El arte de fotografiar bebés, una tendencia que crece en Uruguay

Fotógrafas locales dan a conocer su "tierno" negocio así como los detalles de su técnica

Por María Inés Fiordelmondo

El auge de la fotografía de bebés a nivel mundial comenzó a notarse en Uruguay. En contraste con una era de "bombardeo" de imágenes, en la que celulares y cámaras digitales permiten sacar miles de fotografías al instante, los padres recurren cada vez más a fotógrafos especializados para capturar los primeros días o meses de sus hijos.

Cuatro fotógrafas uruguayas especializadas en bebés cuentan los detalles de su trabajo

Florencia de Palleja (20), oriunda de Rivera, comenzó a dedicarse a esta rama de la fotografía hace un año. Vive en Montevideo y estudia Diseño y Comunicación Visual en la Facultad de Arquitectura.

Baby Fox es la empresa fundada por Lucía Lin (29), Licenciada en Comunicación y estudiante de arquitectura.

Ambas fotógrafas encontraron su nicho de mercado gracias a amigas residentes en el exterior.

De Palleja creó su emprendimiento "Una vida más", luego de que una amiga que vive en España le contara que había llevado a su bebé a una sesión de fotos, y del "boom" que se estaba generando allí en torno a esta especialidad.

Lin se inició en la fotografía de bebés hace tres años cuando regresó de Chile, donde realizó un posgrado en Artes Visuales. La idea se le ocurrió cuando una de sus amigas de aquel país, le mostró las fotos de su bebé que había sacado una fotógrafa en un estudio. Lin pensó que era algo que no había en Montevideo, lo que la llevó a emprender su negocio.

"La fotografía es un campo tan amplio que depende de lo que quieras mostrar. Para los bebés uso un lente diferente al que utilizo para otro tipo de cosas. Tiene mucho de photoshop, iluminación natural y trabajar con un lente que se adecue a la situación. Más que la cuestión técnica necesitás tener valores estéticos, saber cómo encuadrar, qué podes cortar. Eso es algo adquirido con la vida, con referencias estéticas". Lucía Lin, Baby Fox.

Las hermanas Cerviño son las fotógrafas de Antón Pirulero, originado hace cuatro años. Stephanie Cerviño (28) es estudiante de derecho mientras que Verónica Cerviño (31) es Licenciada en Comunicación. Las emprendedoras contaron que desde siempre les gustó sacar fotos y tener buenas cámaras. A su vez recordaron que han sido las encargadas de fotografiar a los niños de la familia.

Al igual que las demás fotógrafas entrevistadas, las hermanas decidieron lanzarse al mundo de la fotografía newborn y de bebés al percibir que era un mercado con poca cobertura en Uruguay.

"Una vida más", ofrece varios packs como newborn, smash cake (cumpleaños), embarazo, bebés y sesiones al aire libre. Las sesiones de Baby Fox se dividen en: recién nacidos, embarazadas, bebés, y fotos del bebé con su familia.

Baby Box trabaja a domicilio, llevando todos los elementos necesarios para la sesión. En cambio, Antón Pirulero cuenta con un estudio para recibir a sus clientes. De Palleja trabaja de las dos maneras.

Consejos para la fotografía newborn y de bebés

Las fotógrafas contaron a El Observador los detalles de su técnica y las condiciones necesarias para trabajar con un bebé.

  • Iluminación natural: Todas las fotógrafas resaltaron la importancia de aprovechar la luz natural en las sesiones. De Palleja contó que en caso de ser necesario, se debe usar una iluminación suave para no dañar la vista del bebé. Por otro lado, las hermanas Cerviño señalaron que sólo trabajan con luz natural, coordinando con los padres para que las sesiones se hagan temprano. Sostuvieron que con luz artificial "no es lo mismo" y que "muchas veces se asustan" los pequeños.

  • Colores: Las cuatro emprendedoras coincidieron en la utilización de colores suaves para sus fotografías. En este sentido se diferencian del estilo utilizado en otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, predomina el uso de colores saturados así como de disfraces.

  • Ambiente: El acondicionamiento térmico resulta fundamental. Como en la mayoría de las fotos de recién nacidos están desnudos, el ambiente tiene que estar bien calefaccionado. "Muchas veces los padres y yo pasamos calor" comentó la creadora de "Una vida más".

  • Convertir al bebé en un modelo: Lograr que el niño se deje fotografiar, puede resultar una de las tareas más complicadas de este trabajo. Respecto a este punto, Lin confesó que "se le complica más" cuando tiene que fotografíar al bebé con un hermanito de dos o tres años. Cuando está muy inquieto, su técnica consiste en tratarlo como a un niño grande. "Mi técnica y la clave es tratarlos como adultos más que como bebés. Si los tratás como un nene más grande hacen como un click. Les digo por ejemplo "me pasa esto, quiero que me ayudes" y funciona por lo menos para un par de fotos." Por su parte, las fotógrafas de Antón Pirulero comentaron que siempre agregan música al ambiente "siempre cantamos, de fondo siempre hay una música, todas las que los niños relacionan con algo lindo. También hay juguetes", comentó Verónica Cerviño.

  • Tiempo: Uno de los motivos por los que los padres recurren a fotógrafos profesionales es por la paciencia que se necesita. Y es que en una sesión de fotos con un bebé, los tiempos los marca él, así lo afirmó De Palleja, agregando que en la sesión se depende de si está dormido, si tiene hambre, si hay que cambiarle los pañales, entre otras cosas.