El actor que quiso ser algo más

Sean Penn ha intercalado cine y periodismo, en una búsqueda personal por salir de su rol original de actor. Sin embargo, su última incursión fue, según él, un fracaso
Sean Penn siempre buscó trascender más allá de su imagen de estrella. Su postura crítica frente a muchas de las decisiones que se tomaban en Estados Unidos le dieron la imagen de un actor inquieto, polémico en sus declaraciones y con la misión constante de salir del establishment Hollywoodense en el que estaba inserto. Sus incursiones en el periodismo, resumidas casi exclusivamente en reuniones con personajes enfrentados al gobierno de su país, fueron un ejemplo de esa determinación por "ser algo más" que un actor, a la vez que alimentaron su ego. Y el pasado 9 de enero, cuando su polémica entrevista al Chapo Guzmán vio la luz, Penn sumó otro capítulo a esa historia.

Cuestión aparte de si efectivamente Penn guió o no a la captura de Guzmán, como aseguran las autoridades mexicanas pero desmiente el actor, la polémica se desvió hacia el lado periodístico del asunto. ¿Qué escribió Sean Penn? ¿Un trabajo periodístico o una pieza de entretenimiento? Muchos periodistas están cuestionando el enfoque de Penn, y lo cierto es que en varios casos tienen razón.

La nota esta plagada de referencias a sus pensamientos y emociones, al igual que innecesarios agregados que dejan ver el ego del actor, al punto de que llega a dedicar un corto párrafo a sus partes íntimas.

También se ha cuestionado mucho el retrato de la figura de Guzmán. Por como se cuenta en el artículo, la reunión discurrió en un ambiente de camaradería, con tequila de por medio, algo que ha exasperado a varios periodistas, en un país que desde el año 2000 cuenta 89 reporteros asesinados por las represiones de los narcos. Según León Krauze, periodista de El Universal, Guzmán es retratado como un hombre "que se volvió narcotraficante porque de algo tenía que vivir, que no es violento más que para defenderse y es casi amable de no ser por los 10.000 asesinatos".

Además se ponen en duda las condiciones que Guzmán le puso a Sean Penn a la hora de relatar su encuentro: enviar las preguntas por celular y la nota final para que el mismo pudiera aprobar su publicación. En resumen, el Chapo tuvo el control total de la nota, por lo que al final sirvió casi como una herramienta propagandista.

Misión

Su propósito era ser "algo más" que un actor y, con aciertos y errores, lo esta consiguiendo.


Esta no es la primera incursión de Sean Penn en el periodismo. Hugo Chávez, al que consideraba "un amigo" y Raúl Castro también fueron entrevistados por él. En 2009 realizó una supuesta entrevista a Fidel Castro para la revista Vanity Fair, aunque dicha nota jamás se publicó. También trabajó como enviado especial del San Francisco Chronicle en Irán e Irak, país en el que relató la incursión estadounidense, siempre desde su postura contraria a la intervención de Bush en Oriente Medio.

Penn también es conocido por ser uno de los actores de Hollywood más entregados a causas humanitarias, ya que luego del terremoto en Haití 2010 viajó a ese país con el objetivo de trabajar en pos de la reconstrucción de una sociedad que había quedado aún más sumergida. Más tarde crearía su propia fundación sin fines de lucro.

Y la misma personalidad que lo llevó a meterse en la selva mexicana para entrevistarse con el Chapo, lo hizo declarar en la cadena CBS que al final, el tan polémico artículo había sido un fracaso. "Déjenme ser claro. Mi artículo falló" y agregó que "toda la discusión que se generó dejó de lado el verdadero propósito del trabajo, que era contribuir a la discusión sobre la política en la guerra de la droga".

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