El archipiélago

El mundo globalizado es un montón de islas habitadas por gentes hurañas
Hubo una época en la que los medios masivos de comunicación acaparaban el discurso frente a la opinión pública, de tal manera que había una forma de pensar dominante. Ante esa situación, con frecuencia surgía la queja de que esos medios manipulaban la información para mantener las estructuras de poder intactas.

La aparición de internet le dio una libertad impensada a cada uno de los usuarios, de tal manera que pudieran encontrar los foros en los que se sintieran más cómodos.

De esa manera, ya no hay un discurso dominante, ya no hay quien determine qué es verdad y qué no, qué es justo y qué no. El periodismo, que se consideraba uno de los pilares de la democracia, es cada vez más irrelevante para un número creciente de personas. Ahora cada individuo tiene su voz y su capacidad de elegir cuáles son sus fuentes de información.

Este nuevo periodismo democrático no tiene reglas. Puede decir lo que se le antoje, acusar a cualquiera de cualquier cosa, y se legitimiza por la magnitud de su audiencia.

No hay una versión oficial del mundo. Hay millones de realidades y cada uno elige la que le guste más. Los gigantes de internet, Google y Facebook, premian a los sitios con publicidad de acuerdo al tráfico que generen, sin exigirles ningún rigor informativo.

Ese es el contexto en el que florecieron los "jóvenes macedonios", como se los conoce en Estados Unidos. Se trata de un grupo de adolescentes balcánicos que crearon un centenar y medio de sitios web con noticias falsas sobre política estadounidense. Pronto entendieron que sus mejores clientes estaban en las tiendas de Donald Trump y les dieron lo que querían y aún más.

"El papa Francisco les prohíbe a los católicos votar por Hillary Clinton"; "Aparece la prueba de que Obama nació en Kenia: Donald Trump siempre tuvo razón"; "El cambio de Robert de Niro, que ahora apoya a Trump, sacude a Hollywood". Son solo tres de los titulares que aparecieron durante la campaña.

Podría parecer que es evidente que son falsos pero fueron compartidos centenares de miles de veces en Facebook, usados por fervientes trumpistas ávidos de convencer a amigos todavía indecisos.

Noticias desde Macedonia
Varias decenas de estos sitios (la web de noticias de Buzzfeed identificó más de 100) fueron creados por estudiantes de una ciudad de Macedonia, Veles, con una población de 45 mil personas.

El título de una nota en el sitio ConservativeState.com fue "Hillary en 2013: Me gustaría que gente como Donald Trump se candidateara a presidente, son honestos y no pueden ser comprados". La noticia fue compartida en Facebook 480 mil veces en una semana, en tanto que un artículo del New York Times que revelaba que Trump había perdido US$ 916 millones en 1995, fue compartida 175 mil veces en un mes.

Que un pueblo de los Balcanes pueda manipular las elecciones de Estados Unidos tiene su lado divertido, pero la consecuencia, en general, de la tendencia a que la verdad sea algo muy relativo y que no haya un acuerdo mínimo en cosas básicas es algo que le hace el camino muy fácil al autoritarismo y la demagogia en todo el planeta.

Yo mismo, durante las elecciones de Estados Unidos, vivía en una burbuja delimitada por dos medios de la Gran Manzana, The New York Times y The New Yorker, y me creí que toda esta campaña era nada más que un susto.

No fue así y ahora ya no sé a quién creerle. ¿Será verdad que el calentamiento global se debe a causas humanas? ¿Existe el tal calentamiento global? Tal vez no. Es posible que el 98% de los científicos estén comprados por los ecólatras.

De hecho, la manera de pensar dominante estaba tan equivocada en Estados Unidos que habría que considerar que es posible que el nuevo presidente les dé nuevos bríos a la política doméstica y a la economía y la paz mundial. No parece, pero las apariencias han engañado tanto que no se sabe.

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