ese momento de la altura del fenómeno que estaba presenciando, algo que fue innovador en su momento y que en varios aspectos no ha sido superado.

La felicidad y alegría que domina el documental se transmite no solo a través del material fílmico de la banda, sino también a través de entrevistas con célebres fanáticos (desde Whoopi Goldberg hasta Sigourney Weaver) quienes reflexionan sobre el impacto que John, George, Paul y Ringo tuvieron en sus vidas.

Eight days a week es parte de la "historia oficial" de la banda, por lo que no sorprende no encontrar críticas o elementos más polémicos. Pero es una pieza imperdible de material sobre un grupo del que siempre parece que se ha dicho todo lo posible.

Además, el documental cuenta con un increíble trabajo de restauración y la calidad del audio y la imagen es impresionante. Como demostración, luego de los créditos, puede verse de forma íntegra el show de la banda en el Shea Stadium de Nueva York, que parece filmado en 2015, no en 1965, y captura tanto lo bizarro de esos shows como la energía y la potencia de la banda sobre el escenario. Como para salir gritando "¡yeah, yeah, yeah!"

Populares de la sección

Acerca del autor