El cariño por la sencillez

Sin Pretensiones es una de las nuevas propuestas gastronómicas de la Ciudad Vieja, enclave desde el que defienden la cocina sin parafernalia

"Cocino desde que era una pulga", titula Guillermina Bauer, chef de Sin Pretensiones, el apartado Quienes Somos de la webpage del restaurant.
Bajo este encabezado se describe una linda historia familiar y de vida, que cimienta una manera de entender la gastronomía.
Sin Pretensiones es la conjunción de todo esto, además de ser una de las más recientes propuestas culinarias que ofrece el gourmande eje que forman las calles Sarandí y Alzaibar.

En nuestra visita al restaurant descubrimos un espacio polifacético, en el que si bien la gastronomía toma el protagonismo, se suman antigüedades, mobiliario vintage, y productos de almacén gourmet, todos a la venta.

El local presenta un monoambiente diáfano con un pequeño living-recibidor junto a la puerta.
Más adelante, varias mesas de ebanistería variopinta alojan a los comensales. mientras que los muebles centrales exponen los productos gastronómicos y objetos de anticuario que comercializan.

Ya en la mitad posterior del salón, una amplia cocina abierta al público regala a la vista el ágil trabajo de los cocineros.
Más al fondo, surgen los perfumes de las plantas aromáticas que inundan un soleado jardín de invierno.

A LA CARTA
El restaurant ofrece una carta corta de cocina criolla, a la que se le suma un menú semanal.

En esta oportunidad, decidimos tomar uno de los platos del día: unos primaverales Espárragos trigueros envueltos en hojaldre y panceta, y una deliciosa Ensalada Sarandí, dotada de un colorido mezclum, nueces garrapiñadas, peras a la plancha, queso azul y jamón.

Para beber, escogimos una correcta cerveza casera estilo Blonde Ale de la firma Birra Bizarra, y un agua sin gas.

Al momento de los dulces, los elegidos fueron un cremoso Helado de Arazá Rojo, y el postre del día: una Sinfonía Primaveral en un surtido de tartaletas con frutas bien colorido.

SOBREMESA
Sin Pretensiones se suma, y de buena manera, a una movida renovadora de la Ciudad Vieja que celebramos con fervor.
La cocina está realizada con fundamento, en espacio agradable y con mucha personalidad que termina de ser ataviado por los productos de almacén y los artículos de anticuario.

El servicio es dedicado y elegante.
Vale la pena acercarse para conocerlo.

MOZO, LA CUENTA
Ensalada Sarandí: $ 260; Espárragos: $ 260; Agua: $ 65; Cerveza Birra Bizarra: $ 120; Helado de Arazá: $ 110; Sinfonía de Primavera: $ 130; no se cobra cubierto.
Total de la mesa para dos: $ 945.
Precio por comensal: 473 pesos.

Sin Pretensiones está en Sarandí 366 y Alzáibar.
Atiende al público de lunes a viernes de 9 a 18:30 horas.
Teléfono de contacto: 2 916 99 72.
Para más detalles del restaurant, visitar este enlace.


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