El brexit puede marcar "el principio del fin" del Reino Unido

El profesor universitario uruguayo Francisco Panizza reside en Londres desde hace 35 años
En la madrugada del viernes, cuando el uruguayo Francisco Panizza se fue a dormir en su casa, a unos 90 kilómetros de Londres, las últimas encuestas mostraban una ligera ventaja a favor de la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea (UE). Sobre las cinco y media de la mañana, cuando el politólogo, profesor de la prestigiosa London School of Economics and Political Science, prendió la radio y escuchó que la mayoría de los británicos habían decidido salir de la UE, no lo podía creer. Más allá de lo económico –"no me queda ninguna duda que es perjudicial para Gran Bretaña", sostiene–, para Panizza es también un golpe para un país al cual siempre consideró "muy tolerante" a la diversidad y a los extranjeros.

El uruguayo –que vive desde hace 35 años en el Reino Unido– dice que nunca sintió rechazo por no haber nacido allí. "Y hoy te despertás sintiendo que la mayoría de la gente acá realmente no quiere a los inmigrantes, entre los cuales por supuesto me incluyo yo y mi familia", afirmó en entrevista con El Observador el viernes. Para el experto, el Brexit es una "decisión insólita" y que "con mucha certeza y probabilidad", se volverá contra quienes lo votaron –en su mayoría "los sectores más pobres y de clase obrera"– porque, entre otros, dinamitará la inversión.

Cuando el primer ministro David Cameron anunció el referéndum, ¿alguien preveía este desenlace?
Cuando llamó al referéndum, no tenía duda que lo iba a ganar. Si no, no lo hubiera hecho. ¿Por qué lo hizo? Para resolver una interna de su partido. No por ninguna otra razón. Si veías las encuestas de opinión, la cuestión de la UE estaba allí abajo; no era un punto clave para la población. Lo que tenía era un partido totalmente dividido por la UE. Dijo: "Llamo a un referéndum, lo gano, se acabó la división". Espectacular error de cálculo. Le costó la carrera política y le va a costar al país más todavía.

¿Cómo será recordado Cameron?
Como el hombre que queriendo que Gran Bretaña se quedara en la UE, hizo que se fuera. Es una elección mucho más importante que cualquier elección general. Cometió un error de cálculo monumental. Así como el primer ministro Tony Blair quedó marcado por la guerra de Irak, lo que lo va a marcar a Cameron es que fue el hombre que no solo saca a Gran Bretaña de la UE cuando él quería que se quedara, sino que ahora enfrenta una posibilidad real de que Escocia declare la independencia. Puede quedar como el hombre que no solo llevó a irse de la UE, sino como el primer ministro que marcó el principio del fin del país cuyo nombre oficial es Reino Unido.

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Ya Escocia dijo que estaba sobre la mesa otro referéndum. ¿Peligra la unidad del Reino Unido?
Sí, efectivamente, es una posibilidad real. Es muy difícil saber ahora cuán real, pero es una posibilidad cierta, que fue colocada por la primera ministra escocesa, Nichola Sturgeon. Va a tener problemas, hay un montón de cuestiones prácticas, puede ser difícil que ella consiga que la gente vote por separarse de Gran Bretaña, pero en este momento es una posibilidad real.

¿Boris Johnson (exalcalde de Londres) se perfila como el favorito para tomar el lugar de Cameron?
En este momento es el gran favorito. Todavía el Partido Conservador tiene que hacer un proceso de elección interna. Pero en este momento, si hay que hacer una apuesta fuerte, no hay ninguna duda que está a favor de Johnson.

¿Quiénes son los grandes ganadores y perdedores? ¿El Partido de la Independencia del Reino Unido (Ukip) sale fortalecido?
El gran ganador es Boris Johnson, que fue el líder de la campaña del brexit. Y la facción del Partido Conservador que lo acompañó, que es casi la mitad del partido. Ukip: hay una paradoja ahí. En principio sería uno de los grandes ganadores. Es un partido que su razón de ser fue salirse de la UE y parar la inmigración, y este plebiscito fue por eso. ¿Qué pasa? Ahora que salió Gran Bretaña, el Partido Conservador va a tener con muchas posibilidades un nuevo primer ministro y un nuevo líder que fue cabeza de salirse, que va a tener como su bandera parar la inmigración. ¿Qué banderas le quedan a la Ukip? Fue el ganador sin duda, pero puede ser el perdedor de las próximas elecciones. El Partido Laborista es un perdedor. Estuvo a favor, la gran mayoría del partido, de quedarse en la UE, y sus bases de clase obrera votaron masivamente en contra. Tiene una crisis de liderazgo muy profunda y va a haber una elección, con muchas chances de que le vaya muy mal.

Los líderes de los dos grandes partidos británicos apoyaban quedarse. ¿Hay un rechazo o descreimiento en la clase política?
Creo que sí, muchísimo. No es un fenómeno solo de Gran Bretaña, sino que se ve por lo menos en todo el mundo desarrollado. Se ve muy fuerte en Estados Unidos con Donald Trump e incluso con Bernie Sanders. Acá fue un voto contra el establishment político y económico. Día tras día, el 90% de los empresarios decía: "Si Gran Bretaña se va es un desastre; va a haber pérdida de empleo, de inversión". La gente no les creyó, no les quiso creer, o no les importó, o una combinación de las tres.

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¿Qué rol jugó la inmigración?
Sin duda fue el factor más importante. No estoy diciendo que haya sido el único, pero sí el más importante. Lo que decía la gente era: queremos volver a tener el control de nuestras propias fronteras. El segundo factor fue la cuestión de la soberanía. Había un eslogan que decía We want our country back (queremos a nuestro país de vuelta). Estamos siendo gobernados desde Bruselas, decían, y queremos gobernarnos a nosotros mismos.

Grandes ciudades, como Londres y Manchester, decidieron quedarse, y la mayoría de las zonas rurales eligió salir. ¿Esta decisión dividió al Reino Unido o mostró diferencias de larga data?
Son divisiones geográficas y socioeconómicas. La gran división ha sido Londres y Escocia, por un lado, con mayorías muy fuertes por quedarse, y el resto de Inglaterra, salvo algunas ciudades, por irse. Londres es, paradójicamente, la parte de Inglaterra donde hay más inmigración de la UE y, por lejos, la parte más rica y próspera de este país. El lugar más multicultural, donde claramente hubo un beneficio de la inmigración, vota por quedarse. Y Escocia obviamente, porque si tiene un proyecto de independencia es muy difícil tenerlo y no ser parte ni del Reino Unido ni de la UE.

¿Se pueden esperar más referéndum como este en otros países?

Creo que es una posibilidad real. Cuán real es difícil de saber. Este rechazo a la UE es un rechazo que claramente no es solo de Gran Bretaña. Allí tiene más larga data y más profundidad, pero existe en muchos otros países, por razones bastante claras: la incapacidad de la UE de dar respuesta a problemas muy reales, principalmente económicos y también de inmigración. Eso ha hecho que en la UE exista un descontento muy importante en la gente sobre la UE, que se ve como distante, burocrática, etcétera. En países como Holanda, Suecia, Dinamarca, e incluso en Francia, existe la posibilidad.

¿Qué sensación había en las calles de Londres?

Todos vivimos dentro de nuestras propias burbujas, ¿verdad? Creo que no conozco a nadie que estuviera a favor de irse. Trabajo en una universidad, y si ves las encuestas, la gran mayoría de los graduados, y diría el 99% de mis colegas profesores ingleses, están a favor de quedarse. Tengo una hija que trabaja en Londres y me decía lo mismo: no conozco a nadie que vote por salirse de la UE. Es realmente como si nos hubieran dado un palo en la cabeza. Cuesta aceptar la realidad, pero la realidad está ahí y hay que aceptarla.

Como alguien que inmigró hace tanto tiempo, ¿esto le hace replantearse su residencia ahí?

Es muy pronto para darte una respuesta definitiva. Vivo hace más de 35 años acá, tengo mi vida profesional acá. No es fácil hacer las valijas e irse. Pero lo que me deja ciertamente un gusto amargo en la boca es ser consciente de que hay una mayoría de la población que no te ve con buenos ojos. Por más que en mi vida cotidiana, en mi trabajo en la universidad, la enorme mayoría de la gente con la que uno trabaja y vive día a día está del lado que yo estoy.

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