El caso enfermeros, un dolor de cabeza para nueve jueces y fiscales

Tribunal no logró acuerdo sobre si mantiene o revoca absolución
El 17 de marzo de 2012, hace prácticamente cuatro años, en Uruguay se produjo una noticia que recorrió el mundo: dos enfermeros fueron enviados a la cárcel acusados de matar a 15 pacientes en el Hospital Maciel y en la Asociación Española suministrándoles medicación no indicada. Los imputados, Ariel Acevedo y Marcelo Pereira, confesaron en la Policía y en el juzgado. Junto a ellos fue procesada por encubrimiento una enfermera.

Los enjuiciamientos dieron inicio a un proceso muy complejo y extenso donde, finalmente, las pericias forenses concluyeron que no había pruebas de los homicidios. El 16 de julio de 2013 el fiscal Gilberto Rodríguez (que actualmente se desempeña en crimen organizado pero que tampoco intervino en el caso desde el inicio, ya que originalmente actuó Diego Pérez) solicitó que Acevedo y Pereira fueran condenados a 14 y 16 años de prisión respectivamente acusándolos por homicidios en grado de tentativa.

Sin embargo, el 25 de febrero de 2015 la jueza Dolores Sánchez desestimó la acusación de Rodríguez y absolvió a Pereira y Acevedo, que recuperaron la libertad al concluir que la imputación contra ellos se basó en un "rumor".

Ante la absolución, la fiscal Mónica Ferrero (la tercera que interviene en el caso luego de Pérez y Rodríguez) apeló. El expediente fue elevado al Tribunal de Apelaciones Penal de 1º Turno, donde uno de sus integrantes, Rolando Vomero (que se jubiló en diciembre del año pasado), se abstuvo de intervenir por haber procesado a los enfermeros siendo juez de primera instancia.

Debido a la abstención de Vomero se integró a la sala el ministro William Corujo, que es integrante del Tribunal de Apelaciones Penal de 2º Turno. Así, los responsables de decidir sobre si hay méritos para condenar o confirman la absolución de los enfermeros serían los ministros Sergio Torres, Alberto Reyes y Corujo.

Al tratarse de una sentencia definitiva, sea en el sentido que sea y a diferencia de cuando se confirma o revoca un procesamiento, debe ser emitida con tres votos coincidentes. Esa mayoría no se logró entre Torres, Reyes y Corujo, motivo por el que hace dos semanas se sorteó un nuevo ministro que estudiará el expediente para intentar inclinar la balanza. Se trata de Ángel Cal, ministro del Tribunal de Apelaciones Penal de 4º Turno, que esta semana recibió el expediente, dijeron a El Observador fuentes judiciales.

Cal tendrá un plazo de 60 días para estudiar el caso. Si con su voto se alcanza la mayoría requerida, se dictará la sentencia que confirmará la absolución o condenará a los enfermeros. En caso contrario se sorteará otro magistrado para que, de esa forma, finalmente, la causa tenga resolución. De cualquier modo es muy probable que el expediente llegue a la Suprema Corte de Justicia mediante un recurso de casación que presenten las defensas si el fallo es condenatorio o de parte de la fiscalía si se confirma la exoneración.

Solo un rumor

Al absolver a los enfermeros, la jueza Sánchez concluyó que no hay pruebas de los delitos y afirmó que el caso se basó en un "rumor". "Nadie los vio efectuar ningún procedimiento inusual, ni dar muerte a paciente alguno, ni en el Hospital Maciel ni en la Asociación Española se notó un aumento significativo de muertes en los CTI donde estos trabajaban", sostuvo la magistrada.

"Ya afirmemos que sea fama o rumor (para mi solo un rumor) lo que surgió del Hospital Maciel y que se le imputó a Pereira los testimonios examinados al respecto, solo prueban eso: el rumor o la fama, no el hecho en si mismo", argumentó Sánchez en la sentencia absolutoria dictada en febrero de 2016 y que determinó la liberación de los enfermeros.

Para la magistrada "los encausados no han cometido ilícito alguno" y por eso corresponde absolver a Pereira, Acevedo y también a Acosta, que no pudo encubrir un delito no probado.

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