El dedo de Mujica no basta para evitarle derrotas al MPP

En menos de cuatro años el sector sufrió tres traspiés electorales;
En menos de cuatro años el Movimiento de Participación Popular (MPP) intentó tres veces ganar elecciones sin la presencia estelar de José Mujica y, las tres veces, conoció la derrota.
Los comicios internos que Alejandro "Pacha" Sánchez acaba de perder con Javier Miranda -quien ayer fue proclamado presidente de la coalición- parecen confirmar que a "la fuerza que Pepe construyó" le costará mucho avanzar el día en el que el exguerrillero pase a cuarteles de invierno o, al decir de Tabaré Vázquez, lo alcance la biología.

Este último episodio tiene un componente particular ya que Miranda -el candidato de astoristas y socialistas- ganó, entre otras cosas, gracias a que Sánchez y Roberto Conde (postulado por el Partido Comunista y el PVP) dividieron sus votos en postulaciones separadas.
Este detalle no es menor porque la candidatura de Conde fue, de alguna manera, un invento de Mujica quien lo quiso primero como candidato único a la presidencia del Frente Amplio y después lo impulsó como postulante del MPP.

Sin embargo, finalmente cedió al pedido de la "barra" más joven del sector –integrada fundamentalmente por los diputados- y Sánchez fue el candidato. En las últimas horas se supo que, al "Pacha", ese apoyo un tanto desganado no le alcanzó para ganar.

Pero antes, en las elecciones internas de 2012, fue el senador Ernesto Agazzi el que, aún respaldado por Mujica, perdió por amplio margen con la senadora socialista Mónica Xavier.

En las municipales de 2014 el MPP jugó una carta fuerte con la candidatura a la intendencia de Montevideo de la senadora Lucía Topolansky. Ni siquiera su condición de esposa de Mujica -¿quién más cercano al expresidente?- le sirvió para ganarle al socialista Daniel Martínez en la pelea municipal.

Esa orfandad que padece el MPP cada vez que Mujica no encabeza las listas de candidatos, es la que no termina de sepultar la idea de que el líder de 81 años pueda volver a ser candidato a la presidencia de la República.
Además, el veterano guerrillero sigue jugando con la ambigüedad como lo hizo antes de las elecciones del 2009 cuando decía "difícil que el chancho chifle" cuando le preguntaban si iba a ser candidato.

En febrero de 2015 Mujica no descartó volver a correr la misma carrera. "Si estuviera como estoy hoy, peleo. Desde luego que va a depender de la biología, con la salvedad de que la biología estadísticamente viene jugando en contra en mi caso", declaró.

En noviembre de ese año ya había cambiado de opinión. "Tengo que declarar enfáticamente para que no se sigan equivocando los amigos y los adversarios: no seré candidato presidencial en las próximas elecciones si estoy vivo y si estoy sano", dijo el líder del MPP. Y agregó: "Si me queda algo de fuerza a pesar de mis 80 años los dedicaré en favor de proyectar a nuevos compañeros más jóvenes, que vaya que existen por todas partes".

Pese a esas declaraciones, Mujica hubiese preferido que su candidato en las últimas internas hubiera sido Conde, de 64 años, y no Sánchez, que tiene 36 años.
Finalmente, accedió al reclamo de los más jóvenes. Pero, al igual que cuando optó por los veteranos, su dedo no alcanzó para evitar que el MPP extrañara, una vez más, su imprescindible presencia.


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