El ballet de Urlezaga cruza el charco

El reconocido bailarín, coreógrafo y director llega con su compañía Danza por primera vez al Auditorio Nacional del Sodre
Se podría decir que Iñaki Urlezaga es un emprendedor dentro del mundo del ballet. A los 41 años, el bailarín, director y coreógrafo argentino tiene montada su propia compañía, Danza. Y la comenzó desde cero.

Hoy, luego de tres años de trabajo constante con los bailarines, Danza puede darse el lujo de salir a recorrer el mundo con sus espectáculos y a la vez contar con una base de espectadores sólida en todo Argentina.

Su encrucijada comenzó años atrás cuando, bailando para el Royal Opera House en Londres, se dio cuenta de que cualquier gran nación que se jactara de tal debía de tener su propia compañía de danza clásica. Argentina no la tenía a nivel nacional, y eso a Urlezaga lo incomodaba. Fue por eso que cuando regresó a su país luego de "un exilio elegido", el bailarín se propuso fundar una compañía que unificara a su patria y escapara al régimen tradicional en el que todas las grandes casas de danza oficiales funcionan a nivel provincial.

En 2013, con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social de Argentina, comenzó una gira por todo el país en busca de talentos. Ese proceso de audiciones le llevó 6 meses y en 2014 comenzó oficialmente a trabajar con un plantel fijo de bailarines.

"Montar los primeros espectáculos fue dificilísimo porque muchos de los miembros de Danza no estaban formados artísticamente, era lógico que no lo iban a estar", contó Urlezaga a El Observador. Y agregó: "Teníamos algunos bailarines de 34 años que ya estaban cerca de la jubilación y otros de 16 que no sabían ni ponerse un maquillaje". El 2014 y el 2015 fueron para todo el grupo años de "mucha enseñanza y pedagogía". A diferencia del Ballet Nacional del Sodre (BNS), que cuenta con sus propias escuelas integradas, Danza no tiene este tipo de instancias exclusivamente de carácter formativo. Las oportunidades de aprendizaje se dieron, y se siguen dando, durante los ensayos de los mismos espectáculos, los cuales incluso hoy llegan a durar 8 horas. "No teníamos oficio, que es lo más difícil de lograr", valoró el director quien hoy está conforme con el proceso que ha tenido su grupo desde que se comenzó a gestar el proyecto. "Lentamente hemos ido crecido todos juntos y ellos han comprendido cómo era la manera en la que yo quería mostrar la danza, lo que yo quería buscar, qué era lo nuevo que quería traer. Recién este año la compañía tiene un suelo fijo construido desde el cual crecer".

Todos los caminos conducen al Sodre


El año pasado, Danza estuvo de gira 45 días por diferentes países de Europa y el 4 de diciembre se presentan por primera vez en Uruguay, en el Auditorio Nacional del Sodre, con un espectáculo en tres actos que reúne piezas de Serenade, de Tchaikowsky; de Cantaeres, de Ravel; y de Raymonda, de Glazunov. Todos ballets que representan parte de la evolución de la danza a lo largo de la historia porque pertenecen a épocas, corrientes y regiones del mundo distintas.

De esta manera, Urlezaga busca reforzar el vínculo que tiene con el público uruguayo que lo ha visto bailar en repetidas oportunidades, más que nada en el Teatro Solís pero nunca sobre el escenario del Sodre en el que debutará en diciembre. Porque así como dirige, Urlezaga también baila dentro de la compañía. Una condición muy poco común dentro del mundo del ballet y que él seguirá manteniendo hasta que resuelva retirarse; una decisión que en este punto de su carrera lo "abruma" por todo lo que implicaría planificar su espectáculo final. "Bailar y dirigir no son caminos que están entrelazados. El director es una realidad y el bailarín es otra; en este caso convergen en mí pero yo los tengo a ambos muy ordenaditos". El bailarín-director cree que tener los dos roles le permite estar más atento a las necesidades de su equipo y que no debe desdoblarse tanto para cumplir con sus tareas.

Si bien su vínculo con el público uruguayo es fluido. Urlezaga dijo que ni él ni su compañía tienen relación con el BNS. El año pasado vio la puesta en escena nacional de Romeo & Julieta y le "encantó". "Con la compañía no tengo relación, nunca tuve ni antes de Julio (Bocca), ni con Julio tampoco", aclaró. Y comentó que su nexo con Bocca es más bien de "admiración como artista". El hecho de que el camino del actual director del BNS fuese por Estados Unidos y el suyo por Europa estableció "distancias artísticas" además de geográficas.

Sobre la posibilidad de que Danza trabaje en conjunto con el BNS en un futuro, Urlezaga valoró que podría ser una posibilidad pero que es difícil proyectar algo concreto en este momento. "Estamos muy cerca, pero evidentemente no estamos conectados", afirmó.

Entradas en venta en Tickantel para una única función el 4 de diciembre a las 18.


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