El auge de la terapia grupal para adelgazar

Una modalidad que puede ayudar a la hora de perder peso

El hecho de enfrentarse a un proceso de adelgazamiento largo y lleno de emociones con el apoyo y el acompañamiento de un grupo, podría ser la clave del éxito.

En grupo, pueden compartirse frustraciones y sentimientos comunes, puede hablarse de dudas, de qué comer y qué no, pueden recomendarse productos que encajan con la dieta y son sabrosos. El grupo ayuda a no perder las fuerzas cuando se producen excesos, ya que hay gente pendiente de que eso no vuelva a ocurrir. Los mensajes de ánimo a la mañana ayudan a comenzar el día con visión positiva y a no caer en tentaciones. Tener gente con quien hablar cuando las cosas van mal, cuando falta ánimo, hace que uno no se sienta solo y mantenga el optimismo.

La psicóloga Yolanda Cuevas dice al respecto que "sentirse identificado con el problema fomenta la pertenencia, no sentirse solo, ya que juntos se pueden encontrar soluciones que solos no hallaríamos, y ciertas dificultades parecen encogerse al ver que otras personas también las tienen".

De hecho, uno de los principales problemas en la adhesión a los procesos de adelgazamiento es la falta de motivación, no solo en el cumplimiento de los objetivos fijados, sino también en el mantenimiento de los mismos. "Las variables que influyen en el proceso de pérdida de peso son variables muy psicológicas, es decir, el no sentirse capaz, no saber cómo empezar, qué hacer ante momentos de bajón, la autocrítica despiadada o sentirse solo ante el resto, así como falsas creencias que interfieren en los esfuerzos o la ansiedad en diferentes momentos. Por todo ello, el apoyo psicológico se convierte en un factor importante en el proceso".

Es por esto que cada vez más, el manejo de la obesidad se hace en equipos multidisciplinarios integrados por nutricionista, psicólogo o psiquiatra, endocrinólogo, etc.

En cuanto a este tipo de terapias grupales, en general, se tratan de reuniones semanales en las cuales los participantes controlan su peso y cuentan sus dificultades y experiencias, y reciben motivación, seguimiento y apoyo por parte del profesional y del resto del grupo. Aquí se reducan los hábitos alimentarios, se fomenta la actividad física, el descanso, etc. con técnicas de motivación y apoyo psicológico.

Los profesionales concuerdan que la verdadera clave para perder peso es que el paciente sea realmente consciente de que su obesidad es un problema de salud y para su tratamiento es necesaria una modificación de los hábitos alimentarios, estilo de vida y actividad física que hasta ahora venía teniendo. Y que, logrando esa modificación, e incorporándola como forma de vivir, con convicción y voluntad, los objetivos podrán alcanzarse y mantenerse.

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Fuente: El País Madrid.