El ajuste será insuficiente para cumplir meta fiscal, según BBVA

El banco da "casi como un hecho" que en 2018 una tercera pastera impulsará la actividad
El ajuste fiscal que está previsto para 2017 en la Rendición de Cuentas realizada por el Poder Ejecutivo y aprobada por el Parlamento no alcanzará para que el gobierno pueda cerrar su gestión cumpliendo su compromiso de dejar un déficit de 2,5% del PIB. Así lo afirmó ayer el equipo de analistas de BBVA Research que monitorea la coyuntura local en la presentación del informe Situación Uruguay correspondiente al segundo semestre.

"Creemos que el gobierno está haciendo un esfuerzo para poder mejorar las cuentas públicas", dijo la economista Adriana Haring al referirse al ajuste fiscal aprobado para 2017 en la última Rendición de Cuentas. "Estas medidas fiscales van a ayudar, pero no van a ser suficientes para alcanzar la meta presupuestaria de 2,5% en 2019. Va a estar ligeramente por encima de eso", dijo esperar con su equipo.

Si bien las perspectivas de resultado fiscal de mediano plazo todavía están sujetas a la incertidumbre del crecimiento económico, y aunque los expertos de BBVA son optimistas sobre la realización de una tercera planta de celulosa –con la aceleración económica que eso implicaría–, entienden que el déficit fiscal cerrará el período de gobierno en 2,7%.

Según explicó Haring, "el crecimiento todavía va a ser bastante bajo para recuperar la recaudación". Si bien el ajuste previsto en la Rendición de Cuentas "va a tocar a las franjas de mayores ingresos", va a tener un costo en términos de crecimiento económico, principalmente a través del consumo, que se verá afectado por una "reducción del ingreso disponible".

"Los dos factores están compensados. Por eso no creemos que vaya a ser una mejora muy importante en la recaudación", afirmó.

Por otra parte, sí esperan que se avance en un ajuste por el lado de las tarifas públicas, que según los expertos de BBVA Research, fue el principal mecanismo por el cual el gobierno atacó el problema del desequilibrio fiscal en el último año.

Los economistas del banco español prevén un déficit fiscal para este año de 3,8% del PIB –más moderado que el 4,3% previsto por el gobierno en la Rendición de Cuentas– y de 3,4% el año que viene –una décima más pronunciado que las previsiones oficiales–.

Según Haring, ese valor "todavía sigue siendo demasiado elevado para Uruguay". La experta atribuye el abultado rojo de las cuentas públicas a los mecanismos de protección que implementó Uruguay para reducir el riesgo de la deuda. Este año el país pagará el equivalente a 3,5% del PIB. por concepto de intereses de deuda, mientras que el año próximo esa cifra bajará a 3,1% y se estabilizará a partir de allí en 2,9%.

"Por un lado, Uruguay está prefinanciado y eso es bueno: le quita vulnerabilidad fiscal. Pero también resulta costoso", señaló Haring, en referencia al prefinanciamiento por 18 meses que tiene el gobierno, las líneas de crédito contingente con diversos organismos multilaterales y el proceso de desdolarización de la deuda.

"Tenemos un resguardo de vulnerabilidad, porque si estuviéramos endeudados en dólares y ante un shock de tipo de cambio, sería terrible. Pero endeudarse en pesos tiene un costo más alto", señaló.
BBVA prevé que este año la economía uruguaya crezca 0,5% y se acelere a 0,8% en 2017. Según espera el banco, la aceleración del próximo año obedecerá principalmente a la reactivación de la región y un contexto internacional que en general será más favorable.

De ahí en más, espera que el motor del crecimiento pasen a ser los capitales extranjeros. "Esperamos que la inversión comience a dinamizarse recién a fines de 2017 y principios de 2018, cuando se concrete –y lo damos como bastante probable, casi como un hecho–, la localización de la tercera planta de celulosa", afirmó.

El dólar y el partido contra Chile


El economista Juan Manuel Manías, de BBVA Research, analizó las perspectivas para el mercado cambiario. Si bien luego del triunfo de Donald Trump en las elecciones de EEUU recuperó terreno, atribuyó este comportamiento a una mayor volatilidad y no a un cambio en los fundamentos.

"Es lo que le pasa a Uruguay después del segundo tiempo del partido de ayer (por el martes)", señaló. "Siempre nos acordamos del último partido, pero si rescatamos los fundamentos, Uruguay venía jugando bien y va a seguir jugando bien", explicó.

En ese sentido, dijo que habrá que esperar que se definan los lineamientos económicos de la administración Trump y la reacción de la Fed para evaluar un quiebre, pero que se espera un dólar a $28,5 a fin de año.


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