El debate sobre drogas de la ONU en clave de la cortina de hierro

Occidente promueve más flexibilidad pero Rusia, China y Asia siguen duros
Durante tres días de reuniones en la sede de Naciones Unidas para discutir la política global de drogas, los países de Latinoamérica fueron los impulsores de replantear la estrategia de la comunidad internacional para salir de un enfoque represivo y pasar a uno centrado en los derechos humanos y la salud. Pero aunque mandatarios sudamericanos expresaron que el documento firmado en Nueva York representa un avance, otros Estados como Rusia, China y los países musulmanes de Asia, no están dispuestos a ceder.

Los presidentes de los tres grandes países productores de cocaína de América Latina, el colombiano Juan Manuel Santos, el peruano Ollanta Humala y el boliviano Evo Morales, unieron voces el jueves en la ONU para sepultar la "receta de la represión" contra las drogas e impulsar un nuevo enfoque basado en la reducción de daños. El enfoque de los países de esa región plantea incluso legalizar sustancias.

Pese a la influencia de los países de la región en la producción de drogas, hay otros gobiernos que pretenden mantener la rigidez y eso impide avances uniformes en el corto plazo.

La agencia EFE informó que al día de hoy la postura de "dureza" es defendida por países como China, Rusia y, sobre todo, algunas naciones de Asia que castigan incluso con la pena de muerte los delitos de drogas.

Esa división es sobre todo lo que impidió a Naciones Unidas dar pasos más ambiciosos hacia la reforma del sistema internacional antidroga.

Y además Estados Unidos queda en el medio de los extremos, con su presidente, Barack Obama, y alguno de sus estados, en favor de una flexibilización.

Aunque oficialmente no reniega de su postura a favor de una "guerra contra las drogas", el gobierno norteamericano flexibilizó su discurso en los últimos años, en los que Obama impulsó reducir las penas por estupefacientes y donde varios estados legalizaron a la marihuana.

Reclaman cambio
La sesión especial de la Asamblea General de la ONU sobre las drogas (conocida como Ungass, por su sigla en inglés) comenzó el martes con la aprobación de un documento que busca establecer un nuevo enfoque sanitario compartido por varios países de América Latina.

Pese a los avances, algunos países como Brasil o Costa Rica, manifestaron su decepción por la ausencia de una moratoria a la pena de muerte, y otros, como Uruguay y Jamaica, criticaron que no se haya incluido algún tipo de mención a la despenalización de la tenencia de ciertas sustancias, informó la AFP.

Los modelos

El enfoque latinoamericano plantea incluso regular la producción y el consumo de sustancias, como ya lo hizo Uruguay con la marihuana. En ese sentido hay otros países de la región que también están dispuestos a dar el debate sobre el uso de esa droga.

El Poder Ejecutivo mexicano presentó a legisladores una reforma para autorizar el uso medicinal de la marihuana y dejar de criminalizar el consumo al elevar de 5 a 28 gramos la cantidad que pueden portar los ciudadanos.

Según consignó EFE, ese tipo de normas ya están vigentes en buena parte de Europa y también en numerosos estados de Estados Unidos, país que fuera en su día gran impulsor de la guerra al narcotráfico.

La canciller argentina, Susana Malcorra, consideró en una conferencia de prensa que su país puede iniciar un debate sobre la regulación de la marihuana en el mediano plazo, según publicó el diario argentino Clarín.

Fin de la guerra

En nombre de Colombia, el "país que más sacrificio y más costos ha pagado" por esa guerra, Santos fustigó la "receta basada en la represión".

"Es hora de replantear el tratamiento", aseguró, señalando que el documento aprobado por Naciones Unidas es un "paso en la dirección correcta" que se acerca a una visión "más global", aunque "no es suficiente".

Antes de Santos, Ollanta Humala pidió enfrentar el problema desde una "responsabilidad compartida" entre los países productores y consumidores, como Estados Unidos.

"Necesitamos asociarnos", afirmó, recordando que "Perú está haciendo su trabajo" y ha reducido el área de cultivo de cocaína para narcotráfico de "63.000 hectáreas" hace cinco años a "33.000" en la actualidad. (Agencias).

Uruguay ve drogas como "commodities especiales"

El gobierno uruguayo acompañó en el debate sobre drogas realizado en Naciones Unidas la estrategia regional que reclama un nuevo enfoque orientado en la reducción de daños y riesgos, "la proporcionalidad de las penas" y "descriminalizar la tenencia", según dijo en la sesión el secretario nacional de Drogas, Milton Romani.

El jerarca también consideró que dentro del enfoque debe considerarse a las drogas como "comodities especiales" que circulan en un mercado ilícito.

"Hay incorporar que las drogas son una mercancía.Son comodities especiales. Que tienen una circulación en términos de consumo y ganancias. Circulan además en un mercado ilícito generando ganancias importantes que se reinsertan en la económica formal vía lavado de dinero. El análisis de los mercados es imprescindible para abordar este tema", dijo.

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