El arcoíris se filtra en los platos para la última tendencia culinaria

Mientras la comida saludable se asienta, las recetas coloridas dominan internet
Las redes sociales no logran superar el encanto del arcoíris, al menos en lo que respecta a la comida: se ve más y más del espectro de colores en tortas, galletas e incluso cafés. El mes pasado, una tienda en Brooklyn que vende bagels de arcoíris registró esperas de hasta cuatro horas para sus creaciones coloridas. Y la semana pasada un sándwich de queso multicolor enloqueció a internet. Que los adultos tengan antojo de alimentos para niños no es nada novedoso, pero últimamente los colores tienen más lugar que nunca, y ningún alimento es inmune.

Hay pasteles esféricos que parecen estar hechos de plasticina, waffles teñidos, galletas psicodélicas y tortas con cobertura blanca, que, cuando se las corta, revelan una capa de bizcochuelo por cada color del arcoíris.

Para quienes confeccionan coberturas y colorantes para comida, la moda es una olla de oro. "Todo el mundo tiene sentimientos agradables asociados a los arcoíris. Es algo hermoso", dijo Beth Somers, directora creativa de Wilton Brands, compañía dedicada a la manufactura de insumos para decorar tortas e ingredientes.

Para muchas de las recetas coloridas, el único equipamiento especial es el colorante. "Es un poco intenso en términos de tiempo, pero no es difícil. No requiere casi ninguna destreza", señala Somers. En una era en la que todo amerita fotografías, los platos coloridos no solo atraen la atención de usuarios de Instagram, sino que validan a quien confecciona los platos.

"Ver cómo los colores fluyen en formas estructuradas hace que la gente se sienta bien", dice Brittany Wright, una fotógrafa cuyas imágenes coloridas, desde cítricos vibrantes a caramelos prismáticos, le han ganado 160.000 seguidores.

Sin embargo, no todos se sienten bien al respecto, ya que esta moda de arcoíris se enfrenta a otra de las tendencias culinarias más importantes, una que incluso está dictaminando el camino que sigue nuestra cultura alimenticia.


Contra lo artificial

"Esta moda parece ir en contra de la tendencia de las comidas naturales, en la que una sinfonía de marrones es algo a ser celebrado, la comida fea es deliciosa, las herencias son hermosas y las cosas no se tienen que ver perfecto", comentó Tess Masters, autora de The Blender Girl, un libro de recetas veganas y libres de gluten.

Según un estudio de 2015 de Consumer Reports, el 62% de los compradores buscan alimentos etiquetados como "naturales", y el 48% considera que es "muy importante" evitar ingredientes artificiales, 17 puntos porcentuales más que el año anterior. Compañías como Nestlé y Kraft incluso están disminuyendo la coloración artificial en sus productos.

Algunas de estas recetas coloridas tienen instrucciones para crear un espectro natural en el plato, como, por ejemplo, ensaladas de fruta según el tono del ingrediente. Pero toda la naturalidad se pierde cuando una confección coloreada artificialmente se vuelve viral.

A lo largo de una conversación de 30 minutos sobre comida colorida, Masters usó los términos"desagradable", "repulsivo", "juvenil", e incluso "lo peor" para describir esta tendencia.


Más allá de las comidas horneadas, la tendencia está llegando a otro tipo de platos. Ya hay, por ejemplo, dos tipos de pizza de arcoíris, y un tipo de pasta arcoíris, que consiste en tirar los fideos en diferentes bolsas de colorante para comida y después juntarlos en un solo plato. Para Somers este es solo el comienzo, y pronto se comenzarán a ver nuevas creaciones a medida que la creatividad de los cocineros alcance nuevas y terroríficas profundidades. ¿Qué será lo próximo? ¿Frankfurters arcoíris? ¿Lasaña arcoíris? "La carne de cualquier tipo parece que no debiera ser coloreada", comenta Somers.

Muchas de las recetas no necesariamente generan tan buenos resultados como indica internet. Consejos para estetizar e iluminar la comida pueden hacer que el arcoíris se vea más vibrante en una pantalla que en la mesada de la cocina. Y, como todo niño aprende temprano, si los colores no se separan, el resultado es un desagradable marrón grisáceo. El potencial para la reacción en Pinterest, entonces, baja. En el caso del sándwich de queso, "solo se logra el arcoíris perfecto cuando el queso se estira, y es muy difícil lograr que eso suceda de manera perfecta", dijo Somers. "No creo que el impacto visual sea el mismo que cuando cortas una torta".

Y ese impacto visual es el quid de la cuestión. ¿Cómo saben estos bocados de arcoíris? Mientras se vean bien, ¿siquiera importa? Incluso Masters está de acuerdo: "al final del día, es solo para divertirse un poco, si queremos sacar todo juicio del medio. La comida debería ser divertida".
Fuente: Maura Judkis / The Washington Post

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