El adiós al Rey del chiste verde

Héctor Perry, uno de los referentes del humor y el carnaval uruguayo, falleció a los 70 años
Héctor Perry se convirtió en uno de los humoristas más populares de Uruguay en la época en la que cada barrio tenía su tablado. En estos escenarios, entre conjunto y conjunto, o acompañando a los parodistas –luego devenidos en humoristas– Los Tamberitos, Perry se hizo conocer como heredero de otros humoristas como Roberto Capablanca y Roberto Barry.

Nacido en 1946, Perry creció amando el rock y la escena "beat" de los años 1960. Aprendió a tocar la guitarra, instrumento que desde entonces lo acompañó en sus presentaciones, en las que combinó música con sus característicos chistes "verdes".

Este talento musical lo sumó a la lista de humoristas uruguayos que además son instrumentistas, entre los que se puede contar a Leo Maslíah, Berugo Carámbula, Enrique Almada y, más allá de ser argentino, a Cacho De la Cruz, algo que con el tiempo se ha convertido en una especie de marca registrada de los humoristas de este lado del Río de la Plata.

Animador habitual del carnaval, Perry sintió en los últimos tiempos que había sido dejado de lado. Este año tomó parte en la prueba de admisión para participar como espectáculo fuera de concurso del carnaval montevideano, aunque no superó la instancia.

Por fuera del carnaval, Perry se presentó en diversos locales nocturnos y teatrales, con espectáculos que fueron desde el café concert hasta los monólogos humorísticos y el stand up. Fue incluso presentador de eventos como la visita a Montevideo de Ilona Staller, infinitamente más conocida como Cicciolina, actriz pornográfica italiana que se presentó en el hoy desaparecido Parador del Cerro.

De hecho, en el sitio de Facebook de Perry puede verse una imagen del humorista de riguroso smoking, con corbata de moño roja, parado junto a una semidesnuda Cicciolina. En esa red social puede verse parte del archivo personal del humorista, con fotografías junto a Victor Hugo Morales, Rosa Luna, el boxeador Dogomar Martínez, y parte del plantel de la selección uruguaya campeona de América en 1995, con Enzo Francescoli y Fernando Álvez entre ellos.

Esto además muestra la preocupación de Perry por su archivo personal. En Youtube ha subido diversos fragmentos de sus presentaciones, y en la década de 1980 fue pionero en realizar grabaciones de sus espectáculos humorísticos y venderlos como cassettes, los cuales ofrecía también en sus presentaciones. Estos registros, recopilados como Héctor Perry a todo color en tres volúmenes, se suman a los videos e imágenes como herencia del papel de Perry en la historia del humor local.

Christian Font, carnavalero y humorista como Perry, cuenta que el fallecido artista reconocía que su estilo de humor podía haber quedado demodé, o representar un período ya pasado. Sin embargo, no se mostraba resentido ni frustrado por haber perdido algo de protagonismo. Al contrario, siguió en activo hasta hace poco tiempo, presentándose en eventos, aunque en 2012 reconocía a El Observador que dependía de "los viejos que leían Acción y El Plata".

Presencia en programas televisivos como El tribunal de la risa o en El show del mediodía, Perry fue también uno de los nombres destacados de las noches radiofónicas, como conductor de Naftalina, en Galaxia FM. Con el lema, "para no apolillar", Perry fue una compañía habitual para taxistas, serenos y hasta reclusos, a quienes saludaba habitualmente.

Así lo recuerdan

Christian Font - periodista y actor

"Perry tenía la particularidad de no estar vinculado a grupos de humoristas como los que participaban en Telecataplum o Decalegrón, era un independiente (...) lo recuerdo de cuando salía por primera vez en carnaval con 17 o 18 años, y el participaba con Los Tamberitos. Él interpretaba una figura que ya no existe más en el carnaval, que era el presentador de conjuntos, subía antes y hacía chistes, y tocaba la guitarra. Además hacía imitaciones, de cantantes como El Sabalero, combinando chistes con música".

"Era generoso, tenía don de gentes. A pesar de su trayectoria no era soberbio, era un tipo laburante, que nunca bajó los brazos y siempre fue respetado, y respetuoso de su estilo de humor y de lo que tenía para dar. Además fue un pionero en Uruguay en el tema de generar su propio archivo, en un país que por lo general es cruel con el archivo".

"En su popularidad también ayudó el hecho de que fue parte de un destape post-dictadura, en el que él calzó muy bien".

Horacio Rubino - Actor y humorista

"Era un amigo del carnaval, aunque yo primero lo conocí como espectador. Tenía un estilo propio, con su combinación de comicidad y música. Además era un artista para contar chistes. La gente cree que los humoristas pueden hacer de todo, pero en realidad hay algunos que destacan en la actuación, otros en hacer stand up, otros en los monólogos –que no son lo mismo– y otros, como Perry, en contar chistes.

"A veces me invitan en las maratones televisivas de beneficiencia a contar chistes, y yo voy a dar una mano, pero no destaco en eso, Perry sí. Y eso no lo puede hacer cualquiera. Y la gente no lo tiene tan conocido, pero también hacía muy buenas imitaciones, para las que se valía de la música.
Era referente y lo sigue siendo, de hecho yo a veces le pedía chistes a Héctor para el carnaval. Él era una máquina de renovar su repertorio, y con buenos chistes, por eso se los pedíamos a él, para usar en las parodias".

Carlos Nípoli - Secretario de Daecpu

"Era un gran monologuista que siempre trabajó en solitario, y era único en su trabajo con su guitarra. Dentro del mundo del carnaval eramos todos sus amigos, él era un tipo simpático, entrador y caradura, pero en un buen sentido de la palabra.

"Más allá de lo que hizo con los Tamberitos, con los que llegó a participar en el Concurso oficial de Carnaval, primero dentro de la categoría parodistas y luego como humorista, también tuvo varias participaciones como fuera de concurso, categoría en la que integró los cuadros directivos de Daecpu.

"Él fue parte de una gran generación de humoristas uruguayos vinculados también al carnaval, como Luis Guarnerio, y heredó esa posición como uno de los artistas populares más queridos de Roberto Barry, con quien coincidió, aunque como pertenecía a una generación más joven, terminó sucediendo de alguna forma luego de que Barry falleció".

Populares de la sección

Acerca del autor